
- Pronaf - Governo do Estado de Piua
En Roma, Italia, la ONG Internacional premió a Brasil por los esfuerzos en la lucha contra el hambre y el presidente Lula pidió mayor responsabilidad de toda la comunidad internacional para combatirlo. El mandatario brasileño afirmó que los gastos hechos por los países ricos para auxiliar sus sistemas económicos, ante la crisis, eran más que suficiente para erradicar el hambre en el mundo. Efectuó un alerta por la insuficiencia de recursos, patrocinando una acción de cooperación internacional.
Primero en el ranking internacional
La organización no gubernamental (ONG) Action Aid International concedió un estímulo a Brasil por la acción efectuada en la lucha contra disminución del hambre. Según un ranking organizado por la entidad, el país tuvo el mejor desempeño en la reducción del problema, seguido por China e India.
Según el director internacional de Action Aid, Adriano Campolina, el principal motivo para que Brasil sea líder del ranking fue el hecho de que 10 millones de personas hayan salido de la pobreza extrema en los últimos años. De acuerdo con el dirigente, Brasil logró esa disminución combinando crecimiento económico con políticas de combate a la pobreza y agricultura familiar.
“El hambre es un fenómeno muy complejo. Usted no consigue acabar con él inmediatamente. Pero la reducción de Brasil fue extremadamente sustancial, no solamente rápida sino también sostenible. Fueron políticas coordinadas que dieron énfasis a la transferencia de renta y al mismo tiempo hay agricultura familiar y producción sostenible”, destacó Campolina.
Acciones gubernamentales
En la ciudad de Roma, Italia, en la Cúpula Mundial de Seguridad Alimenticia, el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, defendió una responsabilidad mayor de toda la comunidad internacional para combatir el hambre.
El primer mandatario aseveró que, los gastos realizados por los países ricos para ayudar a sus sistemas económicos ante la crisis global fueron más que suficientes para eliminar el hambre del mundo. Por ello, se mostró favorable a promover la cooperación internacional y pidió el compromiso de los países desarrollados para enfrentar los problemas derivados de la miseria y desnutrición.
El hambre Fuera de agenda
“El combate al hambre continúa prácticamente al margen de la acción colectiva de los gobiernos. Es como si el hambre fuera invisible. Muchos parecen haber perdido la capacidad de indignarse con un sufrimiento tan lejos de sus realidades y experiencias de vida”, dijo Lula. Agregando que pertenece al grupo de brasileños que dejó su región natal para escapar del hambre. “Para mí el hambre, la pobreza y la exclusión social son una experiencia de vida”.
El presidente brasileño habló de los programas que implementó, que están posibilitando la reducción en el número de personas desnutridas, entre ellos citó Bolsa Familia, el programa Luz para Todos y el Programa Nacional de Fortalecimiento de la Agricultura Familiar (Pronaf).
Voluntad y determinación política
“La experiencia brasileña y de otros países muestra que el enfrentamiento al problema del hambre exige, antes que nada, voluntad y determinación política. Esas iniciativas permitirán a Brasil retirar 20,4 millones de personas de la pobreza y reducir en un 62% la desnutrición infantil, informó Lula.
El primer mandatario señaló que históricamente los brasileños fueron excluidos de la sociedad por un modelo de crecimiento “que reproducía la desigualdad”. “La economía estaba organizada para atender a apenas el 60% de los brasileños, dejando el restante entregados a la propia suerte. Millones de seres humanos eran vistos como un estorbo”.
Alerta sobre falta de recursos internacionales
Lula da Silva, efectuó un alerta sobre la insuficiencia de recursos internacionales destinados a enfrentar el hambre en el mundo, destacando además la necesidad de que los países desarrollados cumplan los compromisos asumidos para lograr el aumento de los niveles de asistencia, progreso social, como también humano e instó alcanzar el fin de los subsidios agrícolas que perjudican las economías más pobres.
Cabe señalar que, la FAO estima que al menos 1.000 millones de personas sufren hambre y están desnutridas en el mundo.
