La edición número 63 del festival de Cannes marcó nuevos logros para el realizador Alejandro González Iñárritu: su nuevo filme, Biutiful (2010), fue ovacionado de pie alrededor de 10 minutos y le mereció a su protagonista, Javier Bardem, la Palma de Oro como mejor actor.

Después que en sus anteriores cintas, Amores Perros (2000), 21 gramos (2003) y Babel (2006), fungiera Guillermo Arriaga como guionista, Iñárritu no colabora en esta ocasión con este y se lanza a la aventura de escribir el guión basado en una historia de autoría personal, demostrando así que puede ofrecer en solitario una película entrañable, desgarradora y con un toque de redención.

La redención: un punto en la trama de Biutiful

La historia se centra en Uxbal (Javier Bardem), un hombre cuyo trabajo se vincula al mercado negro. Padre de dos hijos y con una ex esposa con tendencias bipolares, después de enterarse que la muerte le acecha, lidiará con dicho proceso para así encontrar la redención y hallar la manera de acomodar todo pendiente en el tiempo de vida que le queda.

Calificado por el propio cineasta como su filme más esperanzador, toca problemáticas de índole social como la inmigración de tipo ilegal china y africana, la piratería, la orfandad y los problemas típicos de una familia disfuncional, siendo ejemplo de ello el toque representado de maltrato infantil.

La trama se recrea manejando una gran estética en cuanto a lo visual, pero al mismo tiempo es dura, cruda y aunque se ubica en la parte baja de Barcelona, los temas abordados la convierten en una película que da un retrato de una realidad fácilmente localizable en variados puntos del mundo.

La simbología de la muerte y el recuerdo del ser querido

Iñárritu representa la muerte por medio de un onirismo, simbolismos y metáforas encontradas a lo largo del filme, así como su posible significado, invitando a reflexionar el hecho que esta es el inicio, metafísica y espiritualmente hablando. Esto último marca un punto de unión al hecho que Uxbal posee un don especial para escuchar a los muertos y ayudarlos a encontrar su camino. El sexo y el erotismo cuentan de igual manera con un iconismo propio.

El que es el aspecto más resaltado en Biutiful es la importancia del protagonista de permanecer en la memoria de sus hijos al momento que este tenga que partir al otro mundo.

La paulatina aceptación ante la inevitable etapa final del ser humano lo lleva en numerosas ocasiones a enmendar sus decisiones y en algunos casos, a alcanzar una redención, después de atravesar por momentos difíciles por las que Uxbal recorre a lo largo de la cinta.

Javier Bardem, en uno de los mejores papeles de su carrera

Uno de los puntos más destacados de Biutiful es la actuación de Javier Bardem, quien reitera su talento y se convierte en una fuerte posibilidad para figurar en la próxima temporada de premios cinematográficos. El desgarre emocional que recorre Uxbal mas la recreación del esfuerzo en proporcionar a su familia su apoyo incondicional refuerza al español como uno de los mejores actores hispanos en la actualidad.

El respaldo del elenco, co estelarizado por la actriz argentina Maricel Álvarez (interpretando a la atormentada Marambra) y completado con intérpretes cuya mayoría hace su debut ante las cámaras, ejecuta así un ensamblaje que dejará huella en el cine de habla hispana.

Biutiful: un nuevo acierto de Alejandro González Iñárritu

El director mexicano, apoyado en el guión por Armando Bo y Nicolás Giacobone, con música de Gustavo Santaolalla y fotografía de Rodrigo Prieto, construye a Biutiful como un filme lineal muy diferente al resto de su obra, dándole un toque de frescura en su filmografía a un drama que toca las fibras del espectador, conmueve e invita a la reflexión sobre la dualidad de vivir y morir.

Demostrando que es capaz de realizar una película con calidad sin su entonces guionista de cabecera, recientemente ha sido postulada por la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas para representar a la nación azteca en la 83 entrega de los premios Oscar en el proceso de elección en la categoría de Mejor película extranjera. Solo el tiempo dirá si logró dicho cometido.

De esta manera, Alejandro González Iñárritu se reafirma como uno de los cineastas más reconocidos en México y en el ámbito internacional, logrando así una nueva aclamación por la crítica especializada que considera a Biutiful como uno de los mejores filmes realizados este 2010.