Nueva York se mete bajo la piel. Es el I've got you under my skin de Sinatra en una de las infinitas reconciliaciones entre Mr. Big y Carrie Bradshaw.

El microcosmos de la serie Sexo en Nueva York ha sido un acicate para el turismo neoyorquino desde que comenzara a emitirse en 1998. Esos Tours "Sexo en Nueva York" acaban de recobrar brío a ojos de las latinas, quienes conocen la serie de culto de HBO Sex and the city bajo el nombre de Sexo en Nueva York (España) o Sexo en la ciudad (América latina).

Una Carrie latina

La razón se llama Penélope Cruz, quien hará un cameo en la próxima entrega de la película. La actriz española pisará el escenario con el que muchas mujeres fantasean: el Manhattan de Carrie Bradshaw, Charlotte York, Miranda Hobbes y Samantha Jones. Cuatro amigas con personalidades distintas que se complementan a la perfección. Cuya amistad y estilo de vida cautivan.

Arquetipos femeninos

Quizás el secreto de los Tours-Sexo en Nueva York es su acertado fetichismo. No nos enseñan sólo Nueva York, ofrecen un pedacito de vida. El de las neoyorquinas jóvenes e independientes con autoestima. Nos cuelan por ejemplo en la cafetería donde organizan sus brunch y hablan sin tabús de sexo y relaciones. Dignifican la soltería y ofrecen un amplio abanico de arquetipos femeninos con los que identificarse.

A elegir, la soñadora e intelectual con buen gusto (Carrie), la tímida con un plan (Charlotte), la valiente comehombres (Sam) o la profesional irónica (Miranda). Con unos Manolos seremos más Carrie, con unos pendiendes dorados de Channel más Sam. Charlotte es la nueva Audrie y Miranda es la reafirmación de que las mujeres que se resisten a ponerse un zapato de tacón o a dejarse el pelo largo existen. Y son interesantísimas.

En bus o limusina

Seguir las huellas de estas chicas del Upper west side tiene un precio. Unos 45 dólares. Es la media que se paga por hacer la ruta a las localizaciones de la serie. El precio varía de unas agencias a otras dependiendo del medio de transporte, ya sea en autobús o limusina.

El punto de encuentro no se da a conocer hasta que no se hace la reserva. A veces es necesario escrutar las calles aledañas a la Quinta y Sexta avenida en busca del guía, customizado con una boa de color rosa.

Todo ese secretismo por no desvelar antes de tiempo los lugares clave del rodaje: desde las escaleras del portal de Carrie (en Perry Street), a la calle del Meatpacking District donde vive Samantha, y otros “decorados” para los más expertos: la iglesia ( Actor's Church) donde Samantha se topa con un fraile guapísimo, el jardín donde Miranda y Steve se casan, la biblioteca donde Carrie y Mr. Big casi se casan, y el juzgado donde si se casan. Y así unas cuatro o cinco horas para terminar la visita -por supuesto- bebiendo un Cosmopolitan en uno de los bares de la serie.

Localizaciones secretas

Para quienes no puedan permitirse una estancia en un hotel de Manhattan -y eso que hay ofertas atractivas como las del portal HolidayCheck - a continuación unas cuantas localizaciones. Ya vendrán tiempos de bonanza económica en los que podamos visitar las tiendas neoyorquinas y decir eso de “give me two”:

  • Jimmy Choo y Manolo Blahnik: Las boutiques donde Carrie compra sus zapatos. Jimmy Choo está en la Olympic Tower de la Quinta Avenida y Manolo Blahnik en la 31 West con 54th Street. Delicioso el episodio en el que Carrie defiende su derecho a escoger zapatos caros, y se atreve a reclamar a una amiga unas sandalias nuevas que perdió al tener que quitárselas para no contaminar con gérmenes a sus hijos pequeños. O aquel en el que se prueba unas merceditas de piel de leopardo o Mary Janes en el armario ropero de la revista Vogue.
  • O'Neal's Speakeasy: El bar regentado a medias por Steve Brady y Aidan Shaw, los ex más entrañables de Miranda y Carrie. Se conocen a través de ellas y se hacen amigos inseparables. Y socios. Steve lleva el bar y Aidan diseña los muebles. En la serie el bar se llama Scout (como el perro de Steve, algo que enfada a Miranda pues fue suya la idea). Ese bar existe de verdad y se llama O'Neal's Speakeasy. Está en la 174 Grand Street en Manhattan.
  • Magnolia Bakery: Es la pastelería a la que van a devorar magdalenas, o cupcakes, Carrie y Miranda para liberar su confusión y estrés sentimental. Sus pasteles favoritos tienen color rosa verde o amarillo. La pastelería está localizada en 401 Bleecker Street, esquina con West 11th Street en el barrio de West Village.
  • Patricia Field: Patricia es la responsable de los outfits más sexys de la serie Sexo en Nueva York. Una enorme responsabilidad. Su tienda está situada en 10 East 8th Street en Greenwich Village. Vende ropa interior a partir de ocho dólares y vestidos por debajo de los 100 dólares.
  • Louis K. Meisel Gallery: Galería en la que trabaja Charlotte las dos primeras temporadas. Hasta que decide convertirse en la perfecta esposa de un cirujano de ascendencia escocesa. En realidad "Charlotte" dejó de trabajar allí por el encarecimiento del rodaje. La primera toma costó 18.000 dólares. La segunda 28.000 dólares Y la tercera -y definitiva- 37.000 dólares. Está en la 141 Prince Street.