Los chiles rellenos es una deliciosa receta mexicana que consiste en rellenar los chiles con el guisado predilecto cubiertos de una capa de huevo batido frito, primordialmente se elaboran con chiles poblanos, sin embargo, cualquier chile que sea grande sirve para el propósito como los chiles chilacas, incluso ha sido muy común actualmente la utilización de pimientos debido a su disponibilidad. Los guisados generalmente son de carne, ya sea molida, deshebrada, de res o de pollo; sin embargo, no es necesario que estén rellenos de carne, también es muy común que vayan rellenos de frijol, atún o queso, por lo que es una de las recetas favoritas de los mexicanos en tiempo de Cuaresma.

En esta receta se mostrarán los procedimientos para rellenarlos de queso y atún, ingredientes siempre económicos y rápido de preparar.

Ingredientes:

  • 8 chiles poblanos o pimientos
  • 250 gramos de queso rallado
  • 2 latas de atún
  • 1/2 tomate
  • 1/2 cebolla
  • 2 tazas de harina
  • 4 huevos
  • Mondadientes o palillos de dientes

Preparación:

  1. Se lavan los chiles y se ponen al fuego hasta que estén tostados, se conservan en una bolsa de plástico y se dejan reposar mínimo una hora, aunque se recomienda que reposen toda la noche. Al haber reposado, los chiles habrán sudado y se podrán pelar, se les quitará la piel con mucho cuidado para que no se deshagan los chiles, se les hace una incisión vertical en medio, se les quita las semillas y se enjuagan.
  2. Se pica la cebolla y el tomate y se incorpora el atún
  3. Se rellenan 4 chiles con el queso rallado y 4 chiles con el atún de manera que se pueda cerrar con los palillos, los cuales se colocan entrecruzados por el centro para que el chile quede sellado.
  4. Una vez sellados los chiles, se enharinan completamente
  5. Se baten 4 claras de huevo a punto de turrón, luego se incorporan las 4 yemas y se sigue batiendo hasta que tenga un color amarillo uniforme.
  6. Se pone a calentar aceite vegetal a fuego medio en una sartén, cuando ya esté caliente, se envuelven los chiles en el huevo y se colocan en la sartén, se fríen por ambos lados hasta que tengan un color dorado y se escurren.
  7. Se colocan en una bandeja sobre servilletas para quitarles el exceso de grasa.
Este platillo puede servirse con los chiles solos o bañados en la salsa de su preferencia. Aquí se muestra una salsa de tomate que le agregará un sabor especial al platillo y lo hará aacesible para todos los gustos, incluso para aquellos que no son amantes del picante.

Salsa de tomate

Ingredientes:

  • 1/2 cebolla
  • 1 tomate grande
  • 1 ajo
  • 1 taza de agua
  • Sal y pimienta al gusto
Preparación:

  1. Se muele en la licuadora el tomate, el ajo y una taza de agua.
  2. Se acitrona la cebolla
  3. Se vierte la mezcla del tomate y el ajo sobre la cebolla y se sazona con sal y pimienta al gusto.
  4. Se deja reposar a fuego bajo y se apaga cuando haya soltado el primer hervor (el momento antes de que hierva completamente)
  5. Se bañan los chiles rellenos a placer.
Esta receta sirve para cuatro personas y se acompañan tradicionalmente por frijoles refritos y arroz rojo, y como postre, nada mejor que una ligera gelatina del sabor de preferencia.

¿Qué hago si se deshacen los chiles cuando los estoy preparando?

Es muy común que cuando se estén preparando los chiles rellenos éstos tiendan a desbaratarse, sobre todo en la etapa de pelar y quitar semillas. No hay razón para preocuparse, esos chiles desbaratados tal vez ya no sean útiles como chiles rellenos, pero definitivamente no serán un desperdicio.

Si se llega a este punto y no logramos tener los chiles en una sola pieza, continúe quitandole las semillas y enjuáguelos, al final junte todos los chiles deshechos y córtelos en juliana o en cuadros y agregue cebolla y tomate picado, acitrone todo en una sartén engrasada con aceite vegetal, vierta una cucharada de salsa inglesa o worcestershire y condimente con sal y pimienta al gusto, cuando ya esté todo bien incorporado y acitronado se apaga, se vierte queso por encima y se tapa dejándole reposar para que el queso se derrita.

Recuerde que el ingenio en la cocina es un ingrediente primordial, y siempre es indispensable cuando las cosas no salen como se esperan. Nunca desespere si el platillo no resulta perfecto a la primera, muchas de estas deliciosas recetas van mejorando con la práctica, pero sobre todo, la dedicación y el empeño con el que se cocina suele ser el ingrediente secreto para una comida exitosa.