Benito Pablo Juárez García nombre completo del famoso Benemérito de las Américas nació el 21 de marzo de 1806 en San Pablo Guelatao, Oaxaca. De orígenes zapotecas y analfabeta durante su infancia, Benito Juárez llegaría a ser el presidente de México en 1858.

Famoso además por promover las leyes de Reforma que separaron la Iglesia del Estado mexicano, Benito Juárez enfrentaría por esta causa rebeliones internas, invasiones extranjeras y tragedias familiares que marcarían sus periodos presidenciales.

Infancia de Benito Juárez

Benito Juárez era hijo de Marcelino Juárez y Brígida García indios zapotecas que se dedicaban a la agricultura, lamentablemente ambos murieron cuando el futuro presidente tenía tres años de edad por lo que fue adoptado por sus abuelos.

Posteriormente, su tío Bernardino Juárez se haría cargo de él, enviándolo a trabajar como peón y como pastor de ovejas hasta la edad de 12 años. Se dice que Benito Juárez huyó a la ciudad de Oaxaca debido a que perdió dos ovejas, sin embargo esto terminaría a la larga siendo un golpe de suerte ya que en esa ciudad conoció a Antonio Salanueva, sacerdote franciscano que le abrió las puertas del estudio en el seminario de Oaxaca.

Adoptado en esa ciudad por su hermana Josefa, Benito Juárez fue contratado por Antonio Maza un hacendado que le otorgó trabajo como empleado doméstico a cambio de dos reales. Por otro lado, Juárez encontró en esa hacienda a la que sería su futura esposa: Margarita Maza hija adoptiva de su patrón.

Estudios de Benito Juárez

El futuro presidente de México inició sus estudios superiores en el seminario en 1824. Sin embargo, los estudios religiosos no eran precisamente su vocación y decidió enlistarse en la carrera de derecho en el Instituto de Ciencias y Artes de Oaxaca.

Además de graduarse en 1834 como abogado, Benito Juárez había estudiado latín en el seminario, lo que le ayudó a ganarse el respeto de las personas.

La carrera política de Benito Juárez

Benito Juárez inició como rector del instituto donde se graduó, posteriormente ocupó puestos en la administración pública local, hasta lograr ser nombrado juez de primera instancia lo que le ayudaría en su carrera política ya que en 1847 fue nombrado diputado federal bajo la administración de Santa Anna.

Tan solo un año después fue obligado a regresar a su natal Oaxaca debido a la invasión estadounidense donde obligaron al Gobierno federal a firmar el tratado de Guadalupe Hidalgo, con el que el país perdió más de la mitad de su territorio.

Sin embargo, en Oaxaca, Benito Juárez fue elegido gobernador y sus principales obras de Gobierno son bien recordadas ya que duplicó la cantidad de escuelas en el Estado, así como la fundación de la Villa de Crespo en lo que hoy es la bahía de Huatulco.

La presidencia

Por diferencias con el presidente Santa Anna, Benito Juárez fue encerrado en el fuerte de San Juan de Ulúa, en las afueras de Veracruz para posteriormente ser enviado al exilio en Cuba. Rápidamente Juárez se embarcó en dirección hacía Nueva Orleáns, Estados Unidos, donde se encontraban un grupo de exiliados que estaban planeando derrocar a Santa Anna y que posteriormente firmaron el Plan de Ayutla que culminó con la llegada a la presidencia de Juan N. Álvarez.

Es durante la presidencia de Juan Álvarez cuando Benito Juárez se convierte en ministro de Justicia en Instrucción Pública, plataforma desde la cual expide las llamadas leyes de reforma, que terminarían separando a la Iglesia del Estado.

Benito Juárez, un presidente viajero

Benito Juárez se convirtió en presidente de México en 1858, sin embargo muy pronto se vio errante por el país al ir a Guanajuato, Guadalajara, Colima y Manzanillo. Se cuenta que estando en Guadalajara, un oficial traicionó a Juárez y a punto de ser asesinado Guillermo Prieto se interpuso diciendo: "Los valientes no asesinan, Si quieren sangre, tomen la mía pero no toquen al presidente".

Se dice que el traidor se retiró después de esto y que el presidente Juárez salvó la vida gracias a Guillermo Prieto.

La muerte de Benito Juárez

Después de las leyes de reforma, el presidente Juárez tuvo muchas dificultades tanto en el interior como en el exterior de México y con un presupuesto mermado decide suspender los pagos de la deuda externa, por lo que Francia, Inglaterra y España, apoyados por el Papa Pio IX invaden México.

A partir de entonces el Gobierno de Benito Juárez estuvo errante durante casi todo su mandato, y aunque España e Inglaterra retiraron sus tropas, la Francia napoleónica impuso a Maximiliano como emperador de México, razón por la cual se desata una intensa lucha que culmina con la derrota francesa en la batalla de Puebla y con el fusilamiento de Maximiliano.

Sin embargo, todo esto causó muchos estragos en la familia de Benito Juárez que tuvo que vivir exiliada en Nueva York durante muchos años, ocasionándole la pérdida de dos hijos. Posteriormente ya instalado en la Ciudad de México y enfrentando la rebelión de Porfirio Díaz, su esposa enferma de cáncer y muere, mermando mucho el ánimo del presidente Juárez.

Finalmente, después de algunas manifestaciones de un problema cardiaco y siendo presidente en funciones, el 18 de julio de 1872 a las 23.35 horas, Benito Juárez deja de existir víctima de un infarto al corazón dejando como máximo legado, la instauración de la república en México y la autonomía del Estado.