A partir de próximo 17 de noviembre todos los cigarrillos que se comercialicen en la Unión Europea deberán incluir una técnica por la cual se apaguen solos si no se les están dando caladas continuadas. La medida tiene por objetivo reducir el número de muertes por incendios originados por cigarrillos encendidos. Según datos de la Comisión de Salud y Consumo de la Unión Europea, estas muertes se podrían reducir hasta en un 40%.

Papel de los cigarrillos más grueso

Para conseguir que el cigarrillo se apague por sí mismo, el papel que lo envuelve debe incluir dos tramos de un grosor mayor. De esta forma se frena la combustión del cigarrillo hasta apagarlo, por lo que si alguien se queda dormido o se ausenta dejando un cigarro encendido, este se apagará en cuestión de segundos. El sistema, que se denomina RIP por sus siglas en inglés, propensión a la ignición reducida, ya está vigente en otros continentes, como Australia y América del Norte. En Finlandia, el sistema se puso en marcha hace dos años y se han reducido las muertes por esta causa en un 43%. Con la nueva normativa aplicable en toda la Unión Europea se espera que se salven cerca de 500 vidas al año.

Cambio imperceptible para los fumadores

Las tabaqueras Philip Morris y Altadis han asegurado que, desde junio de 2011, los cigarrillos que se venden en España ya incorporan este sistema y que se trata de un cambio imperceptible para el consumidor. Philip Morris afirma que la mezcla del tabaco es la misma y que este cambio no altera ni la presentación del producto ni su sabor. El portavoz de Fumadores por la Tolerancia, Javier Blanco Urgoiti, se ha mostrado de acuerdo con la medida y ha asegurado que el nuevo sistema no afecta en nada a los fumadores, advirtiendo, no obstante, que eso no significa que se puedan tirar cigarrillos por las ventanillas de los coches.

Protección del medio ambiente

Pero además de salvar vidas, la nueva normativa persigue evitar los incendios forestales que cada año causan los cigarros mal apagados. Según la última estadística publicada por el Ministerio de Medio Ambiente, en el año 2009, sólo en España se produjeron 326 incendios forestales, que supusieron la devastación de más de dos millones de hectáreas de terreno.

Según datos de la Unión Europea, los países que más incendios registran al año son España, Portugal y Rusia, aunque el riesgo de deforestación se está extendiendo a otros países, debido también al avance del cambio climático.

La Comisión de Salud y Consumo considera que cualquier esfuerzo será bueno para tratar de evitar incendios que amenacen la salud de los bosques europeos y creen necesaria esta medida ya vigente en Estados Unidos y Canadá.

De hecho, en el conjunto de la Unión Europea se producen al año más de 30.000 incendios provocados por colillas mal apagadas, lo que supone alrededor de 1.000 muertos y 4.000 heridos.

Fumar sigue siendo malo para la salud

El Comisario de Salud y Consumo de la Unión Europea, Sim Kallas, aprovechó el anuncio de la nueva norma para incidir en que el consumo de tabaco es el mayor riesgo evitable para la salud y que sólo en el continente mueren al año más de medio millón de personas a causa del tabaco o por enfermedades asociadas a él.

En España, el pasado 2 de enero de 2011 entró en vigor la ley antitabaco, que prohíbe fumar en todos los lugares públicos cerrados, así como en parques infantiles y en zonas cercanas a hospitales y colegios. Según algunos expertos, la prohibición de fumar en bares y restaurantes ha evitado alrededor de 1.000 muertes en los últimos 10 meses.