El juego del billar básicamente tiene como objeto pegar a las bolas entre sí y acumular puntos. Sin embargo en toda su técnica existen ciertas reglas, que si son aplicadas en la vida pueden ser una gran estrategia para alcanzar el éxito verdadero.

El juego y sus secretos

Algunas veces es necesario entender que todos los juegos, en sus comienzos, fueron diseñados para aportar a la humanidad herramientas para comprender mecanismos o leyes universales que rigen la relación entre los componentes que existen en el mundo, con uno mismo.

En el billar, la idea es que el jugador golpee con el taco una de las pelotas, y que esta se dirija a través de la mesa hasta golpear otras pelotas. Sin embargo cada uno de los golpes deben de ser precisos, en una combinación de fuerza, dirección y efecto.

Al tomar en cuenta que cada bola que es golpeada indirectamente, debe entrar en las buchacas, (asumiendo que se está jugando pool); el golpe que se da a estas bolas debe tener cierta precisión, en donde la bola que es impulsada con el taco necesita cierta combinación que actuará en el momentum al golpear la bola que está designada a entrar en la buchaca.

El momentum en el billar

El momentum es el preciso instante en que un objeto transmite cierta energía a otro, donde la energía impresa puede ser compartida por ambas partes, impregnada a una de ellas, e incluso perdida en el mismo momentum.

Al transmitir energía a la bola a través del taco, esa energía tendrá dirección, fuerza y efecto, que será la que hará que la bola se mueva en una dirección determinada, con una cierta velocidad y que al golpear, por ejemplo la baranda, sumará cierta energía correspondiente al efecto con que se ha golpeado la bola, cambiando así la dirección como la velocidad e incrementando la energía que depositará en la otra bola.

Estos elementos serán determinantes para el momentum en que la bola impulsada con el taco habrá de golpear a la otra bola, que se pretende entre en la buchaca. Siendo lo más importante: cómo se ha de golpear a la bola con el taco, y desde dónde se hace.

En tanto que, lo que se busca es que las bolas entren en la buchaca y permanezcan ahí (pues en algunas ocasiones el golpe que se les da es tan fuerte que la bola luego de entrar se sale), el momentum entre las bolas debe ser muy preciso.

El billar y la vida

Algunas veces las personas desean aportar cierta información de valor a otras personas, para ayudarles a actuar de forma efectiva, y en el momento de la transmisión de dicha información la precisión debe ser como en el juego del billar.

Cuando se trata de transmitir información a otras personas, se debe hacer uso de la información que el juego del billar enseña. Tal vez sea esta la razón por la que la mayoría de los jugadores de billar son estudiantes, porque en el fondo lo que tratan de comprender es la manera en que son golpeados por la información que el profesor les trasmite, en una suerte de intentar entender a dónde y cómo es que deben dirigir esa información.

En el momento que una persona reconoce el valor de la precisión de su energía, la fuerza de sus palabras y la intensión de sus deseos, será capaz de transmitir esa información a otros sujetos. Por ello es preciso que las personas que intentan hacer llegar a otros individuos a cierto conocimiento, comprendan bien que sus acciones, como sus palabras, deben estar en función del momentum en que impactarán a otras personas.

La posición de las bolas

Una vez que se ha comprendido cómo es que se debe impactar a la bola con el taco, es preciso entender en dónde se encuentra la bola. Pues de poco serviría conocer toda la técnica si se desconoce el lugar en que se encuentra la bola a la que se debe golpear y la bola que se debe insertar en la buchaca.

De esa misma manera, cuando una persona tiene un objetivo en la vida, debe conocer, en primer lugar, en donde esta colocada ella misma en relación a lo que desea obtener, para ello debe conocer la posición en el espacio que tienen los elementos con que se está relacionando y el lugar al que debe dirigir sus acciones. Pues es más fácil meter las bolas, cambiando de posición respecto a la colocación de las bolas en el tablero.

En principio de cuentas, el objetivo debe ser el mismo a lo largo de toda la partida, y el cambio de posición de la persona debe estar en relación a las circunstancias que presenta la mesa de juego, mientras el objetivo continúa siendo el mismo. Pues es más fácil entender qué hacer si se comprende donde está situada cada bola en la mesa.

Así, las metas en la vida deben cumplirse cambiando de posición respecto de las circunstancias y las diferentes posiciones que se van presentando, así como las diferentes bolas que se desean meter en las buchadas, para comprender ese cambio de posición, pero manteniendo en mente el objetivo final al que se pretende llegar.