Castle ha sido un éxito en EEUU y Canadá. Pese a que la primera temporada de la serie no tuvo la repercusión esperada, la segunda temporada comenzó con altos índices de audiencia y con la publicación de "Nikki Heat", por un Richard Castle fantasma, la novela que Castle escribe gracias a Beckett. En España se emite actualmente en Cuatro y ya comienza a tener tantos seguidores como en EEUU. Y no es para menos, ya que la serie mezcla intriga y humor, sátira y drama, con mucha sutileza y mano derecha.

Una serie canadiense con humor británico

Todo comienza en una oscura noche de estreno de la última novela de Richard Castle (Nathan Fillion), un escritor egocéntrico, un poco chulo y un tanto infantil. Lejos del bullicio de la prensa, el éxito, y la barra libre, lejos de editores e intereses, en una parte no tan amable de Nueva York, se comete un crimen. Un crimen que imita a uno escrito por el escritor estrella neoyorquino del momento, Richard Castle. La agente encargada de encontrar al criminal, Kate Beckett (Stana Katic) contacta con Castle.

Llevado a la sala de interrogatorios, Beckett intenta encontrar la conexión entre los crímenes y el escritor. Éste, fascinado por la policía –a la que pronto sacará de quicio– utiliza su amistad con el alcalde para pegarse a ella día y noche con la excusa de que ha encontrado en Beckett a su nueva musa, después de haber matado a su personaje estrella, Derrick Storm. Castle, quien además sufre el mítico bloqueo del escritor, encuentra en la detective la excusa perfecta para encontrar, a través de la aventura, las palabras necesarias para escribir otro bestseller.

Sus protagonistas, un caso aparte

  • Richard Castle. Edad: cuarenta y tantos. Familia: hijo de Martha Rodgers y padre de Alexis Castle. Profesión: escritor de éxito afincado en Nueva York. Vive con su madre y con su hija en un lujoso apartamento en el centro de la ciudad. Vende libros como rosquillas y su ego está por las nubes. Admirado por sus lectores fieles, es buscado y deseado por cientos de mujeres, quienes no dudan en acercarse a él. Es un poco prepotente, un poco chulo, bastante infantil, pero un gran padre. Ha críado a Alexis sólo, después de conseguir la custodia en un acuerdo con la madre, y no le ha ido tan mal. Después de su última novela sufre el bloqueo de escritor que sólo desaparecerá cuando conozca a...
  • Kate Beckett. Edad: treinta y tantos. Profesión: detective de homicidios en Nueva York. Vive sola, no tiene pareja, y es devota a su trabajo. Guarda un secreto doloroso, que es la razón por la que se hizo policía. Aunque Castle no lo sepa, ella es probablemente su mayor admiradora. Ella se guarda muy mucho de confesárselo. Se siente atraída por él, como escritor y como hombre, aunque consiga sacar lo peor de ella. Tienen una relación divertida, un toma y daca constante que entretendrá al espectador en todos los capítulos.
  • Martha Rodgers. Culpable de que Richard Castle exista. Profesión: actriz. Profesión secundaria: enamorarse de hombres que le roban todo su dinero. Consecuencia: irse a vivir a casa de su hijo. Y es que Martha no es una madre común. Siendo actriz tenía que dejar a su hijo con niñeras "alcohólicas", como el mismo Castle denominaría en uno de los capítulos, y viendo culebrones en la televisión. En la actualidad, busca trabajo, pero sólo le ofrecen papeles de viejas que mueren en el primer acto fuera de escena. Hace de su vida su propio drama personal. Eso sí, con mucho humor.
  • Alexis Castle. Edad: 16 años. Edad mental: más que su padre, eso seguro. Profesión: estudiante. Aunque este apelativo se le queda corto. Habría que añadirle el de: estudiante empollona a la que se le va la vida si no saca dieces en todas las asignaturas y que prefiere quedarse en casa -obligando a su padre a castigarla- antes que salir de fiesta con sus amigas porque tiene un examen el lunes a primera hora. Es la parte racional de la familia, la madura de la casa y la que pone en orden a su padre, a quien adora.

Veredicto, señoría

Castle no es la típica serie de crímenes con cierto toque de humor y cuyos dos protagonistas se atraen pero cuya tensión sexual se mantiene hasta el final. Aunque tiene un poco de todo, Castle es una serie que muestra lo mejor y lo peor del ser humano desde una perspectiva totalmente distinta de la que estamos acostumbrados. Los homicidios están bien planteados y los momentos irónicos, cómicos, están bien situados y excelentemente llevados. Es probablemente esa imitación de humor británico, entre otras cosas, la que hace de Castle una buena serie de entretenimiento con la que pasar un buen rato mientras aprendes un poco más de la maldad del ser humano.