El Parlamento de Canarias acoge del 10 de febrero y hasta el 26 de marzo, una muestra fotográfica en torno a la actual de Camboya. Un país sacudido por las cotas más inimaginables de crueldad humana, que trata de mirar al futuro para dejar atrás uno de los pasados más sangrientos y atroces en la historia del mundo del siglo XX. El fotoperiodista Gervasio Sánchez ha plasmado en cada una de las instantáneas que componen la muestra las esperanzas de todo un pueblo, empeñado en su lucha por un futuro esperanzador.

Camboya, tierra de esperanza, y Gervasio Sánchez

La muestra ha sido organizada por el Programa de Cooperación Internacional de la Obra Social “La Caixa”. Pretende plasmar todo el esfuerzo que el pueblo camboyano está haciendo para superar su pasado más reciente teñido de violencia y crueldad. La mejor forma elegida para retratar las nuevas esperanzas de la población de Camboya ha sido el trabajo de Gervasio Sánchez, profundamente concienciado con asuntos humanitarios a raíz de sus experiencias como fotógrafo en conflictos bélicos de todo el mundo.

La exposición temporal, que ya ha pasado por Madrid, Barcelona, Lleida y Tarragona, pretende acercar a Santa Cruz de Tenerife la realidad de Camboya y la profunda huella que décadas de tragedias continuas han dejado en el colectivo de la sociedad camboyana. Las fotografías de Gervasio Sánchez y los documentales de Oriol Gispert reflejan una población cansada del sufrimiento pasado y que lucha por construir un futuro mejor para su país.

Algo de historia: Camboya y los Jemeres Rojos

El movimiento Jemer Rojo, liderado por Pol Pot, supuso entre 1975 y 1979 la muerte de cerca de dos millones de camboyanos. En aquellas fechas, esta cifra suponía prácticamente una cuarta parte de la población. Se trata, por lo tanto, de “uno de los peores genocidios de la historia”, como lo califica Laura V. Gutiérrez en su artículo Pol Pot, el líder de los Jemeres Rojos de Camboya. Bajo un ideario basado en una visión radicalizada del maoísmo comunista, el terror, la represión y la violencia camparon por Camboya.

Solo en 1998, tras 30 años de conflictos, llegó la paz a Camboya. Los efectos sobre el país de tanta violencia todavía hoy se sienten entre la población (La huella del Jemer Rojo en Camboya), en aspectos como la educación, la pobreza endémica del país, la proliferación de minas antipersona, los efectos psicológicos aún visibles, o la excesiva dependencia de la ayuda internacional.

En la actualidad rige una monarquía parlamentaria y un sistema democrático; y se ha instaurado un tribunal internacional en la capital, Phnom Penh, acusado de cierta inoperancia y sometido a numerosas dificultades, como aseguraba una editorial publicada en el diario El País el 31 de julio de 2010 (Memoria de Camboya). Sin embargo, un contexto económico favorable y la juventud de la población del país son datos que indican lo esperanzador de un futuro por llegar.

La exposición articula en torno a tres ejes.

La superación del terror en Camboya

En el país, según determinados estudios citados por los organizadores de la exposición, existen en la actualidad entre cuatro y seis millones de minas antipersona y otros objetos explosivos todavía sin detonar. Esto supone una por cada tres habitantes de Camboya. Gervasio Sánchez se ha centrado en el Centro Arrupe de Battambang, donde se recupera a menores mutilados por estos artefactos.

Campos de arroz en Camboya

Durante los tiempos de Pol Pot el campo se convirtió en sinónimo de horror, cuando el régimen obligó a todos los habitantes de las ciudades a trasladarse a áreas rurales. Hoy en día, el 80% de la población de Camboya habita en áreas rurales. Y como en muchos países asiáticos, el principal recurso alimentario es el arroz. Como destacan los organizadores, incluso, en lengua jemer, la expresión “comer arroz” designa nuestro genérico “comer”.

Construyendo caminos. La esperanza en el futuro

Al finalizar los conflictos en 1998, Camboya era un país que se encontraba sumido en el caos. La situación era de una pobreza extrema, con una falta total de los recursos más necesarios, como infraestructuras, sanidad o educación. Una sociedad profundamente espiritual sufrió un profundo desbarajuste moral y psicológico. Sin embargo, los nuevos tiempos auguran un desarrollo económico, de acuerdo a la situación regional, apoyado por una población muy joven. Cerca de la mitad de la población tiene menos de 18 años.

Información práctica de la exposición sobre Camboya: sede, horarios y entradas

La exposición se podrá visitar desde el día 10 de febrero hasta el 26 de marzo, en la sede del Parlamento de Canarias, en los bajos de la calle Teowaldo Power, número 7, en Santa Cruz de Tenerife. El horario es de lunes a sábado de 10:30 a 14:30 y de 17:00 a 21:00 horas, permaneciendo cerrada los domingos y festivos. La entrada es gratuita.