¿Cuántas clases de palabras? Esta pregunta es una de las más repetidas en la historia de nuestra tradición gramatical y, en general, de la gramática occidental. La clasificación de Aristaco en el siglo II a.C., fue heredada por distintos discípulos como Prisciano y otros gramáticos romanos.

Con modificaciones relativamente mínimas son las que se encuentran en cualquier gramática de hoy. La antigua clasificación constaba de ocho partes: sustantivo o nombre, verbo, participio, artículo, pronombre, preposición, adverbio y conjunción. Aunque ha sufrido algunas variaciones, estas son imperceptibles si se tiene en cuenta que han pasado veintidós siglos.

Sustantivos o nombres

Los sustantivos son palabras variables que se caracterizan por poseer rasgos de género y número, pueden ir precedidos de determinantes (artículo, demostrativos, etc.) y de cuantificadores que tienen que concordar obligatoriamente con el sustantivo al que acompañan. Los sustantivos forman sintagmas nominales que pueden desempeñar funciones sintácticas argumentales como la de sujeto y complemento directo. Desde el punto de vista del significado, los sustantivos pueden denotar personas, animales o cosas.

Verbos

Los verbos son palabras variables que se caracterizan por poseer flexión, es decir por tener desinencias que expresan nociones verbales de tiempo, aspecto y modo, así como otras de carácter nominal como la persona y el número, que deben concordar obligatoriamente con el sujeto.

Adjetivos

El adjetivo se definía tradicionalmente como palabra que modifica al sustantivo. Según esta definición amplia de adjetivo, formaban parte de esta categoría palabras como su, este o todo, que en la actualidad forman parte de los determinantes. Hoy en día, la definición de adjetivo dice que además de modificar al sustantivo y concordar con él, posee significado léxico y pertenece a clases abiertas. De esta manera palabras como su, este o todo, que funcionan como elementos gramaticales y pertenecen a clases cerradas, quedan fuera de esta clase.

Pronombres

Como su nombre lo indica, se definían como las palabras que “hacen las veces” del nombre. Esta definición dejaba fuera pronombres como yo, que no reemplaza a ningún nombre. En la actualidad, suele definirse esta categoría acudiendo a la noción de “referencia”: los pronombres son palabras que hacen referencia a una persona, animal o cosa, pero no tienen, a diferencia de los sustantivos, contenido léxico.

Adverbio

Según la definición tradicional más conocida, el adverbio sirve para modificar al verbo, al adjetivo o a otro adverbio. Esta definición, básicamente correcta, es demasiado amplia, ya que pertenecerían a la misma clase palabras con comportamiento y propiedades muy diferentes. En la actualidad, se tiende a mantener esta categoría pero distinguiendo dentro de ella subclases bien definidas.

Preposición y conjunción

Se diferencian del adverbio por tener significado funcional, aunque algunas preposiciones y conjunciones tienen contenido léxico (bajo, durante, mientras), su característica básica es la de tener una función de relación. La preposición introduce un complemento (término) y lo subordina a otro que aparece antes en la oración. Las conjunciones unen oraciones, sintagmas o palabras y se dividen en dos grandes grupos: conjunciones coordinantes y conjunciones subordinantes. Las primeras unen elementos que desempeñan una misma función sintáctica, mientras que las segundas preceden a una oración que establece una relación de dependencia con una palabra u otra oración.

Interjección

La interjección se diferencia de las demás palabras por su carácter holofrástico: equivale a una oración o enunciado completo.

Determinantes

Pertenecen a la categoría de los determinantes tres clases de palabras que antes solían incluirse en otras clases: el artículo, los posesivos y los demostrativos. Todos ellos son elementos gramaticales que se anteponen al sustantivo para permitirle desempeñar funciones como la de sujeto.

Cuantificadores

La clase de los cuantificadores agrupa todas aquellas palabras que sirven para expresar cantidad. A ella pertenecen palabras que tradicionalmente se incluían entre los adjetivos (Tengo muchos libros), los pronombres (¿Has vendido muchos?) o los adverbios (Te quiero mucho). Se incluyen también entre los cuantificadores algunos sustantivos como kilo o docena.

Los límites entre las distintas categorías de palabras no son tan determinantes y las relaciones entre las diversas clases son muchas veces muy estrechas.