El ballet es una danza que exige disciplina física y mental para la certera y elegante ejecución de los pasos que la conforman. La narración, a través del lenguaje corporal, sobre una bella historia de amor se convierte en una atrayente manifestación artística apta para su selecto público.

Con diversos enfoques desde el drama hasta el romance, el cine lo ha retratado en filmes como Las zapatillas rojas (The red shoes, 1948), The turning point (1977), Noches de sol (White nights, 1985) y The company (2003), dirigida por Robert Altman.

A esta lista se une El cisne negro (Black Swan, 2010), diferenciándola de dichas predecesoras al ofrecer un delirante thriller psicológico de mano del célebre cineasta Darren Aronosfky, quien confirma su talento y estatus de culto en la actualidad con su mejor película hasta el momento.

“El lago de los cisnes” en la trama de "Black Swan"

Tomando como punto de partida a la más famosa representación de Tchaikovsky, Aronosfky, quien ha realizado destacados trabajos como Pi, el orden del caos (1998), Réquiem por un sueño (Requiem for a dream, 2000) y El luchador (The Wrestler, 2008), nos muestra la historia de Nina (Natalie Portman), una dedicada bailarina de la compañía de ballet de Nueva York elegida para representar el protagónico de la puesta en escena “El lago de los cisnes”.

Sin embargo, la joven carece de la sensualidad y seducción para personificar al Cisne Negro e inicia un viaje retorcido hacia su lado oscuro que la lleva a perder el control de sí misma, no sin antes sentirse amenazada por la férrea rivalidad con su compañera Lily (Mila Kunis), presionada por el director de escena (Vincent Cassel) y sobreprotegida por su madre (Barbara Hershey).

La película se enfoca en una protagonista con demonios internos y acertadamente muestra la transición de una mujer frágil, recatada e ingenua (motivo por el que encarna a la perfección al Cisne Blanco) hacia alguien autodestructivo, desinhibido y trastornado, que hará todo lo posible por ser la figura principal de la obra sin importar las devastadoras consecuencias que conlleven.

Conocida como la contraparte de El luchador y partiendo de una premisa intensa, inquietante y mostrando al complejo mundo del ballet profesional, Black Swan sumerge en cada coreografía de baile presentada y sorprende no únicamente por los tintes de psicodelia, confusión y perversidad, sino también lo guía con soltura, desde el proceso de casting para participar en la puesta en escena hasta el día de su representación.

Como resultado de estos puntos mencionados, la cinta se percibe ágil y envuelve al espectador, además de jugar eficazmente con su mente, donde por momentos y debido a la locura de Nina uno no puede saber realmente si lo visto es su realidad o su imaginación hasta más avanzada la trama.

Natalie Portman, en el gran papel de su carrera

El que es sin duda uno de los elementos más destacados de Black Swan es la actuación de Natalie Portman. Muestra inteligente y perturbadoramente a una Nina ingenua, perfeccionista, obsesiva, buscando la dualidad entre la pureza y la lujuria, llevándola a manera inevitable a resquebrajarse psicológicamente por la presión en su vida profesional y familiar.

La actriz logra un trabajo histriónico extraordinario que la llevó a aprender bases del ballet, prepararse físicamente y perder peso para el papel, con el que luce una delgadez constatada que refuerza el desgaste emocional de su personaje, este último cayendo en las redes del erotismo heterosexual y lésbico (con sugerentes escenas entre Portman y Kunis).

Por ello mismo, Natalie Portman muestra el mejor papel de su carrera, ha sido alabada por la crítica y la ha llevado a ser reconocida con innumerables premios y nominada a los premios Óscar 2011, siendo ampliamente la favorita para llevarse la presea.

Aronosfky llega hasta lo más profundo de la psique de Nina y la respalda acertadamente con su dirección y el gran trabajo del elenco de soporte completado por Vincent Cassel (el estricto y seductor director Thomas Leroy), Mila Kunis (la pasional Lily), Barbara Hershey (la obsesiva y controladora madre de Nina) y una fugaz pero eficiente Winona Ryder interpretando a la decadente bailarina que sustituye la protagonista.

“Black Swan”: la mejor película de Darren Aronosfky

Ofreciendo una maestría visual oscura y desbordante, reforzada por un soundtrack de mismos apelativos de Clint Mansell y fusionando el terror y al “Lago de los cisnes” en una misma obra, Darren Aronosfky desempolva un proyecto que tenía en mente desde hace 15 años, otorgándole al género del thriller psicológico frescura e intensidad para así considerarse a Black Swan como el mejor filme de su corta y aplaudida trayectoria como director.

La convergencia entre El Cisne Blanco y El Cisne Negro jamás había sido tan contrastada y lúcida, ambas hechizando al espectador con su respectiva magia de bondad y maldad. La película es infaltable de ver en las salas de cine en esta temporada y ampliamente recomendable para aquel que busque una propuesta independiente y de calidad fuera de lo ordinario.