Acaba de ser publicado en la prestigiosa revista británica Nature un estudio en el cual se determina que debido al calentamiento del agua de los mares y océanos, en los últimos 50 años se redujo en un 40% la cantidad de fitoplancton, y en casi todas las regiones del mundo la reducción es de alrededor de 1% en promedio.

Este fenómeno está ocurriendo debido a que al calentarse las aguas se produce una mayor estratificación, ocasionando que los nutrientes no puedan ser adecuadamente distribuidos desde las capas inferiores a las superiores, lo que reduce el crecimiento del fitoplancton.

La importancia del fitoplancton

El fitoplancton, al que se le conoce como “combustible de los mares”, o “vegetación del océano”, son plantas unicelulares formadas por organismos microscópicos fotosintéticos, entre ellos microalgas verdes, dinoflagelados y cianobacterias, que sirven de alimento en el mar, desde microscópicos crustáceos hasta los más grandes cetáceos.

Representa alrededor de la mitad de la materia orgánica producida por el mundo, es responsable de generar más de la mitad del oxígeno atmosférico, y además, son la base de la cadena alimenticia.

El calentamiento global afecta stocks biológicos en mares y océanos

Los océanos y mares, con sus 361 millones de km2 de extensión, cubren el 71% de la superficie del planeta y son protagonistas de los cambios y ajustes climáticos. La combustión de combustibles fósiles libera grandes cantidades de dióxido de carbono (CO2) -principal responsable del efecto invernadero- a la atmósfera, fenómeno que ocasiona el calentamiento planetario.

El mar regula el CO2 principalmente a través del fitoplancton. Al igual que las plantas terrestres, el fitoplancton tiene clorofila para capturar la luz del sol, y utilizan la fotosíntesis para transformarla en energía química. Consumen CO2 y liberan oxígeno. Todo el fitoplancton usa la fotosíntesis, pero algunos ponen energía adicional por el consumo de otros organismos.

El calentamiento global está afectando enormemente el ecosistema marino. Al aumentar la temperatura del agua de mar, además de reducir las cantidades del fitoplancton, también afecta sus nutrientes. Del mismo modo, acelera su desplazamiento hacia otras zonas, atrayendo a los peces que se alimentan de él.

Diversas aves y animales marinos que se alimentan de peces no siempre pueden seguir los cambios, lo que ocasiona que sus poblaciones decaigan dramáticamente, como es el caso de los lobos marinos, oso polar, focas, morsas y otros mamíferos marinos.

Esta alteración en las cadenas alimenticias oceánicas (fitoplancton-peces-otros animales) amenaza la supervivencia de muchas especies y la disminución de los stocks biológicos, tal como lo ha advertido la Organización de las Naciones para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

Por otro lado, el deshielo de los polos y el derretimiento de los glaciares, acelerado por el calentamiento global, ocasiona la disminución de la salinidad de los océanos, principalmente en regiones donde se reproduce el krill, crustáceo diminuto pero importante en la composición del fitoplancton, afectando también la reproducción de peces y otras formas de vida marina.

Amenazas sobre los ecosistemas más ricos en especies

Según el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC), los arrecifes de corales tropicales también están severamente amenazados por el cambio climático, y la mayoría de ellos podrían ser destruidos ya que muchas especies de estos celentéreos no pueden vivir en aguas más calientes.

Según especialistas oceanógrafos y biólogos de la American Geophysical Union de San Francisco, California, si nada detiene la actual evolución, la totalidad de los arrecifes coralinos se habrá desmoronado entre mediados y fines de este siglo, como resultado de la asfixia de los ecosistemas costeros dependientes de ellos.

Debemos conservar los ecosistemas marinos

El cambio climático, además del agotamiento de las reservas pesqueras y la destrucción del hábitat marino, está poniendo en grave peligro el futuro de los océanos, y a pesar de ello, existe una escasez de estudios y medidas para combatir el problema, considerándose además que el ser humano dependerá cada vez más de los recursos marinos, y que estos no son ilimitados.

Según los expertos y especialistas en este tema, los océanos pasarán a ser la principal fuente alimenticia en los próximos siglos, ya que el planeta, con su crecimiento poblacional, tiende a acercarse al límite de su capacidad. Es por eso que debemos parar o disminuir este fenómeno del calentamiento global que nos afecta a todos y a la vida de nuestro planeta, para asegurar la supervivencia a nuestras generaciones futuras.