La rapidez de la vida contemporánea no nos permite perder tiempo. Estar alerta, despierto y con energía se ha convertido en una necesidad apremiante. La cafeína forma parte del ritual matutino de muchas personas; una buena taza de café puede determinar el destino de importantes decisiones, el resultado del día e, incluso, nuestro estado de ánimo.

Además del café, los refrescos de cola, las bebidas energéticas y el chocolate, una fuente importante de cafeína es el té. En México el consumo de esta bebida es reducido, aunque ha tenido un incremento considerable en los últimos 10 años.No existe una cultura propiamente dicha al rededor del té, a pesar de una larga tradición herbolaria.

La manzanilla y la hierbabuena son dos infusiones populares que se confunden con el té, que proviene, a diferencia de otras hierbas, de la camellia sinensis, un arbusto nativo de Asia.

Camellia Sinensis, la planta del té

Con más de cinco mil años de historia, la planta del té se caracteriza por su agradable sabor, aroma y propiedades benéficas para el organismo. En los últimos años se ha destacado su función antioxidante, pues posee una rica cantidad de flavonoides, sustancias químicas naturales que ayudan a combatir los radicales libres. Además, el té acelera el metabolismo de las grasas, ayudando a quemarlas de forma adecuada, al hacer más eficiente la función de la insulina, previniendo las enfermedades cardiovasculares y la diabetes.

A diferencia del café, el té contiene L-Teanina, una sustancia relajante que contrarresta los efectos desagradables de la cafeína, como el nerviosismo, la ansiedad y el agotamiento, sin alterar la concentración y la sensación de alerta. Por otro lado, el té previene la caries y ayuda al fortalecimiento de los huesos, debido a la presencia de fluoruro.

Variedades de la planta del té

Existen más de 3.000 variedades de camellia sinensis, aunque, por lo general, se distinguen tres: camellia sinensis sinensis, camellia sinensis assamica y camellia sinensis cambodiensis. La hojas de té que consumimos provienen de las dos primeras, una corresponde principalmente a China y la otra a Assam, una región en India.

Oxidación de las hojas: tipos de té

Una segunda clasificación corresponde al grado de oxidación (o fermentación) de las hojas: negro, oolong, verde, amarillo o blanco. La oxidación es un proceso mediante el cual las enzimas de la hoja reaccionan ante el oxígeno del aire una vez que la estructura celular se ha modificado. Este proceso se lleva acabo a través de la descomposición natural de las hojas o al fragmentarlas, ya que esto acelera la oxidación.

Así, el té blanco casi no es procesado, además de provenir de hojas jóvenes. El nombre deriva de la pelusa blanca de los botones recién abiertos, o sin abrir, de la planta, que son los utilizados en la elaboración de este tipo de té. El té verde, por otro lado, pasa un procesamiento más complejo, pues diferentes pasos de secado y manipulación son necesarios para detener la oxidación de la hoja. Al té negro se le permite una oxidación completa, lo que le da un sabor más fuerte y un color más obscuro. El oolong se encuentra en un punto intermedio entre el verde y el negro, ya que no llega a un grado de oxidación total, aunque el proceso no se detiene como en el verde.

El pu-erh, es una clase distinta, cuya oxidación es similar al del té verde, pero las hojas de las que proviene casi siempre son de arbustos salvajes y el proceso de fermentación por el que pasa es diferente al de otras variedades, ya que en muchas ocasiones dura años.

Mezclas y nombres comunes de té

Una tercera clasificación se basa en la mezcla de hojas comercializadas. Puede corresponder al lugar de origen, al tipo de hoja (las primeras hojas son las mejores), al tiempo de la cosecha, la calidad, otros sabores agregados, etc. Algunas de las más conocidas son: Darjeeling, Orange Pekoe, Chai, English Breakfast, Earl Grey, Sencha, Genmai Cha.

Otro elemento que distingue las variedades de esta bebida depende de la forma en la que lo venden. Lo más común es encontrarlo en bolsitas, pero es recomendable buscarlo con las hojas enteras, ya que tiende a ser de mayor calidad y, por lo tanto, ofrecer sabores más complejos y mayor eficacia antioxidante, antibacterial y relajante.

El té, una opción saludable

Si no podemos escapar al acelerado ritmo del siglo XXI, al menos podemos hacerlo acompañados de este antiguo elixir que prolonga la vida. A pesar de que se trata de un gusto adquirido, el té es una bebida adictiva; no solo es delicioso, sus efectos saludables hacen de él una gran opción para empezar el día.