El 29 de septiembre de 2005, la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires sancionó la ley Número 1799 en donde se prohíbe fumar en todos los locales privados de acceso público de la comuna y también limita la publicidad de productos del tabaco.

Una vez sancionada la ley y ante la presión de los propietarios de bares y restoranes, la norma sufrió una modificación por la cual solo se podía fumar en locales con más de 100 metros cuadros de superficie y se debían establecer sectores para fumadores.

Con una votación establecida casi por unanimidad, Buenos Aires se suma a otras grandes capitales del continente que ya son libres de humo de tabaco y que establecieron la prohibición total de fumar en locales privados de acceso público, tales como bares, restoranes y discotecas entre otros. La normativa también limita la publicidad de cigarrillos a negocios habilitados como por ejemplo quioscos o tabaquerías.

Una excepción a la regla

Como única excepción la ley solo permite fumar en lugares de carácter privado como casas, departamentos, etc. Y también queda establecido que se puede fumar en lugares abiertos o al aire libre.

Y establece que los comercios dedicados a la comercialización de productos derivados del tabaco deberán contar con equipos de purificación de aire y ventilación, para evitar enfermedades a los no fumadores.

La nueva norma también prohíbe fumar en cárceles, hospitales, bancos, comisarías, entre otros sitios. Limitando las áreas para fumadores a patios internos o lugares abiertos.

La principal causa de muerte

Según informó La Alianza Libre de Humo de Tabaco Argentina (ALIAR) y el Ministerio de Salud Porteño. El tabaquismo es la principal causa de muertes prevenibles, enfermedades y discapacidades.

En Argentina, más de 40.000 personas mueren cada año por dolencias relacionadas con el cigarrillo; esto representa el 16% del total de las muertes en mayores de 35 años. Siendo el cigarrillo la principal causa de muerte en el país, mucho más aún que los accidentes de tránsito y el VIH-Sida.

Con la implementación definitiva de la ley, Buenos Aires pasa a formar parte de una amplia lista de ciudades que ya han sido declaradas libres de humo de tabaco. La puesta en marcha total de la ley será lenta pero progresiva y aquellos locales que cuenten con sectores para fumadores tendrán 365 días para desactivarlos.

Las enfermedades del tabaco

Además de la disminución en los sentidos del gusto y del olfato, el consumo de tabaco puede llegar a generar otro tipo de enfermedades en su mayoría relacionadas a las vías respiratorias.

El hábito de fumar no solo aumenta la posibilidad de mortalidad por cardiopatía coronaria, enfermedad arterial periférica y dolencias cerebro-vasculares, sino que también aumenta el riesgo de padecer angina de pecho, bronquitis o sinusitis crónica.

La tos y las expectoraciones son mucho más elevadas en los fumadores, que además presentan niveles de función pulmonar disminuidos. El tabaco es el factor principal de patologías como el cáncer de pulmón, laringe y cavidad bucal. Como así también de cáncer de esófago y de vejiga urinaria. El cigarrillo es el responsable directo del 30% de todas las muertes por cáncer. Un solo cigarrillo al día aumenta el peligro de desarrollar un tumor maligno.

El tabaco y el sexo femenino

Si bien en estos tiempos es más común ver a las mujeres fumando, el efecto que produce el tabaco en el cuerpo femenino es mucho mas nocivo que el que puede producir en el hombre. Comenzando desde el estético como lo es el olor a cigarrillo en los labios o las manchas que deja el humo en las manos o los dientes.

Al fumar se acelera el proceso de resecamiento de la piel produciendo así la aparición de arrugas y marcas en la piel. Pero además de estos detalles superficiales afecta a las mujeres en otros aspectos de su salud.

El cigarrillo acelera en al menos tres años la aparición de la menopausia y está muy relacionado con la disminución de masa ósea. La posibilidad de padecer un infarto de miocardio en las mujeres aumenta aproximadamente diez veces.