Bromazepam es una benzodiacepina de efectos sedantes de duración intermedia que se metaboliza por el hígado. El Bromazepam se une al receptor del ácido gamma-aminobutírico (GABA) incrementando sus efectos inhibitorios, sin que otros neurotransmisores se vean afectados. El Bromazepam, al contrario de lo que ocurre, por ejemplo, con el alprazolam, no posee propiedades antidepresivas.

Indicaciones del bromazepam

El bromazepam está indicado para trastornos de diversa índole, como la ansiedad, las obsesiones, compulsiones, angustia e hipocondría. También suele administrarse en situaciones conflictivas y estresantes donde la persona presenta reacciones emocionales exageradas.

Cuando existen serias dificultades en las relaciones interpersonales y de comunicación en general, el bromazepam puede ser igualmente útil. Trastornos de conducta, agresividad, organoneurosis, somatizaciones provocadas por excitación psíquica o estados de inadaptación son otras patologías donde el bromazepam puede ser recomendable.

Dosis de bromazepam

La dosis que suele emplearse habitualmente es de 1.5 mg. a 3 mg. administradas oralmente hasta 3 veces al día. Es aconsejable iniciar el tratamiento con la dosis lo más baja posible e ir incrementado hasta lograr los efectos deseables. La duración del tratamiento con bromazepam debe ser lo más corta posible, siempre teniendo en cuenta la reevaluación periódica del paciente y considerando la necesidad de seguir con dicho tratamiento. En un cuadro de ansiedad (no asociada a depresión), que sería una de las patologías más frecuentes, la administración de bromazepam no debe ser superior a las 8 o 12 semanas, incluyendo la última fase de retirada gradual del medicamento.

En el caso de pacientes graves hospitalizados, la dosis de bromazepam podrá ser de 6 a 12 mg. 2 o 3 veces al día.

Hay una experiencia bastante limitada por lo que respecta a los niños. En caso de necesidad la dosis a administrar será de 0.1 a 0.3 mg. por kg. de peso al día, dividida en varias tomas.

Efectos secundarios del bromazepam

Por lo general las benzodiacepinas pueden presentar efectos adversos que, en alguna ocasión, llegan a ser moderados. En el caso del bromazepam podríamos decir que está a la altura del resto de benzodiacepinas ansiolíticas. El principal afectado suele ser el sistema nervioso central.

Uno de los efectos más comunes, sobre todo al inicio del tratamiento, es la somnolencia, que suele afectar a la mitad de los pacientes tratados con bromazepam. Otros efectos secundarios incluyen confusión, ataxia, que es más común en personas ancianas o debilitadas. Más ocasionalmente pueden producirse cefaleas, depresión, desorientación, incontinencia urinaria, náuseas, vómitos, diarrea o estreñimiento. También pueden manifestarse sequedad en la boca, dolor epigástrico, hipersalivación o pérdida del apetito sexual.

Efectos menos comunes incluyen la depresión respiratoria, bradicardia, palpitaciones, taquicardia, hipertensión o hipotensión. Y para finalizar, casos muy excepcionales de hepatitis, leucopenia, ictericia, prurito, urticaria, anemia, psicosis, alteraciones de la visión o la audición, amnesia anterógada, nistagmo o alteraciones del comportamiento.

Contraindicaciones, advertencias y precauciones con el bromazepam

El bromazepam está contraindicado para todos aquellos pacientes que presenten hipersensibilidad a las benzodiacepinas. Igualmente para todos aquellos con síndrome de apnea del sueño, miastenia gravis, insuficiencia respiratoria severa o insuficiencia hepática severa.

En los casos de insuficiencia renal habrá que tomar precauciones y reducir la dosis. Igualmente habrá que tener precaución con niños y ancianos y con pacientes con antecedentes de drogadicción o alcoholismo. Hay que tener en cuenta que el uso continuado de bromazepam puede producir dependencia física y psíquica, así como la interrupción brusca del medicamento puede ocasionar síndrome de abstinencia.

El bromazepam en el embarazo y la lactancia

No existen los suficientes estudios como para que su seguridad toxológica lo convierta en un medicamento apto durante el embarazo. Debe evitarse su empleo salvo en aquellos casos donde sea imprescindible y no haya otra alternativa más segura. En cuanto a la lactancia se sabe que las benzodiacepinas se excretan por la leche materna, lo que podría provocar diversos trastornos en el lactante. El bromazepam se considera contraindicado para madres lactantes.

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