A principios de 2011 Sadaharu Tanitawa, presidente de la Fighting and Entertainment Group, anunciaba una radical reestructuración de la principal promotora de eventos de Kickboxing, el K1 World Gran Prix, debido a las serias dificultades económicas por las que atravesaba. En ese momento muchos aficionados a los deportes de contacto temieron la desaparición de una de las más laureadas y prestigiosas competiciones de artes marciales. Sin embargo, el 15 de septiembre y casi por sorpresa, Tanitawa anunciaba la vuelta del Campeonato del Mundo de K-1 con el K-1 Final 16, que tendrá lugar por primera vez en China el 29 de Octubre.

Al borde de la desaparición este año

La falta de patrocinadores e inversores así como la caída de la popularidad del K-1 en su país de origen, Japón, provocaba que tanto la empresa promotora como su matriz, Fighting and Entertainment Group (FEG), entrara en una grave crisis financiera que ha llevado a diversas organizaciones y luchadores, entre ellos el actual campeón Alistair Overeem, a plantearse iniciar acciones legales contra la FEG. De hecho, Overeem ha declarado no haber cobrado aún su premio por el campeonato conseguido el año pasado valorado en casi medio millón de dólares.

De esta forma, a finales de Julio salía a la luz la noticia de que Fighting and Entertainment cedía los derechos del K-1 World Grand Prix y otras marcas registradas, a una empresa de inversiones japonesa llamada Barbizom, aunque no se aclaraba cual iba a ser el futuro de los eventos de K-1.

La vuelta del K-1 World Grand Prix

Sin que nadie lo esperase, la página oficial de K-1 anunciaba el 15 de septiembre que ese mismo día, mediante una conferencia retransmitida a través de internet, el todavía presidente Sadaharu Tanitawa informaría sobre el primer evento del campeonato en 2011, el K-1 Final 16, que tendría lugar en el estadio olímpico de Nanjing.

El evento reunirá a 16 grandes luchadores de diferentes artes marciales (antes de la reestructuración participaban los ganadores de los campeonatos de K1 en los distintos continentes, junto con otros peleadores invitados), que bajo las reglas del Kickboxing intentarán estar entre los 8 finalistas que pelearán por el titulo mundial de K-1 el cual se celebrará en diciembre.

Luchadores consagrados, ausencias importantes y nuevas caras

Por el momento son 14 los luchadores confirmados, entre los que destacan grandes conocidos de K-1 como Daniel Ghita, Paul Slowinski, Ruslan Karaev o Melvin Manhoef y sobretodo el controvertido luchador marroquí, Badr Hari, finalista en 2008 y 2009, que se postula como el gran favorito para el campeonato.

Sin embargo lo que más llama la atención es la ausencia de grandes figuras de este deporte como los veteranos Peter Aerts o Jerome Le Banner, que parecen estar al borde de la retirada, el 4 veces campeón Semmy Schilt, el laureado tricampeón Remy Bonjasky o el actual poseedor de el cinturón del título, Alistair Overeem, que acaba de fichar por UFC. Sin embargo, como el propio Tanitawa ha asegurado, continúan las negociaciones para incorporar algunos de los nombres anteriormente mencionados al cartel de la competición.

De igual manera, se verán caras nuevas de jóvenes promesas que buscan hacerse un hueco entre los grandes como son Sergii Lashchenko o Rico Verhoeven.

Espectáculo asegurado

Grandes leyendas de los deportes de contacto como el fallecido Andy Hug, Ernesto Hoost, Peter Aerts, Mirko Cro Cop o Francisco Filho, le deben su enorme popularidad al K-1 World Grand Prix, que durante muchos años, especialmente la década de los 90 y principios del año 2000, era todo un acontecimiento nacional en Japón donde sus participantes eran considerados héroes por los aficionados.

Combates que permanecerán en la memoria, espectaculares golpes, derroches de técnica y momentos llenos de tensión y emoción, son parte de lo que este deporte ha brindado a los aficionados, que han marcado ya el día 29 de octubre como fecha para disfrutar de nuevo, de lo mejor de las artes marciales.