Hace cinco semifinales seguidas que el Club de Fútbol Los Millonarios no clasifica para jugar una final del campeonato doméstico colombiano, ya que una crisis deportiva, económica y directiva lo tienen al borde de una desaparición total. El año de 1988 fue la última vez que se coronó campeón, y no ha vuelto a demostrar el verdadero juego del equipo embajador.

La historia de Los Millonarios

En1949 el club capitalino obtuvo su primer campeonato nacional, con jugadores como Adolfo Pedernera y Alfredo Di Stéfano, quienes se destacaron por la época llamada el “Dorado”. Para 1951, en una gira por España, venció al Real Madrid por un marcador 4 -2. Además de ganar consecutivamente cuatro veces el certamen nacional, en los años de 1961 hasta 1964, por estas victorias lo denominaron el Ballet Azul.

Comienzos de la crisis

Después de ganar la estrella trece en 1988, Millonarios comenzó a jugar el campeonato que lo llevaría al decimocuarto título, pero el rentado nacional fue suspendido por los hechos de violencia ocasionados por el cartel de Medellín con el asesinato del árbitro Álvaro Ortega. Los directivos de la Fedefútbol tomaron la decisión para evitar más acontecimientos; para ese año de 1989 equipo azul estaba clasificado para jugar el cuadrangular y lo llevaría a jugar una final.

Pero no sólo esos motivos golpearon al club. Para comienzos del 1990 la prensa nacional registraba la entrada de dineros ilícitos, producto del narcotráfico, desde la muerte de Gonzalo Rodríguez Gacha alias el mexicano. Las acciones fueron a parar a las manos de los herederos de los narcotraficantes, los cuales comenzaron a generar problemas dentro de la institución, hasta que las autoridades intervinieron.

Para 1990 las entidades investigadoras lograron establecer la ley de extinción de dominio, cuyas acciones de Gacha pasan ahora a manos DNE (Dirección Nacional de Estupefacientes), entidad que por ahora posee el 27,9% de las acciones totales del club; con esto reincorpora a la junta directiva esta entidad, la cual fue la que libró al equipo de los vínculos del narcotráfico.

Por si fuera poco los malos manejos administrativos durante los años 1999 y 2002, bajo los mandatos de los presidentes Feoli, León y Jorge Pineda, dejaron en un déficit de $4.000 mil millones en pérdidas de todas las acciones, aunque para el 2003 repuntó por el ingreso de seguidores a los estadios. Los directivos diseñaron una estrategia de incrementar los dineros, pero aun así no se ganó nada y sí dejaron a la siguiente junta directiva una deuda de $ 4.615 millones de pesos.

Para el 2003 y el año 2004, el club Los Millonarios aceptó un endeudamiento de $12.000 millones de pesos; bajo la dirección de Santiago Rendón y Guillermo Santos lograron establecer que el equipo no tenía medios de contratación extranjera e improvisaron la conformación de un equipo que jugara para el año 2004. Justamente para ese año asume la presidencia Juan Carlos López, el cual se compromete a sacar al equipo de la crisis y a pagar las deudas durante los siguientes 17 años.

En los siguientes años las gestiones realizadas por el socio mayoritario DNE y en representación del Gobierno Nacional, logró cumplir con un pago de $4.200 de pesos a varios acreedores laborales, pensionales y de salud, esto sin contar con un abono que le concedió a la DIAN (Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales), por obligaciones parafiscales, denotados en la Ley 550.

No obstante, la reelección de López en la presidencia causó desconfianza en toda la junta directiva por la poca veracidad de las cifras presentadas, ya que el pasivo del club aumentaba en vez de disminuir. Para el año 2009 López acepta que el pasivo supera los $30.000 millones de pesos, dejando mal posicionado el nombre del equipo ante sus seguidores; para López es mejor pasar al club como una sociedad anónima para que se le pueda inyectar más dinero, pero para otros es mejor liquidar el club definitivamente.

Sin embargo para este año se ha presentado protesta por parte de los hinchas del equipo además de los patrocinadores, al ver el mal manejo deportivo por parte de los jugadores. A esto hay que sumarle los cuatro meses de salario que se le debe a cada futbolista, dejando a varias familias en la incertidumbre.

Prueba de ello fueron las declaraciones dadas en un programa radial de la capital colombiana por el capitán del equipo Gerardo Bedoya al puntualizar que: “en Millos nadie da la cara, nadie me dice nada, me dicen que espere unos días pero nadie responde, tengo incertidumbre porque van pasando los días sin respuesta” concluyó el jugador.

Qué medidas se adoptan

Según las conclusiones de la pasada asamblea del club, no llegaron a un acuerdo, ya que la DNE no aprobó los balances presentados por la junta directiva encabezada por López. “El informe financiero no cumple con lo pactado desde un comienzo con el Gobierno Nacional, por eso no voto”, advirtió Helía Marcela Niño, representante de la DNE.

Aunque en la reunión se acordó el proceso de venta de unos de los terrenos que posee el equipo embajador al norte de Bogotá, con la cual se cree que se puedan suplir en gran parte las deudas parafiscales. “En el momento se realizará una concesión del bien a una empresa privada, para que ésta lo pueda vender en el menor tiempo posible y así suplir con las obligaciones a los jugadores” afirmó el Ministro del Interior y de Justicia Jaime Valencia Cossio, en calidad de representante del Gobierno Nacional, en una rueda de prensa al terminar la asamblea.

Mientras que la suerte del equipo se decide en los escritorios de los accionistas, los jugadores compiten para sacar el poco honor que les queda en las canchas y subir del puesto 15 al 10 en menos de tres fechas, con los hinchas que son los que alientan a su equipo del alma.