Abril y literatura van de la mano formando un tándem que atrae a miles de lectores hacia las diversas ferias que en estas fechas se celebran en todas partes del mundo. Da igual que se trate de lectores habituales o esporádicos lo cierto es que pasear los próximos días por estas ferias se convierte en una actividad de ocio familiar a la que pocos se resisten.

¿Pero de dónde viene esta práctica? ¿Dónde está el origen de estas macro reuniones de libros?

Un día para los libros

La elección de abril para las ferias no es casual, el día 23 se celebra el Día del Libro. En un calendario en el que cada día está dedicado a una cosa, (hoy por ejemplo, 7 de abril, es el Día Mundial de la Salud) no podía faltar un día para el libro. No hace tanto que el acceso a la literatura está al alcance de todo el mundo. Pese a que las primeras bibliotecas se remontan a hace más de 4.000 años, a lo largo de la historia los libros han estado reservados a la clase acomodada y erudita, al igual que la escritura. Solo al llegar al siglo XX se puede hablar de la alfabetización universal, eso sí, en los países desarrollados.

23 de abril, 85 años de celebración

Es por ello que hay que esperar al año 1926 para que el entonces Rey Alfonso XIII firmara un Real Decreto proclamando la Fiesta del Libro Español. El impulsor de esta idea fue el escritor valenciano, Vicente Clavel Andrés que años antes, en 1918, instaló la Editorial Cervantes en la Rambla de Catalunya, a la vez que se creaba la Cámara del Libro de Barcelona. Fue esta entidad, con su consejero Clavel a la cabeza, la que consiguió poner esta fecha en el calendario.

Pese a todo la elección del 23 de abril llegaría un poco después, en 1930. De nuevo no fue una fecha casual, convergieron varios hechos, por un lado la conmemoración de la muerte de tres de los escritores más universales de todos los tiempos como son Cervantes, Shakespeare y Garcilaso de la Vega. Pero además el 23 de abril se celebra Sant Jordi, patrón de Catalunya, donde comenzó a celebrarse este día. En sus primeros tiempos el Día del Libro se limitó a Catalunya, el intercambio de libros se convirtió en un elemento más de la fiesta popular. Con el paso de los años se extendió al resto del país y fue en 1995 cuando la UNESCO, a instancias de la Unión Internacional de Editores, nombra el 23 de abril como Día Internacional del Libro y los Derechos de Autor.

La Fira del Llibre de Valencia

Una vez creado el día del libro la aparición de las ferias era el siguiente paso. Aunque el origen del Día del Libro es catalán, la primera Feria del Libro oficial se celebró en Madrid, del 23 al 29 de abril de 1933 en el Paseo de Recoletos, tras el parón de la Guerra Civil se retomó en 1944 y a partir de 1967 se instaló en el Parque del Retiro donde hoy sigue.

Pero la madrileña no es la única Feria que se celebra este mes. Desde 1969 se celebra la Fira del Llibre de Valencia, promovida por el Gremi de Llibrers de València. Su 42 edición se adelanta debido a la Semana Santa, comienza este jueves 7 y se extiende hasta el 17 de abril. Los Jardines de Viveros son de nuevo el marco elegido para plantar las más de 80 casetas con todos los clásicos y novedades literarias.

El programa de la Feria va más allá, se realizan actividades de animación a la lectura para grupos escolares de distintos niveles, así como encuentros con autores y talleres de ilustración para niños. Destacadas son también las exposiciones, entre ellas la dedicada a Enric Valor. Escritor y lingüista valenciano, el Gremi de Llibrers ha decidido homenajearlo en el año en que se cumplen 100 años de su nacimiento, la exposición hace un completo recorrido por su vida y legado literario. Y no falta en esta feria la presencia de autores, firmarán sus obras Carmen Amoragas, César Piqueras, Francesc Mompó, Ramón Palomar o Vicent Berenguer, entre otros. Para completar el programa hay previstas presentaciones de libros, mesas redondas y charlas. Toda la información sobre esta Feria está disponible aquí.

Nunca es tarde para comenzar a leer

Visto lo visto, si hay una época para cogerle el gusto a la lectura es sin duda esta. Hoy en día cualquiera puede hacerse con un libro e incluso encontrárselo por la calle como en el caso del bookcrossing. Las nuevas tecnologías lo ponen más fácil todavía con dispositivos electrónicos que permiten almacenar miles de libros, aunque tampoco hay que olvidarse de los medios tradicionales como las bibliotecas, abiertas a todo el público sin distinción. Así, visitar una feria del libro permite a los no aficionados conocer de un vistazo la oferta, preguntar y hacerse con un libro que le sumergirá en una nueva realidad. Y por supuesto los amantes de la palabra escrita encuentran la excusa perfecta para salir y disfrutar de un día al aire libre rodeado de los mejores amigos, los libros.