El 8 de marzo se celebra la tan anhelada y en algunos países ya lograda igualdad de derechos entre ambos sexos y la gran influencia de la mujer en la familia y en la sociedad. Hace aproximadamente un siglo que se celebra cada 8 de marzo, el Día Internacional de la Mujer con el fin de destacar sus esfuerzos por alcanzar igualdad de derechos y beneficios para mejorar sus condiciones laborales, además de sus logros y aportes en el desarrollo de los distintos estamentos de la sociedad.

Esta fecha fue propuesta por la alemana Clara Zetkin en 1910, quien pertenecía al “Sindicato internacional de obreras de la confección”, durante un congreso internacional de mujeres socialistas que se celebró en Copenhague, en esa misma fecha. Desde entonces se ha venido celebrando invariablemente cada 8 de marzo, con el respaldo de la ONU.

Igualdad de capacidades y derechos

La mujer a través del tiempo ha podido demostrar su alta capacidad para desarrollar cualquier tipo de trabajo físico e intelectual, que en tiempos antiguos le fue vedado por una sociedad machista, e incluso opacando en muchos casos al género masculino. Ha logrado también establecer una presencia de respeto en dicha sociedad adquiriendo poco a poco los mismos derechos del hombre que otrora le fueron negados.

Detrás de un gran hombre hay una gran mujer

Siempre se ha dicho que detrás de todo gran hombre siempre hay una gran mujer y es porque la mujer tiene una enorme influencia en primera instancia en la familia, convirtiéndose en el alma del hogar y siendo ayuda idónea para su esposo. Con su ayuda puede llevar al hombre a los niveles más altos, o por el contrario hundirlo en el más profundo pozo, en una gran mayoría de los casos.

Cuentan que una vez iban el Presidente de la República (de un país cualquiera) y su esposa en su automovil y en una gasolinera donde se disponían a llenar el tanque, se encontraron con un antiguo amigo de ambos y exnovio de la primera dama, quien era el empleado que debía prestarles el servicio. Los tres se saludaron y poco tiempo después de haberse ido del establecimiento, le pregunta el Presidente a su esposa: “¿Te imaginas qué habría sido de ti si te casas con ese fulano?” y entonces ella le responde: “Si, claro. Pués que él sería el Presidente y tu estarías llenando tanques con gasolina”.

La mujer en la familia y la sociedad

Esto por supuesto es un chiste, pero tiene que ver mucho con la realidad, pues la mujer es la piedra angular del hogar y con sus buenas costumbres, valores y su poder persuasivo, puede influir de manera muy positiva al hombre y juntos conformar una familia sana y de buenos principios. Pero si en vez de ser ayuda idónea, es ayuda errónea, los resultados serán también funestos. Y si partimos de la base de que la familia es el núcleo de la sociedad, aun la mujer más sencilla llevará su gran influencia también a la sociedad.

Feminidad o feminismo

El feminismo es un movimiento social y político que se inicia formalmente a finales del siglo XVIII, con el fin de exigir la igualdad de derechos para la mujer. Lamentablemente este movimiento ha tergiversado mucho la esencia de la mujer. Si bien es cierto que lo que se buscaba con ese movimiento era adquirir igualdad de derechos con respecto a los hombres, muchas se han convertido literalmente en otros hombres perdiendo su feminidad.

No se trata de igualdad de sexos, sino de igualdad de derechos. Es importante aceptar las diferencias existentes entre ambos sexos, que se hicieron para complementarse mas no para suplantarse. Podemos exigir derechos y luchar con tenacidad por ellos pero sin perder la maravillosa esencia de delicadeza con que hemos sido creadas, aclarando que feminidad y delicadeza jamás serán sinónimo de debilidad.

La mujer tiene una enorme responsabilidad dentro de la familia, porque es la que prácticamente lleva la mayor parte de la carga de la crianza, y de la sociedad, al ser la familia el núcleo en el que se fundamenta esta última. Sepamos, pues, llevar con seriedad y eminencia esta enorme responsabilidad que nos ha sido dada desde el principio de los tiempos.