Se puede quedar como una reina del mundo de la pastelería con esta receta más que sencilla. Entre la preparación y la cocción no le llevará más de una hora en total.

Además, lo puede cocinar al horno, o -si prefiere- en una olla de hierro con tapa tipo Essen.

Ingredientes

  • 1 taza de azúcar común
  • 3 o 4 huevos
  • 100 grs de margarina o mantequilla
  • esencia de vainilla o ralladura de limón
  • 1 taza de harina
  • leche (opcional)
  • polvo de hornear (opcional)

Preparación

Primero deberá batirse a blanco -en batidora o en procesadora- los huevos con el azúcar. Batir a blanco significa que deberán batirse juntos el tiempo suficiente como para que quede un líquido espumoso (no más de 10 minutos).

Después, poner la mantequilla blanda, literalmente hecha pomada, y mezclar sólo un poco con la batidora.

Luego, retirar la preparación -si la tenía en la procesadora- y colocarla en un bol. Agregar la esencia de vainilla o ralladura de limón (puede ser ralladura de cualquier otra fruta que le guste).

Por último, mezclar con cuchara de madera y colocar la harina. Unir la masa lentamente para que no vuele harina por todos lados.

Si la mezcla queda demasiado líquida, puede agregarle el harina suficiente como para que la consistencia sea blanda. En cambio, si la masa queda demasiado dura, lo que puede hacer es agregarle un chorrito de leche. Para darse cuenta de cuál es el punto ideal: levante con la cuchara la mezcla, ésta deberá estar firme sin quedar goteando.

Cocción

Enmantecar y enharinar el molde si lo va a cocinar al horno, o la olla si prefiere cocinarlo en la hornalla. No olvide cubrir bien las partes del piso y las paredes así no se pegará la masa.

Colocar la totalidad de la preparación (y taparlo si lo cocina en olla).

Cocinar a fuego lento -ya sea en el horno o en la hornalla- para que no se queme el piso del bizcochuelo.

Pasados unos 40 minutos, abrir el horno (o destapar la olla) y hundir en el centro de la masa un cuchillo seco. Si éste sale perfectamente limpio, entonces, el bizcochuelo ya está listo; si no, entonces dejarlo unos minutos más. Repetir la operación hasta verificar que el cuchillo salga limpio.

El secretito

Como se sabe, toda receta tiene sus secretos, aquí van.

Agregar una cucharadita de polvo de hornear junto con el harina para lograr una masa mucho más esponjosa. Una vez que esté cocido, no dejarlo en el horno o tapado -si lo hizo en la olla- mientras esté caliente. Desmoldar una vez que esté frío y retirar la corteza del enharinado para que quede más presentable.