El astrónomo norteamericano Donald Olson, ha confirmado científicamente que fueron posibles los fenómenos naturales que inpiraron uno de los cuentos más famosos de la literatura occidental. La "luna brillante y luminosa" sobre el Lago de Ginebra, que inspiró a Mary Shelley para escribir Frankestein, o el moderno Prometeo, considerada como la primera historia moderna de ciencia ficción y una excelente novela de terror gótico, fue real.

Por muchos años se dudó que los hechos fueran ciertos. Pero el profesor de astronomía de la Texas State University, en recientes declaraciones, confirmó a la agencia de noticias Reuters que él y sus colaboradores no encontraron razón alguna, ya sea en la ciencia o en las fuentes primarias, para dudar del cuento de Mary Shelley.

Soñando despierta después de la hora de las brujas

Durante el verano de 1816, registrado como un momento climatológico atípico, Mary Wollstonecraft Shelley y el que luego sería su marido Percy Bysshe Shelley, residían en la Villa Diodati, en Suiza.

Un noche mientras visitaban a su amigo Lord Byron y después de leer una antología alemana de historias de fantasmas, el anfitrión retó a los Shelley y a su médico personal John Polidori, a componer cada uno por separado una historia de terror.

De los cuatro, sólo Polidori completó la historia, pero Mary a sus 19 años de edad vivió lo que para muchos fue una alucinación. Esa noche mientras estaba en lo que llamó "un sueño despierta", a través de su ventana vio con gran intensidad el reflejo de una "luna brillante y luminosa".

La confirmación más cercana del desafío de Byron fue publicada en el diario del Dr. John Polidori, en el que habla de una discusión filosófica en la reunión del partido en la Villa Diodati que terminó "después de la hora de las brujas" del 16 de junio de 1816. Luego continuo "los fantasmas se iniciaron para todos menos para mí."

Prueba científica de una ficción o estrategia de marketing

La novela Frankestein, o el moderno Prometeo, fue editada por primera vez en el año 1818, pero fue en el prólogo de la publicación de 1831, cuando ella explicó lo que le había sucedido y el motivo de su inspiración, sin embargo fue duramente criticada alegando que la autora lo hacía como una estrategia de marketing.

En sus declaraciones, Olson dijo que no había constancia de la impugnación de cualquier otra fuente que no fuera la del prólogo de Shelley y la suposición que siempre se ha hecho, aunque no probada, de que el reto de Byron y la escritura se llevaron a cabo temprano en la mañana del 16 de junio de 1816. Así mismo, el astrónomo asegura que la Villa Diodati, donde estaban viviendo, sigue en pie sobre el lago de Ginebra, y que la habitación donde permaneció Shelley es bien conocida.

Olson y sus investigadores hicieron "extensivas mediciones topográficas del terreno" e investigaron sobre "los registros meteorológicos de junio de 1816", descrito por Lord Byron y Polidori como un día inusualmente húmedo y lluvioso. Agregó:"hemos confirmado que el intenso brillo de la luna reflejado en la ladera mojada por la lluvia, a la derecha en la ventana del dormitorio de Shelley fue posible, y que el famoso "sueño despierto" que dio a luz al famoso monstruo de Frankenstein se produjo entre las 2 a.m. y las 3 a.m. del día 16 ".

Concluye diciendo el científico, "no veo ninguna razón para dudar de su relato, sobre la base de los datos astronómicos."

El cielo para resolver misterios

Esta no es la primera vez que el astrónomo norteamericano Donald Olson se embarca en semejantes aventuras de investigación. Se le conoce también por estudiar el cielo para resolver los misterios de muchas de las obras más famosas del arte y de la historia del mundo.

Su estudio de las mareas en el Canal Inglés ha obligado a los historiadores a cambiar la fecha de aceptación de la invasión de Julio César a Gran Bretaña en el año 55 a.C., y utilizó las tablas astronómicas para determinar dónde y cuándo Vincent Van Gogh pintó el famoso cuadro alternativamente conocido como Salida de la Luna o Amanecer en Saint-Remy.

El trabajo completo de Olson sobre los hechos que rodearon la inspiración de Frankestein, o el moderno Prometeo, aparece en la edición de octubre de de la revista Sky and Telescope.