Durante la edad media existieron cofradías de muchas índoles, desde la más conocida, como la de los constructores - cuna de tantas sociedades secretas y escuelas esotéricas como heredera de otras muchas -, o las comerciales, que no pasaron de ser funcionales y organizativas.

Pero algunas otras eran agrupaciones o sociedades que parecían una reunión de maleantes, mendigos y gentes dadas al sexo y la bebida. Sin embargo, tenían un sentido trascendente, su visión de lo espiritual y lo sacro eran contraculturales. Este movimiento, sobre todo, estaba representado por los Goliardos.

Los Goliardos

Vayamos por orden y hagamos una pequeña introducción al mundo de los Goliardos. Su nombre se presta a tanta confusión como el origen de este movimiento. Dicen que viene del imaginario Obispo Golías, patrón de los estudiantes, o del gigante bíblico Goliat. Este se identificaba antiguamente con el demonio. Incluso, algunos afirman que viene de la palabra gula en francés " geule". De ahí guliarts, que se latiniza en goliardos. Más aún, "goliardus" en latín significa glotón.

Además esta posibilidad se acentúa porque un símbolo que los representaba era la cuchara de marfil y es por la que personalmente apostamos con más fuerza sin desestimar que las otras sean válidas .

¿Simples vagabundos?

Se dice que este grupo de irreverentes está compuesto por estudiantes de las universidades que, a cambio de sus rimas,a veces románticas y veces burlescas, recibían como pago unas monedas, vino o una comida en los conventos. También se cree que los goliardos eran clérigos errantes que llevaban la tonsura, es decir el rapado de la coronilla, vestían hábitos y se reunían en “hermandades”.

Lo cierto es que estos personajes eran populares y sus poemas y cantos burlescos tenían como temas centrales el sexo, el vino, el juego y la crítica a los excesos de los dirigentes de la iglesia y de los señores feudales. Se puede decir que los goliardos fueron precursores de la canción protesta.

Hace algún tiempo investigando la simbología de las catedrales, los también conocidos como “Ordo Vagorum” (orden vagante) que podrían pasar por una simple “cuadrilla de alegres gamberretes medievales” despertaron el interés de quien escribe y le hizo pensar que quizás no eran tan simples y más sabiendo que eran los autores del... Carmina Burana

Carmina Burana

Esta obra es una recopilación de cantos goliardos en el Codex Latinus 4660 que fue encontrado durante la secularización en 1803 de la biblioteca de la antigua abadía benedictina de Beuron en Baviera superior cerca de Múnich, por lo que fue adquirido por la biblioteca de esta ciudad donde se halla actualmente el Carmina Burana.

El texto consta de 25 canciones de una colección del manuscrito que recoge un total de 300 poemas, escritos en su mayoría en latín, aunque algunas pequeñas partes en alto alemán medio, además de francés antiguo y en algunos casos, los idiomas estaban mezclados. El códice de los Carmina Burana fue escrito a mediados del S. XIII en el sur de Alemania.

Burlas o críticas veladas

En los Carmina Burana se ridiculizaba y criticaba la sociedad medieval en general, pero sobre todo a los que ostentaban el poder. Las composiciones más características son las Kontrafakturen que imitan las letanías del Antiguo Evangelio para criticar a través de la sátira, la decadencia de la curia romana, o para elogiar al amor, al juego o, sobre todo, al vino.

De lo más interesante es el hecho de que estaban escritas con una muestra de erudición al alcance de pocos y sin embargo con una gran facilidad para ser entendidas por todos, o sea, toda una genialidad. Estos son algunas de las partes de que constan el Carmina Burana y su denominación:

  • Carmina ecclesiástica (canciones sobre temas religiosos).
  • Carmina moralia et satírica (representaciones religiosas).
  • Carmina amatoria (contiene obras sobre la bebida, y también parodias).
  • Carmina potoria (canciones de amor).
  • Ludi (cantos morales y satíricos).
  • Supplemantum (versiones de todas las anteriores, con algunas variaciones).

Un Carmina español

No es muy conocido que en España tenemos una de las tres representaciones de cantos gordialescos que existen. Nuestro "Carmina Burana" se encuentran en unos manuscritos escritos en el siglo XII en el monasterio de Santa María de Ripoll (Cataluña), donde son conservados y son llamados Carmina Rivipullensia.

El tercero es el Carmina Cantabrigiensia, llamado así por conservarse en la universidad de Cambridge copia del siglo XI hecha por un clérigo alemán de composiciones pertenecientes a los siglos IX y X.

Hitler y el Carmina Burana

El compositor alemán Carl Orff (1895-1982) adaptó la versión que todos conocemos de este cancionero, nada menos que para Hitler que estaba muy interesado en todo lo que fueran músicas inspiradoras de poder y qué duda cabe de la fuerza de esta composición.

Este buscaba cualquier forma de manipular a la masa de forma hipnótica y el poder del Carmina Burana no le pasó desapercibido .