El cabello seco y graso poseen una serie de características que lo determinan y diferencia de los demás. Por esta razón es fundamental que cada mujer conozca exactamente cuál es su tipo de pelo, y así poder establecer los cuidados oportunos que su cabello precisa. En el cabello seco en función de que la sequedad se localice en las puntas o en la raíz las causas y el tratamiento será distinto.

Causas del cabello seco

Lo más importante es determinar si esa sequedad solamente está presente en las puntas o por el contrario nace ya desde la propia raíz. Para ambos casos los cuidados son distintos.

Si el cabello está seco en las puntas puede ser debido a estas causas:

  • Utilización de productos excesivamente resecantes, fuertes o demasiado detergentes.
  • A veces en tratamientos capilares con el fin de dotar de energía al cabello pueden resecarlos como las permanentes, desrizados o tintes seguidos sin tener las precauciones necesarias.
  • El clima adverso, como viento y frío que acaban por abrir en exceso las puntas.
  • El calor del aire acondicionado, por ello es aconsejable equilibrar el ambiente dejando pequeños recipientes llenos de agua, que al evaporarse humedecerán la estancia en la que se está. Las plantas también humedecen los ambientes calentados por aire acondicionado.
Si la sequedad está en la raíz las causas son:

  • La más importante es por la falta de grasa en la piel. Los responsables de esta carencia de grasa son las glándulas sebáceas, protagonistas de secretar más o menos sebo (grasa) y de esta manera lubricar en mayor o menor medida la raíz capilar.
  • Otro motivo también es el empleo inadecuado de productos capilares que actúan resecando la raíz del pelo, y es que la sequedad puede ir en aumento y llegar a producir caspa seca, ya que la sequedad de la raíz del pelo es la misma que tiene la piel de todo el cuero cabelludo. De esta manera acabará por descamarse ligeramente provocando una ligera aparición de caspa seca.

Tratamiento y productos para cabello seco

Si la sequedad se localiza en las puntas:

  • Para combatirla es suficiente con suavizar el cabello después de cada lavado. Hay que emplear champús suaves y equilibrantes que no alteren el pH del cabello y respeten el grado de acidez del pelo. Tras el lavado basta con aplicar una loción suavizante que desenrede el cabello y dulcifique su aspereza. Para secarlo es conveniente que el aire sea templado, evitando el aire caliente o frío, y adaptar el difusor del secador para que el aire no salga de un modo tan directo sobre el cabello.
Si la sequedad se da en la raíz:

  • Los productos específicos deben equilibrar de nuevo la producción de grasa en la raíz. El champú debe ser suave, elaborado a base de aceites esenciales de plantas y extractos biológicos que nutran profundamente el cuero cabelludo. Cuando hay caspa seca, el lavado se tiene que realizar correctamente, de no ser así la caspa se endurece sobre la piel capilar formando diminutas costras que escuecen, irritan y producen picor. El champú se tiene que dosificar encima de la piel capilar, frotando con la yema de los dedos la piel y no el cabello, sin rascar. Hay que dejar actuar el champú durante 3 ó 5 minutos para que ablande la caspa adherida a la piel y así sus aceites penetrarán en la raíz del cabello. El aclarado se hace con abundante agua tibia para finalizar con agua fría.

Características del cabello graso

El cabello es graso cuando las glándulas sebaceas producen excesiva grasa o sebo. La grasa lubrica demasiado la raíz, lo que hace que se flitre por el pelo hasta la misma punta. El aspecto de estos cabellos es apelmazado, brillante y pegado a la cabeza. Cuando la producción de grasa es excesiva, el cabello es seborreico, por lo que puede producir caspa seborreica. Puede darse que el cabello graso esté en la raíz y seco en las puntas.

Tratamiento y productos para cabello graso

  • Cuando hay exceso de grasa en la raíz conviene frenarla para evitar que el pelo se empape de grasa y se filtre hasta sus puntas. El equilibrio se consigue con los productos adecuados, procurando no activar la producción de grasa con una alimentación sana y equilibrada a base de carnes y pescados blancos, verdura y mucha fruta. Se deben evitar los alimentos picantes, los condimentos y grasas fuertes, así como el alcohol.
  • Cuando la grasa está en la raíz y en las puntas hay que emplear champúes astringentes y muy proteicos que frenarán la producción de sebo en la raíz. Hay que evitar los masajes y fricciones capilares porque estimularán la secrección de grasa y procurar eliminar el champú con agua casi templada, casi fría, ya que cerrará los poros evitando la secreción grasa.
  • Si la grasa está en las puntas se deban usar lociones capilares suaves aplicables en ampollas líquidas que se depositan sobre la piel capilar. Hay que extender la loción con un peine hasta las puntas. No es necesario aclarar ya que el efecto es inmediato.