Una fría noche de invierno en algún local del sur de Madrid, la mítica banda de rock, Burning, se subía al escenario para ofrecer lo que mejor sabía hacer, el directo con el público. Aquella vez, Pepe Risi y los suyos no estarían solos. Una constelación de artistas amigos, como Loquillo, Joaquín Sabina, Antonio Vega o Rosendo, compartieron sudor, complicidad y rock and roll con la mítica banda del barrio de La Elipa. Afortunadamente, no sólo se registró el sonido en aquel concierto, las imágenes del acontecimiento también se grabaron y editaron para poder vivirlas en presente. 19 de los mejores temas del grupo fueron interpretados con la energía y el talento inagotable de algunos supervivientes de la "movida madrileña", en una de esas noches especiales, llenas de "duende", donde debió ser una auténtica experiencia estar entre el público, sentir el poder del rock y dar saltos hasta la extenuación. No defraudaron "los Burning" a su gente, ya lo apuntaba Johnny Cifuentes, voz y piano, al inicio del concierto: "Bienvenidos, a una larga noche de rock and roll".

No pares de gritar

"Búuuuuscame, en la barra de cualquier bar", continúa Johnny en las primeras estrofas de "No pares de gritar", mientras un foco llena de luz blanca el piano, y sus piernas de "cuero negro" centellean al ritmo de los primeros acordes.

Johnny, con su energía, ya se ha metido al público en el bolsillo cuando Pepe Risi deleita con "Es decisión". En el centro del escenario, el líder de la banda -chupa de cuero negro y gafas oscuras le definen-, dará un suave punto de inflexión con un tema más relajado y nostálgico.

 Antes de que suba al escenario Loquillo, única actuación que no se editó en video, Burning hace gala de su disciplina en el directo con otro tema lleno de vigor, al más puro estilo del rock clásico, "Baila mientras puedas", donde el público demuestra su complicidad y apego a unos músicos que le devuelven el favor, llevándole en volandas hasta el arrebato, con vibrantes acordes de saxofón y piano, al más puro estilo de Jerry Lee Lewis.

Artistas invitados a "En directo"

"En La Elipa nací y Ventas es mi reino y para tu papá, nena, soy como un mal sueño". Fue Loquillo el elegido para cantar, a dúo con Johnny, "Jim Dinamita",  una de las canciones más agresivas de la banda, homenaje al barrio madrileño de La Elipa, donde nació Risi.

La temperatura sigue subiendo con "Muévete en la oscuridad", la gente de las primeras filas salta y baila al ritmo que marca este rock pegadizo y contagioso; preparan los "motores" para recibir a Rosendo. De figura triste y con melena desaliñada, el fundador de Leño dará los coros a Johnny en "Ginebra Seca", mientras hace gozar a Risi con uno de los solos de guitarra eléctrica más deslumbrantes de la noche.

Un momento de respiro para que Miguel Ríos, cantando a solas, "Dieron las diez", y los hermanos Urquijo de Los Secretos con, "Como un huracán", acompañen a Burning en dos composiciones  de corte más melodioso y romántico. 

Exultante y "gamberro" se mueve Joaquín Sabina por el escenario al grito de "Esto es un atraco", estruendoso y pegadizo tema de rock urbano que cerrará el concurso de artistas invitados hasta el momento final de "Johnny B. Goode".

¿Qué hace una chica como tú en un sitio como este?

Un foco de luz apunta a Pepe Risi, suenan los primeros acordes de una de las canciones más aclamadas de las historia del rock español, "¿Qué hace una chica como tú en un sitio como este?". El líder de Burning comienza a cantar aislado de la penumbra en la que ha quedado el resto de la banda. Mientras tanto, la platea enmudece y le escucha. En segundo plano, se aprecia un nuevo guitarrista, es singularmente delgado y viste de negro. Con timidez y respeto, Antonio Vega, espera a que Pepe acabe la letra de la canción para acercarse, para enfrentarse a Risi en un duelo de guitarras de más de dos minutos, donde ya no quedan estrofas que cantar, tan sólo queda esculpir los trastes para la improvisación. Sus miradas cómplices se cruzan y se convierten en regueros de admiración. La música de las guitarras eléctricas inunda una sala entregada y turbada por el momento. Finalmente, Antonio Vega cae de rodillas ante Risi, rindiéndose ante uno de los más grandes guitarristas de la historia del rock español.

Un mito llamado Pepe Risi

Al grito de: "Riiisi", invita Johnny Cifuentes al lider de Burning a deleitar al auditorio con sus solos. "Muévete en la oscuridad" y "No es extraño que tú estés loca por mi" son santuario para que, el de La Elipa, demuestre su destreza con el instrumento. Cuando tocan "Tú y yo" y "Una noche sin ti", Pepe Risi se vuelve solitario, se encierra en sus temas más personales, armoniza el local con rastros de nostalgia. La intimidad de las letras, la elegancia de las guitarras y su voz rota, dilatan el tiempo de la velada nocturna, renunciando generoso el público al mimetismo con el cantante, cediendo, por instantes, un breve espacio a la soledad del artista.

Johnny B. Goode como broche final

Decía Risi que un buen concierto de rock and roll no debe acabar sin el "Johnny B. Goode" de Chuck Berry. En su inglés, castizo y madrileño, comienza a cantar el tema del de Saint Louis. El público se vuelca febril, se vuelve loco con el sonido rabioso de las guitarras y los acompañamientos de piano, saxofón y armónica, que casi recuerdan a la música negra del viejo Missouri.

Presentación de músicos de la banda, de artistas invitados. Despegando las botas de un piso mojado por el licor y el sudor, público y artistas patalean, bailan y corean al ritmo de "Johnny B. Goode" alargando con pasión, una y otra vez, esa larga noche de rock and roll.

Hoy, 20 años después, algunos se quedaron por el camino, otros aún siguen en la carretera afinando las guitarras. Para el recuerdo y el placer siempre quedará el álbum "En directo", imprescindible para amantes del buen rock y verdadero acontecimiento cultural en la historia de la música española.