El motivo del cierre del cuartel de retamares se puede buscar en la última restructuración del organigrama operativo de la OTAN acordado en la cumbre de Lisboa de 2010 en que se decidió reducir el numero de cuarteles generales de que se servía la OTAN para conducir sus fuerzas en operaciones internacionales, hasta ese entonces la OTAN disponía de dos cuarteles generales el madrileño de Retamares y otro en Heidelberg, Alemania, los cuales se repartían las misiones exteriores según la localización geográfica de las mismas norte para el cuartel alemán y sur para el de Retamares.

Con todo el coste económico de mantener dos cuarteles para misiones terrestres se antojaba excesivo en tiempos de crisis y las experiencias reales en misión ya fuera en Balcanes, Iraq, Darfur o Libia demostraba que lo realmente operativo son los cuarteles generales que se despliegan sobre el terreno donde se desarrolla la misión sin que su sede inicial fuera relevante.

Por tanto se optó por la disolución de los cuarteles regionales de Retamares y Heidelberg y su fusión en una única estructura que tendría su sede en Smirna, Turquía, que centralizaría las misiones que hasta ahora realizaban ambos cuarteles.

Orígenes

Cuando en 1997 en la cumbre de la OTAN celebrada en Madrid se optó por la estrategia de flexibilizar la operatividad de la OTAN en el mundo pos guerra fría repartiendo la responsabilidad de los grandes cuarteles de la alianza, pensados para un enfrentamiento a escala global contra el Pacto de Varsovia, en estructuras de mando más flexibles y pequeñas repartidas por naciones afiliadas a la OTAN, las cuales tendrían una influencia territorial determinada por sectores. Se pensó que en un mundo multipolar e inestable seria más practico y eficiente disponer de infraestructuras de mando más pequeñas y flexibles, con fuerzas asignadas, capaces de intervenir con rapidez ante cualquier contingencia regional que surgiera repentinamente. La experiencia de las crisis en Bosnia era la que guiaba esta estrategia.

La localización

España ya de vuelta en el juego mundial de las naciones fue recompensada por su participación en las operaciones en los Balcanes y Golfo Pérsico con la sede del Cuartel General Regional Sur Oeste en Madrid, para ubicarlo se pensó en el acuartelamiento de Retamares a las afueras de Madrid. Unas instalaciones casi en desuso que se empleaban para la cría caballar y como sede de un parque de ambulancias militares que reforzaban eventualmente los efectivos sanitarios de las unidades según las necesidades eventuales.

Las instalaciones levantadas en los años 30 no ofrecían tampoco nada novedoso, de hecho en su presentación el delegado oficial de la alianza expresó: "Hace falta mucha imaginación para ver un cuartel general OTAN aquí".

Pero con todo el lugar ofrecía una serie de ventajas importantes: su localización en las afueras de Madrid con acceso inmediato a las autovías de circunvalación M-40 y M-50, su acceso rápido por estas vías al Aeropuerto de Barajas y Base de Torrejón, sus buenas comunicaciones mediante metro ligero, cercanía al Centro de Comunicaciones Estratégicas sito junto a Prado del Rey y el hecho que permitía crear un nuevo complejo desde cero ajustado al punto a las necesidades concretas, mediante la creación de un complejo inteligente de alta tecnología que dejaría desfasadas a otras instalaciones equivalentes de la OTAN, algunas en estado lamentable por la obsolescencia y antigüedad de los edificios. El Mando Regional Sur de la OTAN en Nápoles era puesto como ejemplo sistemático de esta obsolescencia.

Evolución

Al respecto se diseñó un edificio inteligente con su propia parada de metro ligero, con su estructura de carreteras interiores de accesos al edificio principal y a los diferentes pabellones, sistemas de seguridad y comunicaciones de alta tecnología. ¿La idea? Crear un cuartel OTAN de referencia y reconocimiento en el mundo que aparte de su función castrense fuera un acicate de prestigio y excelencia a la zona compatibilizando con la Ciudad de la Imagen levantada justo al frente cruzando la carretera.

Con todo los costes retrasaron más y más las obras y solo quedó completaba la arteria de carreteras interiores del complejo mientras el personal multinacional de la unidad se esforzaba en realizar su misión alojado en edificios provisionales. Este esfuerzo se vio recompensado en 2002 cuando la OTAN eligió al cuartel de Retamares para dirigir la misión de la alianza en Kósovo, ya la denominación no era de un cuartel regional terrestre sino de Cuartel de Componente Terrestre Aliado y su área de actuación superaba su primitiva zona de acción para hacerse global, a esta misión siguieron otras en que el cuartel, o miembros del mismo, participaron en misiones de la alianza en Bosnia, Iraq, Afganistán, Darfur o en la Crisis Libia.

Las sombras

Pero con todo la actividad del nuevo Cuartel de Componente Terrestre adolecía de una falta de utilización efectiva pues la misma OTAN no se servía de sus cuarteles constituidos para afrontar las sucesivas crisis sino que prefería crear elementos ad-hoc recogiendo elementos de sus distintas infraestructuras y no de ninguna en concreto lo que daba una sensación de infrautilización en la sede de Retamares, e incluso diferentes oficiales aliados destacados en él cuartel expresaban este aspecto con la frase: "Estamos deseando que nos utilicen y demostrar lo que valemos". Pero con todo las misiones no llegaban al cuartel o lo hacían con cuentagotas

Así y en el escenario de crisis actual su disolución parecía una muerte anunciada y más tras ser España agraciada con el novísimo Centro Aliado de Operaciones Aéreas Combinadas sito en Torrejón y que controla la defensa aérea del sur de Europa, esa defunción se certificó en la cumbre de Lisboa.

La despedida

El actual jefe del cuartel de Retamares el general español Alfredo Cardona Torres le tocó glosar la trayectoria del mismo en la triste ceremonia que certificó su disolución frente a su inmediato superior el almirante estadounidense Bruce Clingan jefe del Mando Sur de la OTAN. En la formación los oficiales, suboficiales y tropa, 450 efectivos, de EEUU, Francia, Alemania, Italia, Grecia, Rumanía, Bulgaria, Turquía, Holanda, Hungría, Polonia, Portugal y España que hoy formaban parte del cuartel de la OTAN de Retamares. Todos superaron el nudo en la garganta cuando el verde estandarte del cuartel fue plegado.