Con la explosión del deporte del boulder la apertura de zonas ha aumentado enormemente en la última década. Para esta actividad, la zona conformada por Madrid, Toledo y la Sierra de Gredos ofrece un escenario privilegiado, con la mayoría de bloques sobre granito y posibilidades infinitas. Un censo de todas las zonas es imposible. Algunas de las más interesantes son de obligada visita para todo bloquero, y descubrir las más recónditas o nuevas no representa problema si se habla con los escaladores locales, muy activos.

Boulder en la Pedriza de Manzanares, Madrid

Acceder a la Pedriza es muy sencillo desde Manzanares el Real. Para encontrar sectores de boulder, se puede visitar la página de "entreansias", muy activos aperturistas. El bloque en la Pedriza es una de las actividades tradicionales, con competiciones ya en los años 70 y pasos famosos en todo el parque. Sin embargo, la última década ha contemplado la apertura de una pequeña parte de las casi infinitas posibilidades que existen. Hay sectores para escalar todo el año, y terreno para generaciones. Encontrar un nuevo sector sólo depende de cuanto se desee andar con la colchoneta a la espalda. No es mala idea internarse al azar con un cepillo por los caminos. Quizá haya más de 2.000 pasos abiertos en las zonas más cercanas al aparcamiento. Eso sí, la escalada abunda en canto pequeño y adherencias, aunque siempre se puede buscar algo a gusto del consumidor. Es realmente muy grande.

Boulder en la Silla de Felipe II (El Escorial) y Zarzalejo

A poca distancia una de otra, a la Silla de Felipe II y el bosque de la Herrería se accede desde San Lorenzo del Escorial. Es una de las zonas emblemáticas de España en el auge del boulder. Los sectores son fáciles de encontrar, a ambos lados de la carretera peatonal que sigue desde el aparcamiento de la Silla de Felipe II, y la gama de dificultades todo lo amplia que se desee. Es un granito con regletas y características "patatas", con escalada, en general, bastante atlética y enclavada en el precioso y frágil entorno del bosque de la Herrería. Se trata de una zona protegida, por lo que hay que seguir las indicaciones de la guía.

En la otra ladera de Las Machotas se encuentra Zarzalejo, cuya zona se encuentra en un alto bastante expuesto al viento. Existen cientos de pasos, con predominio de la alta dificultad. Los sectores son evidentes cruzando la vía del tren por un puente y aparcando en las cercanías de un campo de fútbol.

Boulder en la Sierra de Gredos: Hoyamoros y Navalosa

Hoyamoros es una morrena de un desparecido glaciar situada por encima de 2.000 metros, por lo que su momento es el verano. El acceso, desde el parking cercano a Candelario, lleva una hora y media aproximadamente. Se trata de bloques altos, de todas las dificultades y sobre una pradera herbosa. Pernoctar en un vivac no tiene problemas, y hay agua en abundancia. Todo bajo el pico Calvitero y las paredes de "los Hermanitos" (escalada clásica).

Navalosa es un pequeño pueblo en la provincia de Ávila, cuyos bloques están justo encima del mismo pueblo. Por la altitud de la zona y cercanía de Gredos, se puede escalar todo el año, sobre un granito de gran calidad. Es además el lugar donde se celebra la convención de boulder más importante de la zona centro, impulsada por el descubridor, Rodrigo Rodríguez.

La zona de Salamanca (Béjar, Tonda, Guijuelo) es abundante en zonas de tamaño diverso.

Castillo de Bayuela, refugio de invierno

Las paredes por encima del pueblo toledano de Castillo de Bayuela siempre han sido el refugio de escaladores cuando el mal tiempo se adueñaba de Galayos. Hace años, además de las vías deportivas y fisuras, se comenzó a buscar zonas de bloques. Y tanto en este pueblo como en el vecino San Vicente (justo en la ladera del monte enfrente de las paredes de el Redil) se ha ido desarrollando una escuela de bloque destinada a los más fanáticos. La dificultad de los bloques, casi siempre desplomados y con pequeñas regletas, tiende a ser alta o muy alta. Requiere una gran fuerza en los dedos, aunque si ya se tiene, se trata de un campo de juego aún por desarrollar del todo. Eso sí, los bloques suelen estar al sol. En verano lo mejor es pasar de largo hacia zonas más altas.