El bruxismo, segun algunas estimaciones, puede estar afectando a más del 10% de la población; una incidencia que se da tanto en niños como en adultos y tanto en hombres como en mujeres. El bruxismo se clasifica en céntrico y excéntrico. El primer caso consiste en apretar los dientes, mientras que el segundo se basa en el frotamiento. Puede ser diurno o nocturno, o incluso ambas cosas a la vez. Cuando se produce durante el día es más común el bruxismo céntrico, mientras que durante la noche pueden darse ambos casos.

¿Qué es el bruxismo? Tipos

El bruxismo consiste en apretar o rechinar los dientes. Se trata de una actividad anómala que se ejerce con los músculos de la masticación y que carece de cualquier tipo de propósito funcional. Se lleva a cabo de un modo inconsciente y lo más habitual es que se produzca durante la noche.

A partir de ahí se puede establecer una clasificación del bruxismo bajo los siguientes parámetros:

Según el tipo:

  • Bruxismo céntrico: apretar los dientes.
  • Bruxismo excéntrico: rechinar los dientes.
Según la edad del paciente:

  • Bruxismo en el paciente infantil.
  • Bruxismo en el paciente adulto.
Según el momento en que se produce:

  • Bruxismo diurno.
  • Bruxismo nocturno.

Causas del bruxismo

Aunque las causas del bruxismo no están del todo claras, hay diversas teorías que tratan de explicar esta patología. A pesar de la existencia de otros factores desencadenantes del bruxismo, como puede ser un alineamiento anormal de los dientes, se considera que la causa principal es de orden psicológico. Se cree que el bruxismo es una forma inconsciente de somatizar ciertas emociones que se inhiben, tales como la ansiedad, la frustración o la ira. Esto ocurre con los niños que están empezando a hablar pero aún no son capaces de transmitir sus sentimientos o en adultos competitivos, agresivos y, en general, con una carga importante de estrés. El bruxismo, entonces, debe interpretarse como una respuesta para minimizar estos sentimientos vinculados a situaciones estresantes.

En los niños es raro que persista después de los 10 años, mientras que en los adultos es infrecuente en personas de más de 40 años. Entre los factores de riesgo hay que contar el tabaco, el café y las drogas, particularmente, la cocaína y las anfetaminas.

Consecuencias y síntomatología del bruxismo

Lo más aconsejable es acudir al especialista desde el primer momento en que es detectado el problema. De lo contrario las consecuencias pueden llegar a ser graves y a cronificarse. Entre las más destacables se pueden enumerar las que siguen:

  • Desgaste de los dientes.
  • Contracturas y dolores musculares.
  • Dolor de cabeza.
  • Sensibilidad en los dientes.
  • Flemones
  • Fracturas dentarias.
  • Alteraciones del sueño.
  • Disfunciones en la articulación mandibular.

Tratamiento del bruxismo

Hay que distinguir entre el bruxismo diurno y el nocturno, ya que en el segundo caso no hay posibilidad efectiva consciente de controlar el problema por parte del afectado, mientras que en el caso diurno sí es posible. En este caso, entonces, la recomendación consiste en ejercer un control por parte del paciente, tratando de detectar en qué momentos y circunstancias se produce el problema. Tocarse el paladar con la punta de la lengua, una vez detectado, relaja la mandíbula y contrarresta el efecto negativo del bruxismo.

Cuando se trata de bruxismo nocturno, el tratamiento aplicado consiste en la utilización de un aparato intraoral denominado placa de descarga; una placa que se fabrica con resina acrílica y en base a un molde tomado de la boca del paciente. Lo habitual es ajustarla en la arcada superior. El objetivo es que el paciente, aunque de entrada continúe con el problema, este no afectará a sus dientes, sino a la placa en cuestión. Con el tiempo se irá atenuando el hábito pudiendo, incluso, que el bruxismo desaparezca por completo.

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