Los chuckchi son un pueblo paleosiberiano extendido por una amplia zona del extremo Noreste de Siberia, entre el Mar de Chuckchi, la Península de Kamchatka y el Estrecho de Bering, área que incluye el okrug ("distrito") autónomo de Chukotka, en donde se concentran casi todos los chukchi actuales.

No obstante, con el tiempo algunos de sus 15.000 miembros censados han tendido a dispersarse por otras regiones vecinas, como el óblast de Magadán, al Sudoeste, la región autónoma de Koryaki, al Sur, e incluso unos pocos han emigrado más lejos, a otros territorios de la Federación Rusa y Europa.

Los chukchis

Su población actual, procedente de grupos asentados en el siglo XVI en las costas del Mar de Ojotsk y posteriormente emigradas a su actual hogar, es físicamente similar a los koryaks, los itemen y los inuits (esquimales), con los que además comparten numerosos rasgos culturales y lingüísticos.

Fuertemente apegados a sus tradiciones, hoy en día siguen dedicándose a la pesca, el pastoreo de renos, la caza de ballenas y focas, y el curtido de pieles para confeccionar abrigos, idóneos contra el frío extremo de la región ártica donde habitan.

En el siglo XVII, los Chukchis eran el pueblo dominante en el Noreste de Siberia . Durante dos siglos se resistieron a la dominación rusa, hasta el siglo XIX, cuando fueron absorbidos por el Imperio Zarista y, luego por la URSS, cuando Stalin se empeñó en "modernizar" las regiones despobladas del Este.

La dominación extranjera les permitió contactar con Occidente, pero también conocer males nunca vistos, como la viruela, la tuberculosis y la gripe, enfermedades contra las cuales sus organismos no tenían defensas, y que diezmaron su población.

Se pueden distinguir dos grupos chukchi: los anqallyt ("gentes del mar"), que viven en las costas de los mares de Ojostk, Bering y Chukchi, especializados en la caza de morsas, focas y ballenas, base de su dieta así como de los materiales con que construyen sus casas, elaboran sus utensilios y vestidos. Y los chukchis de la tundra, o del interior, criadores nómadas de renos, los más numerosos e importantes. No en vano, el nombre ruso para Chukchi deriva de chauchu, "rico en renos".

A los chukchi se debe la domesticación de la raza de perros Husky, hoy muy popular, y que les servían como guardianes de los rebaños de renos y animales de tiro para trineos.

Religión chukchi

Este orgulloso pueblo, que gusta de llamarse a sí mismo luoravetlan ("hombres honrados"), es uno de los más antiguos de la Federación Rusa, y sin embargo, también uno de los más desconocidos. Cuenta con un riquísimo legado cultural que para nada debería perderse, por culpa del acoso de la globalización y el industrialismo.

Entre sus muchas peculiaridades, destaca un calendario dividido en siete estaciones, determinadas por fenómenos naturales como la cantidad de mosquitos, el estado de las nieves, o el grado de dureza del invierno, divido en tres períodos.

La religión chukchi es fundamentalmente animista y chamánica, aunque en las últimas décadas algunos se han convertido al Cristianismo ortodoxo ruso. Los chamanes chukchis emplean ocasionalmente un alucinógeno para comunicarse con los espíritus: el hongo Amanita muscaria, que les ayuda a entrar en trance, mientras acompaña sus letanías tocando un pandero.

En sus ciclos mitológicos tradicionales destaca la presencia de Kutkh, también llamado Kúrkil en lengua chukchi, un espíritu-cuervo tradicionalmente venerado por distintos pueblos indígenas siberianos, como protagonista de numerosas leyendas en donde desempeña diversos papeles como creador del mundo y poderoso chamán, pero también como un ser tramposo o burlón.

Mitología chukchi

Kutsk/Kúrkil es un tema recurrente en los cuentos chuckchi, así como en las mitologías de otros pueblos vecinos, como los koryak e itemen kamchatkcos, y los esquimales.

Se trata del personaje central del ciclo mitológico Cuentos de Kutkh, conjunto de narraciones, transmitidas desde hace generaciones por vía oral, pero poco homogéneo, pues no es difícil encontrar varias versiones de una misma historia totalmente contradictorias entre sí. Por ejemplo, en unos cuentos aparece como un hijo del Creador que permitía el amanecer al quitarse de encima unas piedras que le oprimían. En otros, Kutkh se crea a sí mismo, surgiendo de un abrigo de pieles.

Según los chukchis, la Península de Kamchatka, que tiene forma de pluma desde el aire, surgió cuando a Kúrkil se le cayó una pluma mientras volaba. En otros mitos, los continentes e islas son creados por su defecación, y los ríos de sus orines.

También Kutkh es representado normalmente litigando con espíritus como el lobo, el búho, el zorro o la morsa, engañándolos unas veces, pero otras vencido, haciendo el ridículo.

En la leyenda de Kutkh y los ratones, el cuervo Kutkh, que iba volando por el Universo, fatigado por su largo viaje se sintió mal y vomitó la Tierra. Entonces, descendió para descansar. De sus pasos nacieron los primeros ratones, uno de los cuales se metió en su nariz para dormir. Al moverse, el ratoncillo provocó un ataque de estornudos en Kutkh, y a cada estornudo, se formaba algo nuevo sobre la Tierra: montañas, valles, ríos, mares,...

Pese a su poder creador, Kutkh es descrito también como lleno de debilidades humanas: caprichoso, egoísta, bribón,... Tampoco es raro que, en caso de problemas, los chukchi mencionen a Kutkh, pero no pidiendo su auxilio divino, sino para maldecirle.

Lengua

La lengua chukchi es la mayor de la familia lingüística chukotko-kamchatka, siendo hablada por el 80% de la población chukchi, y utilizada habitualmente como lengua franca entre ellos y sus vecinos koriakos.

En 1930 la lengua chukchi fue puesta por escrito, elaborándose su primer alfabeto, utilizado para la educación y la administración. Pese a todo, se ha percibido últimamente un notable descenso en el aprendizaje entre los niños chukchi de su propia lengua, lo que hace peligrar su supervivencia.

Afortunadamente, se ha dado un gran paso en favor de su preservación con la reciente elaboración de la primera guía de conversación en lengua chukchi y esquimal, accesible desde el portal en Internet del Departamento de Cultura, Deportes, Turismo e Información de Chukotka.

La lengua chukchi contaba con algunas peculiaridades ciertamente llamativas. Se trataba de una genderlekt ("lengua de género") en la cual se distinguían dos formas de pronunciación según el sexo. Las mujeres, por ejemplo, no podían pronunciar ciertos fonemas que sí estaban permitidos a los hombres, y viceversa. No obstante, esta peculiaridad ha tendido a desaparecer con el tiempo, y hoy es cosa del pasado.