Brasil, como país líder en la región del Cono Sur, con una clara vocación para erigirse en una potencia hegemónica, impulsa acciones para endurecer la lucha contra el crimen. En este sentido, se acaba de materializar la asociación “Fin de Línea”, entre la Policía Federal Brasileña y la Interpol. El presidente Lula, aprobó la participación de Brasil en los debates para la conformación de la Policía de las Américas (Ameripol) y la primera base que recibiría aeronaves no tripuladas ya estaría designada.

Fin de Línea

La Policía Federal de Brasil y la Interpol presentaron en el Ministerio de Justicia brasileño, el proyecto “Fin de Línea”, una alianza con el propósito de endurecer el combate al crimen y que ya tendría un 70% de las metas en ejecución. Según el jefe de Interpol Brasil, Jorge Ponte, uno de los objetivos más importantes es la conexión con el Sistema I-24/7, una red privada de Internet donde están integrados los organismos de seguridad en 187 países.

La idea es disponer del sistema en todos los aeropuertos internacionales, puertos y destacamentos fronterizos de migraciones de Brasil. El plan operativo creó la “Lista Roja” de los criminales sexuales, que estará emplazada en el sistema para facilitar las investigaciones, la ubicación y la captura de prófugos. “La Policía Federal (Brasil) impulsó a otros países, como una locomotora, en el trabajo proactivo de su brazo internacional”, destacó Ponte.

Supremacía brasileña

En el desayuno con periodistas en el Ministerio de Justicia de Brasil, para presentar el proyecto, el director general de Policía Federal, Fernando Corrêa, señaló que el propósito es la afirmación de la soberanía brasileña, de corresponsabilidad global y de alineamiento con las macropolíticas de relaciones internacionales. El jefe de los federales dice que, la afirmación de la dominación también está ligada al cambio de imagen de Brasil como paraíso de la impunidad y turismo sexual.

Ponte, de Interpol Brasil, recordó que muchos films estadounidenses muestran delincuentes planeando huir para Brasil, realidad que está cambiando. “Aquí ya fueron detenidos muchos buscados por la justicia de otros países”.

Camino de perfección

Según Corrêa, la Policía Federal trabaja para perfeccionarse cada vez más y ser un modelo. Para esto, necesita evolucionar constantemente y conquistar mayor inserción internacional. Destacando además que todas las líneas de acción del proyecto “Fin de Línea” tienen en cuenta la constante necesidad de actualización, como, por ejemplo, la elaboración de mapas de las organizaciones criminales internacionales de Brasil, sobre el cual se están efectuando trabajos de rescates de información de los últimos diez años.

Para Corrêa, la entidad que dirige hoy goza del respeto internacional por el trabajo de corresponsabilidad regional. Según su evaluación, el combate al crimen no puede ser ejecutado aisladamente por ningún país. El director de los federales informó que Brasil pretende apoyar a África en el área de seguridad, por ser un continente frágil del punto de vista económico y ser una de las rutas que comunican con Europa. “Brasil no es más un mero orientador sino que forma parte de las propuestas que surgen en los países importantes para combatir el crimen”.

Policía de las Américas

Mientras que en el Ministerio de Justicia se daba a conocer lo inherente a la asociación de la Policía Federal con la Interpol, el presidente Lula da Silva aprobó en las últimas horas la participación brasileña en los debates para la conformación formal de la Policía de las Américas (Ameripol), que reunirá países de América y el Caribe. La entidad actuará de forma análoga a la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol).

Según el ministro de Justicia brasileño, Tarso Genro, la Ameripol, cuya creación está siendo discutida desde 2007, servirá para mejorar la colaboración entre las policías del continente. “No va a competir con Interpol, dará atención especial al trabajo de integración de las policías de las Américas”.

Avión no tripulado

La Base aérea brasileña de Santa María, en Río Grande do Soul, recibirá los primeros aviones no tripulados. Este es punto estratégico, región de límites internacionales con Uruguay, Argentina y próximo de la “Triple Frontera”. El anuncio fue hecho por representante del Ministerio de Defensa, el coronel Antônio Lobato, durante la presentación del Plan nacional de Defensa, en esa ciudad sureña. Según un comunicado de la Policía Federal de Brasil, la situación en la “Triple Frontera” es prioritaria.

Versiones periodísticas de Argentina y Brasil es que, las autoridades brasileñas están determinadas a vigilar el territorio y sus áreas limítrofes por estar bajo la mira de Estados Unidos. Es preciso recordar que la Administración Bush insistió en varias oportunidades en la hipótesis de que en la “Triple Frontera” se desarrollarían “actividades de grupos terroristas islámicos”, esto sería usado de pretexto para un posible asentamiento estadounidense en esa región y él ya habría comenzado.

Compromiso con la seguridad

Cabe señalar que, según trascendidos de prensa, el gobierno de Brasil estaría determinado a asumir el control de la zona e impulsando un predominio en América Latina y para contrarrestar otras ambiciones. Es puntual informar que, Comtex de Brasil está desarrollando una nueva tecnología en aviones no tripulados, el equipamiento presenta un tamaño reducido y eficiencia potencializada por la avanzada tecnología.

Los aviones son diferentes a los actuales que están en el mercado. La totalidad de su tecnología se encuentra compactada, además de agregar seguridad y se garantiza un costo equivalente a un 10% de las tradicionales aeronaves grandes y no tripuladas. Según lo informado, aparatos no tripulados también serían usados para custodiar extensas regiones, como la amazónica, aéreas marítimas, de la “Triple Frontera” y otras zonas limítrofes.

Por la estrada que corresponde

En 2007, cuando representantes de 21 países se reunieron en Bogotá, Colombia, para discutir la creación de la Ameripol, se divulgó que su actuación sería para el combatir el narcotráfico, el tráfico de armas y de personas, combatir la mano de obra esclava, crímenes informáticos, pornografía infantil y terrorismo internacional. Por las acciones comprobadas de los últimos tiempos, Brasil está siendo coherente con lo establecido en su política de Estado.