Este artículo no explica la definición de la cistitis, que afecta sobre todo a las mujeres en cualquier momento de su vida, y para la que existe incluso una auto-vacuna, sino cómo paliar sus molestos síntomas, dolor y malestar general, con elementales pautas en el vestir, y con complementos alimenticios y bebidas caseras no medicinales.
Pero precisamente por tratarse de consejos para personas con infecciones urinarias frecuentes, se recomienda encarecidamente, si los síntomas empeoran o persisten con el tiempo, recurrir a un especialista que evite su cronificación.
Cómo y con qué prendas vestirse, y cuáles evitar, cuando se padece cistitis
- Las braguitas deberán ser de algodón 100%, ya que las fibras naturales evitan alergias e infecciones, mientras las acrílicas llegan incluso a provocarlas.
- En invierno, para evitar el contraproducente enfriamiento, se utilizarán “leggings” bajo los pantalones largos -nunca muy ajustados-, o pantalones cortos deportivos bajo la falda -más desaconsejada-. En ambos casos se comprobará que éstos contienen como mínimo un 80% de algodón.
- Las prendas de abrigo serán largas o “tres cuartos” para proteger la zona, pero no cazadoras o chaquetas a la cintura.
- En verano, en las piscinas particulares lo ideal es cambiarse el bañador o bikini después de cada baño... o mejor aún practicar el nudismo.
- Pero en la playa o en piscinas públicas donde resulta complicado el cambio, se secará la braga del bikini al sol tras cada chapuzón -aún con la parte superior del cuerpo a la sombra- y se evitará sentarse sobre toallas mojadas. Y si se toma el aperitivo, habrá que sustituir o quitarse el traje de baño húmedo en los aseos.
- Respecto al tipo de bañador, tanto éste como el bikini se comprarán en tonos oscuros para recortar el forro sin que transparente, con el fin de que la prenda seque mucho antes, al eliminar la doble tela.
- No obstante, los más recomendables son las tangas -por su escurrido casi inmediato-, y los bañadores o bikinis deportivos fabricados con telas de secado extra-rápido.
- Y los más desaconsejados los drapeados, por retener mucha agua entre sus pliegues.
Cómo paliar el dolor, la fiebre y el malestar general ante una infección urinaria
Incluso la cistitis más dolorosa puede mejorarse siguiendo sencillas pautas:
- El dolor se alivia enormemente con una manta eléctrica pequeña, que puede ponerse sobre la pelvis, encima del asiento, o incluso doblada entre las piernas para dormir. En este último caso el termostato permanecerá al mínimo.
- Aunque produzca rechazo y pueda parecer un contrasentido, bebiendo más agua escocerá menos al orinar. Sin embargo los dos litros mínimos recomendados deberán ingerirse poco a poco. La mejor forma será manteniendo siempre cerca una botella, para beber pequeños sorbos cada cierto tiempo -y sobre todo tras cada visita al baño-, ya que grandes vasos llenos provocarán hinchazón de la vejiga y "pises" más largos... y por tanto más dolorosos.
- Otra buena razón para beber agua es que ésta arrastra las bacterias Escherichia Coli cada vez que se orina, mientras que en una vejiga vacía estas frecuentes causantes de las cistitis se multiplican y “agarran” a sus paredes con muchísima más rapidez.
- En este mismo sentido, los arándanos rojos poseen la facultad de hacer “resbalar” a los gérmenes que provocan las infecciones urinarias, evitando en gran medida que se adhieran a la vejiga. Esta fruta puede consumirse al natural o en preparados alimenticios famaceúticos (Uromil, Cramberola...).
- Igualmente, algo tan sencillo como una infusión de manzanilla tomada en el desayuno en lugar del café (desaconsejado por irritante), tras la comida y tras la cena, mejora sobremanera los síntomas. Es el remedio natural más aconsejado en Europa, de Pirineos para arriba, y conviene recurrir a él cuando se prevea un enfriamiento en la zona pélvica -tras la parada del autobús en un día de frío-, como prevención efectiva.
- Y por último, dos consejos que por obvios suelen olvidarse: ante una cistitis debe guardarse reposo, y el dolor mejora sensiblemente con un simple analgésico.
Qué debe evitarse, para no dañar la zona urinaria ante una infección
Aunque ciertas recomendaciones para la cistitis no son demasiado conocidas, resultan muy necesarias y efectivas. Veamos las más importantes:
- Excepto por la noche, no debe permanecerse más de cuatro horas sin hacer pis, incluso sin tener ganas.
- Tras las relaciones sexuales se orinará siempre, para arrastrar los posibles gérmenes sobrevenidos.
- En caso de padecer estreñimiento durante la cistitis, deberá paliarse con laxantes para no forzar la zona.
- Al lavar o secar la zona genital -tras la ducha, la defecación o la micción-, se hará siempre de delante hacia atrás (de la vagina y el meato urinario hacia el ano, y no al revés), pues las bacterias suelen estar presentes en el aparato excretor y se transmiten fácilmente al urinario.
- Si no se puede orinar -por ejemplo porque sólo se expelen unas gotas- no se forzará la zona intentándolo, ya que la cistitis puede convertirse en sangrante. Habrá que levantarse del inodoro, beber sorbos de agua paulatinamente y esperar otra media hora.
- Y por último no hay que olvidar que numerosas circunstancias como los cambios de estación, los viajes, el estrés, los climas cálidos y húmedos, el inicio de las relaciones sexuales (cistitis de la recién casada), la menopausia y las escasas condiciones higiénicas suelen conllevar mayor riesgo de recurrencia de infecciones urinarias.
Para leer: "Infecciones Urinarias", Fernando Dalet y Gerardo del Río. Editorial Panamericana 1997.
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