Desde una perspectiva más global, se analiza desde hace tiempo en las áreas institucionales de la nutrición, hacer frente a la endemia mundial de obesidad. En este sentido se señala que la obesidad es provocada por una compleja y variada serie de causas interrelacionadas, impulsadas por factores económicos y psicosociales, así como una mayor disponibilidad de alimentos con alta energía y grasas saturadas, y una reducción de la actividad física: el sedentarismo.

Los sistemas alimentarios como causa de la obesidad

El principal problema de la obesidad ha sido el aumento de la disponibilidad de alimentos de alta energía, debido a:

  • Mercados internacionales de alimentos liberalizados;
  • Los subsidios alimentarios que habrían distorsionado el suministro de alimentos a favor de los alimentos menos saludables;
  • Las empresas transnacionales de alimentos que han inundado el mercado mundial con alimentos baratos, pero muy bajos en nutrientes y altos en energía y grasas saturadas;
  • Los supermercados y las cadenas de servicio de comida que inducen a comprar a granel o en porciones excesivamente grandes;
  • Una alimentación saludable a menudo es más cara que las opciones menos saludables (a pesar de que los precios mundiales de los alimentos han caído en promedio);
  • La publicidad de alimentos a través de la televisión, que tiene como objetivo persuadir a los consumidores - especialmente los más jóvenes -, para que deseen alimentos ricos en grasas saturadas, azúcares y sal.

El medio ambiente, el urbanismo local y la obesidad

La forma en cómo vive la gente y los factores que hacen más activas o sedentarias a las personas, son también una causa de obesidad. En este sentido se destaca:

  • La investigación, sobre todo en los países de ingresos altos, indica que la planificación urbana local y el diseño estructural pueden influir en el peso de un persona de diversas maneras, por ejemplo la conexión de las calles y la posibilidad caminar o ir en bicicleta de un lugar a otro afecta los niveles de actividad física;
  • Disponibilidad y acceso a instalaciones públicas y a espacios recreativos y juegos;
  • La creciente dependencia de los automóviles provoca sedentarismo; es te es un problema de larga data en los países desarrollados y un problema creciente en los países en desarrollo.

Las condiciones sociales y la obesidad

El nivel de ingresos y los determinantes de la salud son fundamentales a la hora de considerar las causas de la obesidad, por ejemplo:

  • El trabajo y las condiciones de vida, como no tener los ingresos suficientes para poder llevar un nivel de vida saludable;
  • Las políticas que promueven menos control sobre el trabajo y la seguridad, la flexibilidad de la jornada laboral y la falta de acceso a la licencia familiar rentada, socavan los recursos materiales y psicosociales necesarios para potenciar a las personas y comunidades a tomar decisiones de vida saludables.
  • La desigualdad, que puede dar lugar a que diferentes grupos estén en desventaja y tengan menos acceso a los recursos necesarios y a los alimentos saludables.
Las recurrentes crisis económicas mundiales que afectaron y afectan de manera global, han influido en los determinantes de la salud, entre los que la obesidad tiene un lugar destacado, por ser la principal amenaza mundial para los sistemas de salud en el mundo, según la OMS. Desde este punto de vista, reviven las voces que hace unas décadas se referían a una economía integral y humanista.

Fuente: Propias y British Medical Journal