La psicología tiene como objeto de estudio al ser humano y su comportamiento. Analiza las causas de su conducta y el porqué de la misma. Se puede decir que existen dos corrientes -la mentalista y la conductista- que lo han tratado de explicar; la primera bajo la consideración del ser humano como un ente pensante cuyas experiencias tienen una escasa incidencia en una conducta que ya está más o menos prefijada. La segunda corriente está basada precisamente en el postulado opuesto, tomando en consideración la influencia que ejerce el comportamiento, sujeto a la adaptabilidad, y por tanto moldeador de una conducta cuyo resultado es indisociable de sus experiencias vitales.

Definición de la personalidad: conducta y comportamiento

Existen tres conceptos que definen al ser humano, partiendo desde su condición de ser vivo hasta llegar a la singularidad que lo diferencia del resto de los seres vivos del planeta.

La primera definición es la de individuo, y lo sitúa en el sistema básico de los seres vivos, como elemento único y unitario dentro de su especie. En el segundo estadio nos encontramos con la definición de persona. En este caso nos definimos como seres inteligentes y pensantes, con una determinada conducta y comportamiento que nos diferencia del resto de los seres vivos. Y por último está la definición de personalidad, que hace lo propio, pero con relación a todas las demás personas.

Factores de la personalidad

Se puede afirmar que el ser humano es un organismo vivo con funciones básicas que, como se ha visto, se define como individuo. Pero también es mucho más. Al añadirle la capacidad de razonar, esto es: el intelecto y la consciencia de sí mismo, lo convertimos en persona, y a su vez, lo distinguimos del resto de los seres vivos que habitan a su alrededor.

Así pues, cuando se dice que un gato, por poner un ejemplo, tiene mucha personalidad, se está incurriendo en un error, por más que todos puedan entender cuál es la idea que se pretende transmitir. Persona y personalidad son atributos que pertenecen en exclusiva al ser humano. Esta afirmación no presupone una negación en cuanto a que un animal pueda sentir y reaccionar de una determinada manera, pero en ningún caso tiene consciencia de ello, sino que es fruto de un instinto que, en su caso, es el que maneja el comportamiento.

Rasgos de la personalidad

La personalidad no sólo es un rasgo que distingue al ser humano del resto de los seres vivos, también lo diferencia del resto de las personas. Los rasgos característicos que conforman la personalidad tienen que ver con el modo de reaccionar ante situaciones concretas. Los factores involucrados en este proceso son las emociones, el condicionamiento, la percepción, las experiencias, el carácter o el aprendizaje.

Tanto persona como personalidad derivan del latín “personam”, un término que originariamente hacía referencia a la máscara con que los actores cubrían su rostro en las representaciones dramáticas. Con el tiempo su significado pasó a convertirse en el que conocemos en la actualidad.

La personalidad no sólo debe distinguirnos o diferenciarnos; se trata de que lo haga de un modo positivo. Así, cuando se alude a alguien con mucha personalidad, se interpreta que la persona es decidida, resolutiva, que no se deja influenciar por los demás y que, por decirlo de algún modo, posee un cierto atractivo social. En general se está dando a entender que posee rasgos distintivos que lo hacen interesante a los demás. En la personalidad también pueden entrar factores como la simpatía, el sentido del humor, el don de gentes y otros.

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