La sociedad en la que vivimos hoy en día exige un canon de belleza que pasa por un imposible: ser eternamente joven. Cada día los medios de comunicación nos bombardean (sobre todo a las mujeres) con cremas antiarrugas, maquillajes rejuvenecedores, tratamientos antiedad... Cientos de productos milagrosos que nos prometen la eterna juventud.

¿Qué es el Botox?

Entre los tratamientos más usados y como alternativa a la cirugía están las inyecciones de Botox. El Botox es un fármaco (botulinum tipo A) que actúa paralizando temporalmente los músculos. Se inyecta alrededor de los ojos y la boca consiguiendo una apariencia más lisa de la piel, y al reducir la movilidad de los gestos faciales ayuda a prevenir arrugas futuras.

El Botox es en realidad una toxina. La toxina más potente derivada de la bacteria clostridium botulinum. Comenzó a utilizarse en Estados Unidos en los años 60 como tratamiento de algunas enfermedades o desórdenes neurológicos que provocaban la contracción involuntaria muscular.

¿Es seguro el Botox?

El Botox es una sustancia bastante segura con muy pocas contraindicaciones. Sólo las personas alérgicas a la bacteria utilizada y las mujeres embarazadas no podrán ponerse estas inyecciones de juventud cuyo efecto dura de 4 a 6 meses. El proceso es sencillo y no necesita hospitalización, y el paciente podrá reincorporarse a su rutina inmediatamente después de aplicarse el tratamiento.

Pero hay que tener cuidado en el uso del Botox, ya que aún están estudiando sus efectos a largo plazo. El hecho de que usado en cantidades grandes, como en cuello, haga que el cuerpo produzca defensas naturales contra esta bacteria hace pensar a muchos médicos que el Botox podría volverse infeccioso con el tiempo.

Ventajas y desventajas del Botox

No sólo para belleza es utilizado el Botox. También se utiliza para el tratamiento de la hiperhidrosis, distonías focales, epasticidad y también para tratar algunos tipos de migrañas.

Quizás una de las mayores ventajas del Botox sea la de obtener resultados inmediatos sin necesidad de pasar por métodos más traumáticos y dolorosos como el peeling facial o técnicas de cirugía estética como el lifting.

Pero aunque la aplicación es aparentemente fácil y no supone muchos riesgos, hay que saber que su uso es delicado y necesita de manos profesionales. Hay que evitar ponerse en manos de principiantes, ya que es necesario un perfecto conocimiento de la anatomía humana y de la dosis que debe aplicarse. Los daños colaterales que pueden producirse en este tratamiento hay que tenerlos en cuenta: parálisis facial, ptosis palpebral, cefaleas y caída de los párpados son los efectos secundarios que se han dado con mayor frecuencia, aunque una vez eliminado el Botox del organismo estos desagradables efectos suelen desaparecer también (de 4 a 6 meses).

¿Cuánto cuesta ponerse Botox?

Si estás pensando en eliminar ciertas arruguitas que ya empiezan a marcarse de forma molesta en tu piel, el Botox puede estar entre tus opciones. Su precio varía según el país y el centro que elijas pero aquí en España suele rondar los 600 euros por sesión.