La zona monumental de Cáceres es, seguramente, una de las más bellas de toda Europa. La concentración de casas señoriales, palacios e iglesias es realmente espectacular. El ratio de belleza por metro cuadrado de Cáceres es difícilmente igualable. Por ello es Patrimonio de la Humanidad desde 1986.

La Plaza Mayor es el centro neurálgico de la ciudad. Siempre respira vida y animación. Está presidida por el edificio clasicista del Ayuntamiento, que tiene a un lado las viejas murallas y la zona histórica y al otro la galería de soportales que resguarda numerosos comercios y restaurantes. Una belleza. La plaza, además, sirve de puerta de entrada hacia la zona monumental de la ciudad, verdadera joya de la capital extremeña.

El arco de la Estrella

Suele accederse a la zona antigua por el arco de la Estrella, una maravilla barroca firmada por Churriguera. Debe su nombre a la imagen de la Virgen de La Estrella que se encuentra en un templete en la zona interior del arco. Se ilumina esta imagen con un pequeño farol, tamibén con forma de estrella. La curiosidad que tiene este arco es que no es recto, sino oblicuo. Una particularidad necesaria para que los carruajes pudieran girar al entrar y salir de la ciudad medieval amurallada.

Sucesión de maravillas

Pasar ese arco es sumergirse en una sucesión de bellísimios edificios, tanto civiles como religiosos. A cada cual más espectacular. La Casa de los Toledo Moctezuma, la torre de Bujaco, la iglesia de Santiago, el Palacio de Godoy, la concatedral de Santa María, el palacio de Hernando de Ovando, el palacio de Los Golfines, la casa del Sol, la casa de Espadero Pizarro, -habitualmente denominada "casa del mono"-, la casa de los Saavedra, la casa de las Veletas.... Y un largo etcétera. La sucesión de maravilas arquitectónicas es realmente impresionante. Los ojos, en ocasiones, no son capaces de asimilar tantas maravillas.

La casa del mono

La casa del mono debe su curioso nombre a la leyenda según la cual el padre de familia trajo uno de estos animales de uno de sus viajes. Quería paliar así la ausencia de hijos en el matrimonio. Se dice que, cuando la mujer quedó embarazada y finalmente dió a luz un hijo, el mono, impulsado por los celos, lanzó al bebé por la ventana. Sin embargo, lo cierto es que el sobrenombre de la casa se debe a la escultura de un mono encadenado que remata el pasamanos de la escalera.

No muy lejos está uno de los más hermosos palacios de Cáceres. El de los Golfines de abajo. Hay otro palacio de la misma familia, llamado de arriba. En el primero de ellos destaca su fachada plateresca de piedra labrada con primor.

La plaza de San Jorge y las torres desmochadas

Es abrumadora la belleza de la plaza de San Jorge, presidida por la iglesia de San Farncisco Javier, a la que acompañan el convento de la compañía de Jesús y la casa de los Becerra. Casi todas las torres de la ciudad medieval se encuentran desmochadas por orden de Isabel de Castilla, que castigó de esta forma a las famlilias que no le prestaron su apoyo en la lucha por la corona. Sólo queda sin desemochar la casa de los Cáceres Ovando, la llamada casa de las cigüeñas. Su dueño sí era partidario de Isabel la Católica en su lucha por el trono con la Beltraneja.

Un poco más allá, en la casa de las Veletas, hay que visitar el impresionante aljibe construido por los musulmanes.

Naturaleza salvaje en Malpartida de Cáceres

A poco más de una docena de kilómetros de la ciudad de Cáceres se encuentra Malpartida. Y a tres kilómetros del pueblo se abre el espectacular paraje natural llamado Los Barruecos. Un paisaje impresionante dominado por grandes rocas de granito con formas caprichosas y por su abigarradas fauna y flora. Las cigüeñas con las reinas de este bellísimo entorno. En alguna de las formaciones graníticas pueden observarse pinturas rupestres y grabados antropomórficos.

Cigüeñas en Los Barruecos

Por allí abundan las cigüeñas, hasta el punto de que en abril suele celebrarse una semana dedicada a este imponente ave, con concurso fotográfico incuído. De hecho, Los Barruecos se adornan con una de las colonias de cigüeña blanca nidificante en roca más grandes de toda Europa. Claro que por aquí las cigüeñas aprovechan casi cualquier lugar para hacer sus nidos, desde rocas a postes de la luz y farolas, pasando por iglesias y todo tipo de edificios.

Varias rutas para un agradable paseo a pie

Hay varias rutas para recorrer a pie estos parajes. La más cómoda es la de la Peña del Tesoro, un camino circular que parte del aparcamiento y recorre los puntos más interesates en menos de una hora. También se puede optar por la ruta de las tres represas (más de tres horas) o la del Barrueco de Arriba, con una hora de duración.... más las paradas necesarias para admirar el paisaje y para hacer fotos. Algunos caminos permiten también adentrarse en este espacio natural en coche. Un camino de tierra parte a la altura de la zona recreativa (a medio camino entre Malpartida y el centro de interpretación de Los Barruecos) y se adentra hasta la Charca del Barrueco de Arriba, pasando por la fuente de los Burgaños.

El Museo Vostell

Y muy cerca se encuentra el Museo Vostell, un escultor alemán autor de algunas obras realmente originales. El antiguo lavadero de lana sirve de cobijo a sus obras, aunque alguna se encuentra al aire libre no muy lejos de allí, como el famoso coche incrustado en una roca.