Los científicos alemanes abrieron la caja de Pandora de la energía nuclear y desarrollaron diversos procedimientos para conseguir materializar sus teorías sobre armamento nuclear. Hitler puso en marcha el "proyecto uranio" para poder conseguir la tan ansiada victoria en la segunda guerra mundial. Por todo ello, americanos y rusos no quisieron perder este tren y se aprovecharon de los conocimientos alemanes para desarrollar sus propios programas nucleares.

Proyecto Manhattan: EEUU se implica en la guerra

Ante la posible amenaza alemana y en vista del ambiente prebélico que se vivía en Europa, se comienza a desarrollar el “Proyecto Manhattan”, que era el nombre en clave de un proyecto científico para el desarrollo de la primera bomba atómica antes de que la Alemania nazi la consiguiera. La investigación científica fue dirigida por el físico Julius Robert Oppenheimer mientras que la seguridad y las operaciones militares corrían a cargo del general Leslie Richard Groves.

En este proyecto trabajaron los primeros científicos huidos por la persecución nazi, como Leó Szilárd, Edward Teller y Eugene Wigner, refugiados judíos provenientes de Hungría, así como eminentes científicos que estaban en suelo americano como Arthur Holly Compton, Robert Oppenheimer, John Manley, Hans Bethe, John Van Vleck, Enrico Fermi, Emil Konopinski, Richard Feynman, Robert Serber, John von Neumann, Stanley S. Frankel y Eldred C. Nelson.

Luz verde al proyecto

El 2 de agosto de 1939, Einstein dirigió la famosa carta a Franklin D. Roosevelt donde le advertía del posible peligro de que Hitler consiguiera fabricar una bomba atómica aprovechando los conocimientos de los científicos alemanes sobre fisión nuclear. El 9 de octubre de 1941, Roosevelt autorizó el desarrollo de un arma atómica y el 7 de diciembre de 1941 se produjo el ataque japonés a Pearl Harbor que desencadenó la entrada de los EEUU en la II Guerra Mundial y todos los acontecimientos posteriores.

Fue un proyecto de máxima prioridad para los EEUU y la prueba está en que para mediados de 1945, el proyecto empleaba a más de 130.000 personas con un coste total de cerca de dos mil millones de dólares estadounidenses de la época (veinte mil millones de dólares actuales).

Fin de la guerra en Europa y consecución de objetivos

En mayo de 1945 los aliados confiscan 1.200 toneladas de Uranio-235 que mandan a los EEUU para utilizarlas en la fase final del “proyecto Manhattan” y localizan a parte de los científicos del “proyecto uranio” como son Otto Hahn, Max von Laue, Walter Gerlach, Werner Heisenberg, Paul Harteck, Carl Friedrich von Weizsäcker, Karl Wirtz, Erich Bagge, Horst Korsching y Kurt Diebner y los llevan rápidamente a Inglaterra, manteniéndolos juntos para grabar sus conversaciones en secreto para enviarlas después al general Leslie R. Grove, director militar del “Proyecto Manhattan”. Los mantuvieron recluidos hasta enero de 1946 y las conversaciones grabadas no fueron desclasificadas hasta 1990.

Finalmente la primera bomba atómica fue terminada y detonada (Prueba Trinity) el 16 de julio de 1945 cerca de Alamogordo, Nuevo México.

Acto seguido se llevó a cabo la producción de dos bombas atómicas con nombre propio, Little Boy y Fat Man, las cuales detonaron en Hiroshima y Nagasaki, el 6 y el 9 de agosto de 1945 respectivamente.

¿Y mientras qué hacían en la URSS? - Operación Borodino

Los soviéticos contaban con grandes investigadores en el área de la energía atómica pero adoptaron una postura mucho más cómoda y más económica. Decidieron usar el trabajo de otros y así el 18 de septiembre de 1944, mediante un decreto se ordena promover el trabajo de científicos alemanes invitados a la URSS y el 23 de marzo de 1945, Lavrentiy Pavlovich Beria sugiere enviar agentes soviéticos a Alemania para localizar y recuperar tecnología y especialistas relacionados con la investigación atómica.

Al día siguiente, Beria firmó una orden poniendo a Avraami Pavlovich Zavenyagin al mando de una operación destinada a localizar y deportar científicos atómicos alemanes y a otros que pudieran ser de utilidad al proyecto ruso de la bomba atómica. La operativa de la misión se dejó en manos del SMERSH, el servicio de contrainteligencia militar. En Berlín se estaba librando el final de la guerra y por lo tanto era urgente llevar a cabo esta misión.

El equipo de búsqueda principal, liderado por el coronel general Zavenyagin, llegó a la ciudad el 3 de mayo. Los objetivos primarios de su misión eran el Instituto Kaiser-Wilhelm de Física (KWIP), la Universidad de Berlín, y el Technische Hochschule Berlin (la Universidad Técnica de Berlín). Tuvieron muy mala suerte porque el KWIP había sido trasladado entre 1943 y 1944 a Hechingen y solo en Berlín se encontraba la Sección de física de bajas temperaturas, dirigida por Ludwig Bewilogua y fueron los americanos quienes reclutaron a un número mayor de científicos alemanes.

Captura de los científicos y materiales alemanes

No obstante consiguieron hacerse con Manfred von Ardenne, Gustav Hertz, Peter Adolf Thiessen, Max Volmer, Heinz Barwich, Nikolaus Riehl, H. E. Ortmann, Heinz Pose, Werner Czulius, Robert Döpel, Wilhelm Eitel, Reinhold, Gustav Richter Hans Jürgen von Oertzen, Ernst Rexer y Carl Friedrich Weiss, así como otros científicos prisioneros de guerra como A. Baroni y Herbert Schmitz.

Los soviéticos continuaron con su política de apropiarse del trabajo de los científicos del bloque alemán y la noche del 21 de octubre de 1946, unidades de la NKVD y del Ejército Rojo, dirigidas por el coronel general Ivan Serov, delegado jefe de Beria, empezaron a reunir y enviar a miles de científicos y técnicos alemanes hacia el este, junto con sus familias, transportándolos gracias a 92 trenes diferentes, rumbo a la industria armamentística soviética.

La Unión Soviética había conseguido infiltrar también al menos a dos espías, Emil Julius Klaus Fuchs y Theodore Hall, que no se conocían entre ellos, en el “proyecto Manhattan” y con todos estos frentes de información fluyendo, consiguen finalmente fabricar una copia exacta de la Fat man estadounidense llamada RDS-1 detonándola el 22 de agosto de 1949.

Había empezado la guerra fría y el mundo se preparaba para una época histórica crítica que finalmente se consiguió superar con muchos momentos de tensión entre los bloques.