Si se mira hacia atrás, podemos ver que la discriminación en el deporte no frena. Casos sobre religión, color de piel, nacionalidad... Por cualquier diferencia con el otro ya surgen actos de intolerancia y agresividad. El problema no es sentirse inferior o distinto a nadie, sino que el conflicto surge cuando una persona o grupo se siente superior a otros y los excluye de su lugar de pertenencia mediante agravios.

Definición:

Según la Real Academia Española, discriminar significa “dar trato de inferioridad a una persona o colectividad por motivos raciales, religiosos, políticos, etc.”.

Casos

En el deporte, se dieron y se siguen dando constantemente actos de discriminación e intolerancia, lo que demuestra que la pasión por un club o por una camiseta puede a veces llegar a maltratar al contrario. Fútbol, tenis... en muchas disciplinas se ven este tipo de actos, e incluso a nivel dirigencial.

Tal vez el caso más conocido es el que se da en el club Atlanta. La institución está ligada a la comunidad judía argentina y la hinchada es constantemente hostigada por los rivales: cantos antisemitas o banderas ofensivas, entre otras cosas. Recordada es la bandera que colgó All Boys con la frase “Yo nazi en Floresta".

En Europa también se consigue

En Italia y España es muy común ver como insultan a los jugadores de color. En el año 2004, el camerunés Etoó, jugador del Barcelona de España, amenazó con abandonar la cancha si continuaban las ofensas a su persona por su color de piel. Los compañeros y sus rivales lo convencieron de que siguiera jugando. El caso terminó con una mínima sanción al club local, Zaragoza.

Más ejemplos

No sólo es el fútbol en donde se vieron actos de discriminación. En el tenis hay un rumor muy fuerte de que Martín Jaite no va a ser nunca el capitán del equipo de Copa Davis por su condición de judío.

Otra situación muy recordada es la que se dio en el programa El Sello, conducido por Ramiro Sánchez Ordoñez. En el ciclo, el conductor entrevistaba a diferentes personalidades del deporte mientras comían un asado. En una se sus emisiones fue invitado el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (A.F.A.), Julio Grondona, quien ante la pregunta del conductor de por qué no había árbitros judíos dirigiendo en las categorías profesionales, muy suelto de cuerpo dijo: “No hay porque a los judíos no le gustan las cosas difíciles”. Rápidamente fue denunciado y tuvo que salir a dar públicas disculpas.

Para pensar

¿Cuándo va a ser el día en que se pueda asistir a un evento deportivo sin tener que presenciar actos de discriminación e intolerancia al prójimo, y simplemente sentarnos en una tribuna y disfrutar de un partido del deporte que nos gusta?

El problema sobrepasa el deporte. En todos los niveles de educación y en todas las clases sociales hay exclusión sobre las personas de color, practicantes de otra religión, por tener gustos sexuales distintos a los de uno, etc.

El día que se modifique nuestra manera de pensar y nos demos cuenta de que somos todos iguales, vamos a crecer como sociedad y no vamos a tener que lamentar este tipo de actos discriminatorios.