Brasil se convirtió en pocos días en espacio de arribo de importantes personalidades políticas mundiales. En Brasilia, el presidente de Brasil y el de Israel se reunieron el 11 de noviembre donde defendieron esfuerzos de paz para Oriente Medio y posteriormente el presidente palestino invitó a Lula a participar del proceso de pacificación. Finalizando la secuencia, el primer mandatario de Irán desembarca en el DF con una gran comitiva y con el propósito de firmar más de una veintena de acuerdos.

No hay paz sin concesiones políticas

Luiz Inácio Lula da Silva y Shimon Peres, comenzaron a patrocinar esfuerzos tendientes a la construcción de paz para Oriente Medio. En el Distrito Federal de Brasil, Lula le expresó, el 11 de noviembre, al presidente israelí que Brasil estaba preparado para apoyar el proceso, recordó también, que no hay paz sin concesiones políticas y que son altos los costos para alcanzar una reconciliación perdurable.

“La paz en Oriente Medio es esperanza de todos, los interlocutores están identificados, las dificultades son conocidas y las soluciones existen. Pero la paz y la reconciliación solamente serán alcanzadas por el diálogo y por la negociación”, afirmó Lula en aquel momento.

Nada justifica el derramamiento de sangre

Shimon Peres resaltó que nada es más “urgente” y “noble” que la paz en Oriente Medio, que nada justifica el derramamiento de sangre. “Las guerras nada mejoran y siempre que tuvimos oportunidad de hacer la paz, así lo hicimos”. Según decía Peres, los israelíes están listos hasta para hacer una paz imperfecta y que la única contrapartida es la garantía de seguridad.

“No tenemos veto para conversar con quién quiera que sea, desde que de aquella conversación se obtenga una palabra o una coma con que se pueda construir paz. Que la gente pueda construir una paz perdurable y para siempre en Oriente Medio”, respondió Lula.

Lula en el proceso de paz

El presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmoud Abbas, invitó al presidente brasileño para participar activamente en el proceso de paz de Oriente Medio, según narró la agencia EFE. “Le damos la bienvenida para que tenga ese papel (de mediador): tiene respeto internacional y admiración. Necesitamos su apoyo y el mundo podrá sacar provecho de eso”, afirmó Abbas después de encontrarse con Lula en Salvador, en el Estado de Bahía.

El líder palestino agradeció "todos los esfuerzos" en pro de la paz, destacó además el apoyo que Brasil dio a su pueblo en el aspecto económico, humano y político. Abbas dijo que Brasil puede utilizar su "gran experiencia" en la convivencia de diversos pueblos "sin mirar color, sexo o religión".

Aspiraciones de Brasil

Brasil viene buscando un papel más activo en el proceso de pacificación entre Israel y Palestina. La ANP desea que países emergentes importantes integren las negociaciones, según Isaura Daniel y Alexandre Rocha, de la Agencia de Noticias Brasil Árabe. El presidente israelí, Shimon Peres, fue recibido por Lula en Brasilia. Para el Canciller palestino, Riad Malki, eso mostró la importancia que las dos partes en conflicto dan a Brasil.

Según la misma agencia, Malki tuvo una reunión en Ramallah (Cisjordania), con el presidente de la Cámara de Comercio Árabe-Brasileña, Salim Taufic Schahin, quién manifestó que Lula puede eventualmente presentar algunas ideas nuevas para destrabar las negociaciones. Cabe señalar que, el proceso de paz se detuvo y el descrédito comenzó a difundirse entre los palestinos sobre la voluntad del gobierno israelí en llegar a un acuerdo de pacificación.

La ANP lanzó un plan para fortalecer la economía y las instituciones palestinas en los próximos dos años y así garantizar las bases para crear un estado independiente. Si en ese plazo no se llega a un acuerdo con Israel, los palestinos proyectan solicitar al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas la declaración de autonomía de los territorios ocupados.

En la secuencia, Ahmadinejad

Durante este paso de líderes que pasaron por Brasil, el presidente de Irán, Mahmoud Ahmadinejad, llega con el propósito de formalizar 23 acuerdos bilaterales incluyendo negocios de energía, petroquímicos, alimentos y medicamentos. Para las autoridades iraníes, la visita de Ahmadinejad a Brasil representa la posibilidad de reducir la resistencia internacional a la figura del presidente.

Es preciso informar que, durante dos años se negoció la visita del primer mandatario de Irán, la idea inicial fue planificada para el mes de mayo, pero Ahmadinejad alegó estar en periodo electoral. Entretanto, hay sospechas de que el aplazamiento fue por las diversas críticas surgidas en Brasil por la presencia del iraní.

Hipótesis

Reelecto en junio de 2009 con cerca de 63% de votos contra 34% del principal candidato de oposición, Mir Hassein Mousavi, Ahmadinejad habría proyectado mostrar que superó las restricciones internas y que comenzó a buscar acuerdos internacionales para mejorar la calidad de vida en Irán, ya que ese país sufre un embargo impuesto por Estados Unidos.

El primer mandatario iraní, pretendería acabar además con la imagen negativa que fue divulgada por la prensa internacional con manifestaciones contrarias a su régimen, abusos contra periodistas, como también hacia activistas, situación anárquica impulsada por la Guardia Revolucionaria y generada por los fuertes indicios de fraude en el acto eleccionario (análisis de la agencia estatal de noticias brasileña).