Para conquistar el mercado americano hay que tener un motor V8 debajo del capó, pero para estar a la última tecnológicamente hablando hay que sumarse a la moda híbrida que inunda el mercado del automóvil. Así, los ingenieros de BMW no lo han dudado y han juntado estas dos premisas en su penúltima creación.

Vestido con la llamativa carrocería de su SUV (Sport Utility Vehicle) más deportivo, el X6 híbrido tiene tres motores, dos turbos y 500CV, lo que hacen de esta bestia, de más de dos toneladas de peso, el vehículo híbrido de producción más potente del mundo. Además, es el primero de este tipo con motor de gasolina sobrealimentado que combina, a la perfección, prestaciones de infarto con consumos ajustados gracias a la magia de la tecnología.

Por establecer una comparación a su altura, un Audi Q7 6.0 V12 TDI de los mismos 500CV consume 11,3 litros cada 100Km por los 9,9 que necesita este BMW, mientras que en el sprint de 0 a 100 Km/h sólo rebaja una décima los 5,6 segundos que tarda el X6. Y es que un coche con el escudo de la hélice en el morro no puede dejar de emocionar al conducirlo, evocando ese rasgo masculino que los caracteriza.

Cuestión de equilibrio

La casa de Múnich tiene muy claro que conseguir el equilibrio entre tradición y modernidad es una tarea ardua. Además, en cuestiones medioambientales su apuesta definitiva, desde hace tiempo, son los coches eléctricos alimentados por pila de hidrógeno. Sin embargo, ante los problemas de infraestructura para el suministro de este combustible han optado por esta opción intermedia.

El alma de este sistema es la transmisión Two-mode que integra el cambio de siete velocidades, dos motores eléctricos de 91 y 86 CV y la bomba de aceite eléctrica. Ella es la encargada de la coordinación entre todas las partes y, a la hora de usarlo, todo es igual de simple que un modelo corriente de gasolina. Sólo el indicador de carga de la batería, en la parte baja del cuenta revoluciones, da pistas sobre su verdadera esencia.

La batería que el X6 monta debajo del suelo del maletero le permite moverse en modo 100% eléctrico hasta una velocidad máxima de 60 Km/h durante unos limitados 2,5 kilómetros, escasos pero suficientes para ir a comprar el pan sin contaminar un ápice. La reducción global de este vehículo en consumos y emisiones es de un 20% respecto a su hermano equivalente de gasolina, algo que el cliente estadounidense sabrá apreciar en toda su dimensión.

Sensaciones exclusivas

Su rodar promete sensaciones silenciosas en paseos urbanos gracias a los tres modos de funcionamiento del conjunto propulsor, pero lo más agradable, a parte de la frugalidad de combustible, será disfrutar de unas recuperaciones de infarto gracias a un par motor de 780 Nm (newton/metro) que proporciona la unión de los tres motores, por encima de los 700 que ofrece el Porsche Cayenne Turbo, uno de los "cocos" del segmento.

El precio de esta maravilla es de 118.000 euros, una cantidad altamente exclusiva que incluye un equipamiento de serie alicatado hasta el techo con opciones como los asientos ventilados o el techo solar incluidas. Para distinguirlo de sus hermanos de gama, habrá que fijarse en su capó levemente abombado, apreciar su color azul bluewater o admirar sus llantas de 20 pulgadas streamline mientras pasa sigilosamente a nuestro lado.