Pocas salieron del armario como ella. Afortunadamente nunca se topó con un adolescente llamado Giuseppe Pelosi que como Marilyn Monroe intercambiaba sexo por comida. Ni mucho menos le tocó una amante que como agradecimiento le pasara los neumáticos del coche encima. Fue una insuficiencia cardiaca lo que puso punto final a Chavela Vargas con sus 93 años. Se fue justo en el mismo día que se cumplían 50 años de la muerte de otra mujer, quizás más trágica: Marilyn Monroe. Aunque Pasolini supera tremendamente a ambas.

Marilyn Monroe y JFK

Marilyn era Norma Jean Baker o Norma Jean Mortenson. Pueden llamarla de muchas formas. No era exactamente como Pasolini aunque hay que admitir que su muerte sigue siendo también un misterio. Dicen que la asesinaron con un enema mortal la noche del 04 de agosto de 1962. La hallaron el 5, fría y sin rastro de barbitúricos en el estómago. No importa. Ese día toda la prensa apoyó la teoría de suicidio. Bueno, Marilyn nunca se llevó bien con los periodistas.

Hace 50 años cuando llevaron a cabo el crimen del siglo: liquidar a la novia de América para embarrar a Kennedy. Aunque se supone, según cuentan testigos, que fue el propio hermano de JFK, Joe, quien salió de la casa de Marilyn en los mismos instantes en que esta agonizaba. ¿Pretendía Joe embarrar a su propio hermano? No exactamente. Como una especie de guerra preventiva, había que callarla porque sabía demasiado. Tuvo acceso a información confidencial sobre el magnicidio de Leónidas Trujillo por la CIA y la Invasión de la Bahía de Cochinos. Todo se le habría escapado al presidente americano después de una noche de pasión con la rubia. Cuesta creer que John F. Kennedy fuese tan torpe para desvelar semejantes secretos a una mujer que encima estuvo casada con un comunista como Arthur Miller.

Pero todo es especulación. Nada prueba nada. No hay grabaciones que sostengan esta trama conspirativa. Otros dicen que fue la Mafia italoamericana la que mató a Marilyn para desprestigiar al presidente. Mentiras y más mentiras, pueden argumentar aquellos que prefieren pensar que la rubia, así como se acostó con Joan Crawford en un ataque de soledad, tragó Nembutal para irse a otra vida con 36 años. ¿Existe otra vida para Monroe? Esa es otra especulación. Su cadáver está en el cementerio Westwood Village Memorial Park, bien depositada en un ataúd que tras 50 años debe de estar vacío, con polvo y uno que otro bicho que lo esté usando de hogar.

Chavela Vargas y Almodóvar

A Marilyn no la salvó Truman Capote por más que lo intentó el malogrado escritor. Por otro lado, Chavela tuvo más suerte porque quien la resucitó de entre los muertos fue Pedro Almodóvar. Él refrescó su carrera tras encontrarla en un bar del D.F. Al menos eso se dice del director manchego.

Afortunadamente Chavela supo reaccionar a tiempo y dejó el tequila para no volver a sorber ni una sola gota. Para rehabilitarla ningún enema mortal se le practicó; pero tuvo que lidiar con los altibajos de su carrera. Prácticamente se había dedicado a beber 15 años sin pisar los escenarios hasta que Almodóvar, su único marido en la Tierra, volvió a catapultarla al estrellato. Si Vargas fue la viuda de Frida, Pedro lo fue de Chavela ese 5 de agosto en que América perdía a la Monroe 50 años atrás.

Chavela y Frida Khalo

No le tocó vivir su lesbianismo precisamente en un lecho de rosas y encima tuvo como compañera de trifulcas y parrandas a la gran Frida Khalo que era una excelente pintora; pero no más equilibrada. Si fueron amantes, eso poco molestó al pintor y marido de Frida, Diego Rivera, que respetaba más a sus murales que a sus mujeres. Frida simplemente era insaciable y Chavela la siguió hasta que la muerte la separó. En 1961, siete años después de la muerte de Frida, consiguió sacar su primer disco y la botella de tequila se convirtió en su novia y amante. La viuda de Frida Khalo dijo que era 50% tequila, 50% sangre.

Chavela Vargas muere un 5 de agosto

Parecía casi inmortal porque a los 93 años seguía viva. Podría bien haber llegado hasta los 40 o máximo hasta los 50. Incluso acabar con 36 años en estado casi comatoso como Marilyn que entraba y salía de clínicas de desintoxicación como si se tratara de ir al supermercado. Ambas divas, si hubiera que ser sinceros, divas nunca fueron. Siempre fueron abiertas con su público y no eran exactamente Greta Garbo o María Félix bañadas en misterio y aire distante.

Marilyn podría llevar un collar de perlas en el cuello; pero eso no la deshumanizaba. Quizás porque fuese quien fuese quien la vistiera, seguía siendo aquella chica de orfanato que se acostó con Marlon Brando con tal de llenarse el estómago de patatas fritas y una hamburguesa grasienta. Así era Marilyn. Cuando el estómago o el corazón apremiaban, era capaz de comer hierbas y raíces. Hasta piedras. Habría hecho pedazos su hermosa dentadura con blanqueamiento dental con tal de que pensaran un poco, aunque sea un tanto, en ella.

Chavela: "Piensa en mí"

Lo mismo pasó con Chavela que era capaz de seguir interpretando "Piensa en mí" para su gran público aun cuando su voz quizás no diera más de sí. Su última participación cinematográfica fue en el film "Frida" donde interpretó a la muerte curiosamente. Es la escena en que Ramón Mercader asesina a Trotsky. A Chavela no la mató nada ni nadie como a Marilyn, Pasolini, Leónidas Trujillo, Trotsky o JFK. Panda de asesinados o sufrientes. Ella se reía de la muerte. Y se murió sin tubos que salieran y entraran a su organismo. Pueden los dudosos y chismosos buscar una bala en su interior que en la autopsia no podrán encontrar nada.