En la comunidad de Castilla y León se están produciendo graves episodios de envenenamiento de distintas aves, algunas de las cuales se encuentran en peligro de extinción.

El uso de cebos envenenados ha mermado un 50% en los últimos siete años la población del milano real existente en Castilla y León. Esto supone un grave peligro para la especie, ya que más de la mitad de los ejemplares del milano real que habitan en España se encuentran en esta comunidad.

Pero otras especies están sufriendo también las consecuencias del uso de esta práctica ilegal: más de diez ejemplares del águila imperial ibérica han muerto en la región en los últimos seis años a causa del veneno. Además trece milanos reales en Zamora, en las regiones de Benavente, Los Valles y Tierra del Vino, y ocho buitres leonados y un cuervo en Espeja de San Marcelino en Soria han sido envenenados recientemente.

Cebos envenenados

El uso de cebos envenenados es una práctica cuyo objetivo es controlar las poblaciones de animales depredadores – lobos, zorros, jabalíes, etc – que causan daño al ganado, los cultivos y la caza, que se utiliza en España desde hace más de un siglo debido a que es barata y fácil de llevar a cabo.

Pero este método ilegal y no selectivo de control no resulta en absoluto eficaz, ya que afecta a especies predadoras de todo tipo – omnívoras, carroñeras o incluso animales domésticos –lo que da lugar a una eliminación indiscriminada de especies, que sufren una muerte dolorosa y prolongada, por parálisis muscular y sofocación.

Esta práctica altera a su vez la organización de los ecosistemas, y puede ser perjudicial incluso para el hombre, debido a que el veneno entra en la cadena alimenticia.

Los cebos envenenados provocan la regresión y extinción de la fauna y afectan principalmente a las especies en peligro.

Medidas de control

La legislación, tanto local como internacional, persigue el uso de esa práctica. El Código Penal español tipificó como delito el uso de cebos envenenados en 1995, con penas de seis meses a dos años de cárcel, pero los procedimientos quedan entorpecidos por la dificultad de demostrar la autoría del envenenamiento.

En el caso de Castilla y León, la organización SEO/BirdLife, federación de ámbito estatal cuyo fin es el estudio y la defensa de las aves, ha solicitado la adopción urgente de un Plan de Acción para la erradicación del uso ilegal de cebos envenenados en el medio natural de Castilla y León, que contenga medidas concretas de actuación contra este delito. Esta medida complementaría a la Estrategia Regional para la lucha integrada contra el uso ilegal de cebos envenenados en el medio rural, aprobada por la Junta en 2011.

La organización ha resaltado la urgencia de tomar pronto esta medida, ya que el plazo para la aprobación de la misma por parte de la Conserjería de Fomento y Medio Ambiente es de hasta 6 meses. En palabras de David de la Bodega, coordinador del Proyecto Life + Veneno de SEO/BirdLife “la aprobación del plan de acción debe ir acompañada necesariamente de la dotación de medios suficientes para prevenir e investigar los episodios de veneno que se vienen registrando en los últimos meses”.

SEO/BirdLife reclama la colaboración de los agentes medioambientales, el Seprona (Servicio de Protección Off-Road a la Naturaleza) y los Centros Centros de Recuperación de Animales Silvestres de la Junta de Castilla y León para la lucha contra el uso de cebos envenenados.