Los autodenominados Cárteles Unidos Contra Los Zetas, una coalición de organizaciones delictivas formada por los cárteles del narcotráfico presuntamente compuesta por los cárteles de Sinaloa, del Golfo y La Familia Michoacana, que se habrían aliado contra un enemigo común, Los Zetas.

Bandas criminales rivales unidas por un enemigo común

Los Cárteles Unidos Contra Los Zetas reeditaron la que en su día se conoció como La Federación, que reunió hasta 2008 a los más importantes cárteles del narcotráfico de México en una alianza contra los Cárteles de Tijuana y el Golfo, en tiempos en que Los Zetas, los temibles desertores de las fuerzas especiales del Ejército Mexicano, formaban el leal y letal brazo armado de la organización que dirigía Osiel Cárdenes Guillen, “El Mataamigos”.

Mensaje a Felipe Calderón

Los Cárteles Unidos hicieron público el pasado 5 de marzo un comunicado, a través de una de las vías de comunicación tradicionales del narco con la sociedad y las autoridades mexicanas, las narcomantas, en el que se dirigían al presidente del Gobierno de México, el panista Felipe Calderón Hinojosa, para proponerle un frente común contra Los Zetas para restablecer la paz en México, un país que hasta el año pasado registró más de 30.000 muertes directamente ligadas a la narcoviolencia.

Los Cárteles Unidos aseguran que su fundación tiene como objetivo “terminar con los abusos y excesos que han venido cometiendo el grupo criminal de Los Zetas en contra de gente inocente a lo largo de todo el territorio mexicano”. A ello les atribuyen “miles de muertes, secuestros, extorsiones y el asesinato de niños, mujeres y ancianos, que nada tienen que ver en sus actividades delictivas”.

Del mismo modo los acusan de secuestrar y asesinar inmigrantes centroamericanos “que solo buscan alcanzar el sueño americano, pero que en su trayecto son utilizados como mercancía humana, al traficar con sus vidas a cambio de dinero, mediante el secuestro, el chantaje, las violaciones, las extorsiones o los asesinatos masivos”.

Los Cárteles Unidos se desvinculan del asesinato del agente norteamericano

Pero el posicionamiento de los Cárteles Unidos parece más bien estar pensado para desvincularse de las posibles represalias por la muerte de un agente del Gobierno de los Estados Unidos en territorio mexicano, presuntamente asesinado por una célula de Los Zetas. Por ello los Cárteles Unidos consideran que esto ha logrado “tensar las relaciones de México-Estados Unidos”.

Para ello se dirigen al presidente mexicano para proponerle que las Fuerzas Armadas de México y los cárteles presenten un frente común para erradicar a Los Zetas y devolver el statu quo anterior a su aparición como organización independiente en el mapa del narco mexicano.

La guerra contra el narcotráfico continuará con o sin Los Zetas

A pesar del ofrecimiento, los Cárteles Unidos asumen que una vez eliminados Los Zetas, el Gobierno seguirá en su lucha contra el narcotráfico “pueden ustedes continuar con su labor de intentar eliminar el narcotráfico”.

El comunicado, no obstante, no alberga ninguna doble moral ni pretensiones de que no se les considere como delincuentes, al afirmar que “Con esto no pretendemos justificar nuestras actividades ilícitas, mucho menos pactar nuestra impunidad. Nosotros sabemos que jamás habrá un pacto, pero esto ya no se trata de narcotráfico, ni dinero, ni mucho menos la lucha por plazas, se trata de salvar vidas humanas y por eso creemos que si se puede hacer un frente común para terminar con las verdaderas ratas y asesinos de México como lo son los Zetas”.

El debilitamiento de los Cárteles Unidos, La Nueva Federación

En marzo de 2010 aparecieron los primeros indicios de la creación de esta unión de cárteles, como no, con una narcomanta también dirigida al presidente mexicano, Felipe Calderón. Sin embargo, la primera semana de 2011 una facción desvinculada de esta Unión de Cárteles autodenominada La Nueva Federación, cobró especial protagonismo al llevar a cabo un espectacular rescate y posterior asesinato de Gabriela Elizabeth Muñiz Támez, “La Pellirroja”, una sanguinaria secuestradora vinculada presuntamente a Los Zetas que tras su liberación de un penal apareció colgada en un puente peatonal de Monterrey, en el Estado de Nuevo León.

Era la sangrienta presentación de La Nueva Federación, quien desde ese momento ha reiterado su intención de combatir a Los Zetas en su propio territorio.

En su informe sobre la situación del narco en México en el año 2010, la agencia de inteligencia norteamericana Stratfor, barajaba la hipótesis de que el Cártel de Sinaloa, a priori el más poderoso de los tres que formaron Cárteles Unidos Contra Los Zetas, hubiera reducido su aportación de sicarios, dinero y recursos en el combate a Los Zetas, para reforzar el frente que mantiene en Chihuahua para el control del paso fronterizo de Ciudad Juárez, que le disputan a muerte los Carrillo Fuentes, señores del Cártel de Juárez.

Pese a las consideraciones de Stratfor, la coalición parece haberse mantenido, al menos de cara a la opinión pública.