Hace ocho años vestía la camiseta azulgrana en las fuerzas inferiores del cuadro catalán y fue uno de los primeros futbolistas españoles en emigrar al futbol inglés siendo muy joven pero con un talento que superaba con mucho su edad cronológica.

Se vistió de “gunner” y poco a poco se fue convirtiendo en un referente del Arsenal, hasta llegar a ser considerado como una de sus máximas estrellas. Además, con su talento le dio al número de su camiseta un valor simbólico mucho mayor al que representa, ya que hasta antes de Fábregas, el 4 no era codiciado por nadie porque en realidad los que marcan diferencia son el 10 del creativo, el 9 del goleador y en algunos casos el 1 del portero.

Una vez gunner, siempre gunner

Cesc Fábregas llegó al Arsenal de la Premier League en 2003, cuando apenas tenía 16 años de edad. Prácticamente terminó su formación en el cuadro inglés, con el que debutó en ese mismo año en un encuentro de copa ante el Rotherham United, partido que marcaría el inicio del destino de grandeza del jugador catalán, ya que se convirtió en el futbolista más joven en la historia de este club en disputar un partido oficial con el primer equipo.

A esto le siguieron otros récords, como ser el jugador más joven en marcar un gol con la camiseta del Arsenal en la Premier League y el segundo más joven en anotar en la historia de la Champions League. Pero su verdadero valor siempre ha sido su claridad para generar futbol ofensivo, su técnica individual y su rapidez mental para ser un “creativo” vistiendo la camiseta de un medio de contención.

Esto le permitió ser uno de los futbolistas más cotizado en Europa y ser codiciado por varios equipos, entre ellos el Real Madrid, pero su compromiso con el Arsenal y su relación con Arsène Wenger, fueron claves para quedarse en el equipo inglés durante todas estas temporadas.

Un campeón sin corona

En una de sus últimas temporadas vistiendo la playera de equipo londinense, Fábregas expresó su deseo de dejar el Arsenal porque “ya estaba cansado de no ganar nada”. Y es que su estancia en el futbol inglés fue una de las más brillantes a nivel personal, pero a nivel de clubes, este futbolista español nunca pudo levantar una copa vistiendo la camiseta de este cuadro histórico.

A pesar de ser considerado como uno de los grandes candidatos año con año para coronarse incluso a nivel continental, el Arsenal se quedó siempre a la orilla tanto en los torneos locales como en las competiciones europeas, siendo eliminados en dos ocasiones de la Champions League precisamente por el Barcelona.

Mientras todo esto sucedía, la falta de títulos aunado al talento y al pasado blaugrana del futbolista originario de Arenys de Munt, se fue creando un ambiente donde la prensa daba como un hecho inevitable el traspaso de Fábregas al Barcelona, pero pasaban los fichajes de invierno y los del verano y la contratación tan esperaba no llegaba.

Un largo romance entre Fábregas y el Barcelona

Cesc Fábregas dejó al Barcelona con el honor de haber sido nombrado por la FIFA como el mejor jugador del Mundial Sub-17 del 2003. Después de ese momento y en la medida en que ambos crecían dentro del plano internacional, se fue creando un romance muy especial entre este jugador y el club que lo formó en sus primeros años como futbolista.

Por un lado, el mediocampista se consolidó como un futbolista talentoso, maduro e imprescindible para el Arsenal. Por el otro, el Barcelona llegó al pináculo de su historia deportiva con Pep Guardiola, los títulos y el estilo de juego que lo han colocado como el mejor equipo del mundo y que además le devolvió a este deporte su encanto y su magia.

Durante este periodo, pareciera que de manera inconsciente, a Fábregas se le consideraba como un miembro más del Barcelona a pesar de que pertenecía a otro equipo, llegando a formarse un vínculo sentimental entre los hinchas azulgranas y el jugador, además de que se fue incrementando la presión hacia la directiva para recuperarlo y traerlo de nuevo; algo que muy pocas veces sucede en el futbol actual.

Bienvenido al Nocu Camp

Finalmente este romance se hizo realidad en la temporada 2011-2012 con la contratación del mediocampista Cesc Fábregas por parte del Club Barcelona, quien pagó al Arsenal 29 millones de Euros por el traspaso. Una suma de dinero muy baja si se toma en cuenta las cifras que se manejan en el futbol actual por jugadores de tanto renombre; sin embargo, la historia ya estaba escrita de que algún día tenía que regresar a su casa.

Cesc Fábregas se fue del Barça como una promesa juvenil y ahora regresa como campeón del mundo. Además, está llamado a ser una de las figuras más grandes del Barcelona junto con Xavi, Iniesta, Pique, Puyol, Busquets, Pedro y todos los canteranos que han conformado uno de los mejores equipos de toda la historia del futbol mundial.

El número 4 del Barcelona es un ídolo natural y a pesar de estar 8 años fuera de este equipo, su arraigo en el club catalán se fortaleció, al grado de ser considerado por muchos como un jugador azulgrana a pesar de llevar la playera del Arsenal durante tanto tiempo.