Giacomo Girolamo Casanova nació en Venecia el 2 de abril de 1725 y se hizo famoso como aventurero, escritor, diplomático y agente secreto veneciano. A pesar de todo esto, se le conocía especialmente por sus innumerables conquistas amorosas.

Su juventud

La madre de Giacomo, Zaretta Farussi, se dedicaba a la comedia viajando por toda Europa. Su padre, Gaetano Casanova, murió cuando él tenía ocho años. Su habilidad intelectual comenzó a fraguarse cuando, siendo aún un niño, recibió educación eclesiástica impartida por el abad Gozzi. Unos años después, tradujo un pentámetro latino y cuatro años después realizó una tesis sobre Derecho Civil y otra sobre Derecho canónico. Aprendió filosofía y ciencia del senador veneciano Malipiero pero, poco tiempo después, la relación entre ellos desapareció cuando Casanova tuvo un affaire con la favorita del senador, una cantante llamada Teresa.

Sus aventuras

Recién cumplidos los 21 años, su madre lo llevó a Roma para que, al servicio del Cardenal Acquaviva, adoptara la condición de fraile, hecho que no le impidió continuar con sus escarceos amorosos. Por esas fechas dieron comienzo los grandes viajes y aventuras por toda Europa. Primeramente, pasó por Corfú y Constantinopla para luego volver a Venecia y hacerse violinista durante un breve espacio de tiempo.

Gracias a su extensa cultura, comenzó a trabajar como médico de un patricio veneciano (Matteo Bragadin) curándole de un reciente infarto por lo que éste le entregó una gran suma de dinero y lo introdujo en la magia y la cábala. Por culpa de la Inquisición, que buscaba libros prohibidos en la biblioteca de Casanova, tuvo que huir de Venecia. Entre 1749 y 1752 recorrió Milán, Cremona, Cesena, Parma , Lyon, París y Dresde. En estos años, conoció a Henriette, con la que llegó a estar nueve meses siendo ésta una de sus relaciones más duraderas.

En 1753 volvió a Venecia y dos años después fue arrestado y encarcelado. Un año después escapó increíblemente acompañado de un monje que conoció en prisión y se exilió durante 18 años en París donde se codeó con Luis XV, Madame de Pompadour y su corte. Se le atribuye la creación de la lotería estatal francesa, además de la realización de diversas misiones secretas aunque un fraude en un negocio textil y la falsificación de letras de cambio le obligó a huir de nuevo.

En esta frenética parte de su vida creó un alter ego con título nobiliario llamado Chevalier de Seingalt, llegó a Zúrich donde se enclaustró en una abadía, recibió una condecoración del papa Clemente XIII, dejó embelesado a Federico II el Grande de Prusia, ofreciéndole éste el mando de los cadetes de su ejército, conoció a Catalina la Grande, en Madrid concibió un plan para que suizos y alemanes allí residentes formaran una colonia en Sierra Morena y en Barcelona fue arrestado por un affaire con la esposa del Capitán General del ejército.

Se trasladó a Italia donde continuó con sus escarceos amorosos y, sin saber que él era el padre, visitó por segunda vez a su hija Leonilda en Nápoles. Ella estaba casada con un noble masón que no podía darle un hijo a su esposa debido a una enfermedad, le pidió a Casanova que se acostara con ella. Así pasaron unas semanas en la casa de campo del noble en donde tuvo affaires con una de las doncellas, con Leonilda y con la madre de ella, Lucrezia.

Para vengarse de la acusación de unas deudas por un noble llamado Carlo Grimani, publicó una novela en donde decía que Carlo era hijo ilegítimo. De nuevo tuvo que exiliarse en 1783.

Sus últimos años

Comenzó a deambular por Europa pasando por Viena, Bolzano, Augsburgo, Aquisgrán, Spa, París, Dresde, Berlín y Praga. En 1785 se hizo amigo del conde de Waldstein, también masón, y éste le ofreció hacerse cargo de la biblioteca de Dux en Bohemia donde no llegó a ser feliz y comenzó a escribir sus memorias como terapia a su tristeza. No llegó a terminarlas ya que murió en 1798.

Su autobiografía

Supuestamente, Casanova escribió los primeros capítulos del libro en 1789, durante una profunda enfermedad. En 1794, Casanova conoció a Charles Joseph, principe de Ligne. El príncipe expresó su deseo de leer las memorias de Casanova y él decidió pulir el manuscrito antes de enviárselo. Después de haber leído los tres primeros volúmenes, Charles Joseph sugirió que se mostraran las memorias a un editor de Dresde para publicarlas aunque Casanova prefirió pedir a Marcolini Di Fano, ministro en el Gabinete de la Corte de Sajonia, que le ayudara con la publicación.

En mayo de 1798, Casanova pidió a su familia en su lecho de muerte que le apoyaran en sus últimos momentos. Carlo Angiolini, el marido de la sobrina de Casanova, viajó sin demora desde Dresde hasta Dux. Después de la muerte de Casanova, regresó a Dresde con el manuscrito. El mismo Carlo murió en 1808 y el manuscrito pasó a su hija Camilla.

En 1821, fue vendido al redactor Brockhaus, el cual se encargó de traducirlo al alemán para la publicación del primer volumen en 1822. Debido al éxito de la edición en alemán, el redactor francés Tournachon decidió publicar el libro en Francia. Jean Laforgue se encargó, en la traducción al francés, de alterar las opiniones religiosas y políticas de Casanova e incluso aprovechó para hacer desaparecer las referencias sexuales.

El manuscrito original fue almacenado en la oficina central del redactor en Leipzig hasta junio de 1945, cuando fue trasladado a la nueva oficina central en Wiesbaden justo antes de que Leipzig fuera duramente bombardeado. En 1960, una colaboración entre Brockhaus y el redactor francés Plon condujo hasta la primera edición original del manuscrito que se encuentra desde el año 2010 en la Biblioteca Nacional de Francia.

Una autobiografía que nos muestra a uno de los personajes más impresionantes de la Historia y que fue mucho más que un simple conquistador.