El prestigioso investigador catalán explicó en Santiago de Compostela los resultados de las últimas investigaciones en Oncología que está llevando a cabo en el IRB Barcelona y lo hizo de forma tan amena como profunda, confirmando que la ciencia en general y la medicina en particular no tienen por qué resultar incomprensibles.

Optimismo moderado

Frente a los buenos augurios que gusta publicar a la prensa y a los gobiernos cuando necesitan "colgarse" medallas, los investigadores son claros: "la cura del cáncer está muy lejana". Todo lo más es cronificarlo e intentar aumentar la esperanza de vida de quien lo sufre, tal como destacó Roger Gomis ayer en Santiago ante un auditorio a rebosar.

Pero su intervención resultó, sobre todo, cauta a la vez que esperanzadora. No hay una cura para el cáncer a medio ni, probablemente, a largo plazo, pero sí hay importantes avances en la investigación y tratamiento de la enfermedad.

Su grupo del Instituto de Investigación Biomédica trabaja exclusivamente en el ámbito de las metástasis tras confirmar que son el auténtico caballo de batalla en la lucha contra el cáncer. Y lo hace actualmente en el cáncer de colon, en el que ya han obtenido resultados destacados en laboratorio y aguardan ahora poder comenzar su investigación con pacientes.

El grave problema es que para ello tiene que haber interés por parte de alguien para comercializar el fármaco, en caso de que se confirme su viabilidad. Y eso es caro y ocurre pocas veces, lo que, sumado a la actual situación económica, dificultará todavía más la búsqueda de una solución.

Por el momento el propio centro ha puesto en marcha una experiencia empresarial para comercializar fármacos obtenidos gracias al trabajo de este grupo de investigación, pero los recortes en sanidad, investigación e I+D no auguran buenas perspectivas.

La importancia de un diagnóstico precoz

Así que, de momento, el diagnóstico precoz sigue siendo casi la única garantía de curación. El tumor es fácilmente tratable por el cirujano mediante su extirpación y si eso se hace en una etapa inicial en la que todavía no haya habido "fuga de células cancerígenas" las probabilidades de éxito son mucho mayores. Especialmente, teniendo en cuenta que la mayor parte de los tumores no afectan a órganos principales. "Hay muy pocos tumores de corazón", explicaba Gomis.

El cáncer afecta a órganos importantes pero no vitales, es la metástasis la que toca esos órganos vitales en mayor medida y por eso resulta mucho más preocupante.