Bojan Krkic (Liñola, Lérida 28/08/1990) está contento en la Roma de Luis Enrique Martínez. "Gracias a Dios me está yendo bien, no solo porque marqué mi primer gol ni porque voy teniendo minutos, sino porque estoy volviendo a recuperar la sensación de sentirme importante y vuelvo a ser feliz con el fútbol", explicó en una entrevista concedida el domingo al diario Sport. A sus 21 años tiene mucho fútbol por delante pero el delantero ya ha vivido mucho pese a su juventud al despuntar en las categorías inferiores del Barcelona mucho antes de ser un adulto.

Su despedida en verano del club azulgrana estuvo llena de amargura. "Tanto mi entorno, como yo, no queríamos que me fuera tras tantos años sin decir nada, con un simple comunicado. Como socio y culé que soy, quería despedirme y las palabras que dije salieron del corazón. Fue una rueda de prensa muy emotiva para mí porque todo lo que dije eran sentimientos reales, tanto en lo malo como en lo bueno. Quise agradecer el apoyo que siempre he notado de la afición y hacia todo lo que rodea el Barça porque he sido, soy y siempre seré culé", dijo. El Barça tiene una opción de recompra para las próximas dos temporadas pero todo dependerá del inquilino del banquillo culé.

El futbolista asegura que su situación en Barcelona era tan incómoda que propició su traspaso, que además sirvió para facilitar la llegada del chileno Alexis Sánchez. "No era feliz porque no jugaba y no tenía continuidad. Estaba triste y no tenía ganas de jugar ni de entrenar. En Wembley vi que pintaba muy poco. Pensaba que jugaría, me fui desmotivando porque pensaba que hiciera lo que hiciera no tenía nada que hacer", ha explicado Bojan.

El distanciamiento y ruptura con Guardiola

Las estadísticas de Bojan fueron retrocediendo significativamente desde que en la temporada 2007-08 alcanzara los 31 partidos disputados y lograra marcar 10 goles. En las tres siguientes campañas disputó entre 23 y 25 partidos, la mayoría saliendo desde el banquillo y obtuvo 2, 8 y 5 goles. Por ello no sorprende que culpe de se rendimiento al que fuera su entrenador, Pep Guardiola: "Me despedí de la gente que se portó bien conmigo. De Pep no me despedí y no nos llamamos en todo el verano".

La consecuencia del distanciamiento entre ambos es obvia: "por lo que he vivido con él (Guardiola), no creo que fuera la mejor opción volver. Me costaría confiar en él y supongo que si me llamara al final de esta temporada, le diría que no". Que la situación cambie depende de dos variables: que Guardiola decida no seguir en el club azulgrana y que Bojan vuelva a ser protagonista haciendo goles.