El mundo de las dos ruedas está revolucionado, especialmente en el caso de las versiones de todo terreno. Auténticas bicis de descenso con motor eléctrico para hacer los remontes sin esfuerzo y motos de cross y enduro muy serias, movidas por electricidad, se funden en el deseo de libertad que se respira al circular por el campo sin ruido ni emisiones directas. Casi hay que mirar si existen o no pedales para poderlas diferenciar.

Bicicletas eléctricas: del asfalto al campo

El mercado de las bicicletas eléctricas de asfalto, especialmente urbanas, es un mercado ya maduro, pero el incipiente sector de las bicicletas de montaña (btt) demanda también una evolución de estos sistemas de propulsión adaptados a ellas. Cuando se trata de bicis de descenso o down hill, esta demanda es mucho más lógica, ya que son bicicletas que apenas se usan para pedalear, por su posición de conducción poco propicia para ello, el alto peso o la elevada resistencia a la rodadura de sus anchos neumáticos. Sus usuarios buscan la máxima eficacia bajando, aunque se deba empujar la bici a la hora de subir las cuestas.

Con esta finalidad nacen delicatessen como la exclusiva M55 o las Stealth, bicicletas con pesos bastante por encima de una bicicleta de descenso al uso -desde 25 y 34 kg respectivamente- y precios desorbitados (más de 25.000 € la M55 en versión limitada). Más mundana es la española Mountain Wolf, con características y precio más razonables desde el punto de vista ciclista, aunque mucho menos eficiente a la hora de descender.

Bicis a más de 70 km/h. El poder del motor eléctrico

Que una bicicleta con recorridos de suspensión de hasta 250 mm pueda alcanzar los 80 km/h parece ciencia ficción, pero los australianos de Stealth permiten soñar con este otro mundo, que compite de frente con las motocicletas eléctricas de cross y enduro más radicales o agresivas. Sin embargo, su elevado peso, entre 34 y 53 kg dependiendo del modelo, hace que su descripción como bicicleta sea, como mínimo, discutible.

Igualmente la M55, un proyecto europeo desarrollado en Hungría, posee características más afines a una moto que a una bici. Casi 70 km/h, entre 25 y 33 kilos de peso o recorridos de suspensión a partir de 160 mm son algunos de sus sorprendentes datos. Pero el más sorprendente de todos es su precio de más de cuatro millones de las antiguas pesetas, eso sí, hecha a la carta, con materiales muy especiales, dignos de ser mostrados en la feria de artículos de lujo de Montecarlo Top Marques Monaco, tal y como se presentó en sociedad a mediados del presente abril 2011.

La primera btt eléctrica española

España es una de las primeras potencias mundiales en la construcción de bicicletas, con numerosas marcas comerciales entre las mejores y más reputadas a nivel internacional. Por ello, no podía quedarse atrás en el atractivo y prometedor mundo de las bicis de montaña asistidas por motor eléctrico. Siemprenbici es la empresa española que ha desarrollado la Mountain Wolf, versión eléctrica de una bicicleta de all mountain o enduro light (suspensiones de entre 120 y 140 mm), no tan radical como las anteriores, lo que le permite un uso mucho más ciclista, gracias también al contenido peso de 16 kg, comparable a una bicicleta normal con un montaje similar y con un sobreprecio de unos 600 € al incluir el motor y las baterías.

Con estos primeros desarrollos, el futuro se presenta de lo más prometedor. Sólo falta saber cómo se acoplará la legislación a esta nueva realidad y qué instrumentos recaudadores esperan a estos nuevos medios de locomoción, lejos de los argumentos contaminantes, ruidosos o económicos.