Tras La Conquista del Imperio Azteca (mejor conocida como Conquista de México), el día 13 de agosto de 1521 por parte de Hernán Cortés, el pueblo mexica quedó bajo el dominio de los españoles. Los nuevos pobladores comenzaron a establecerse en su nuevo territorio e iniciaron su expansión (incluido el sometimiento de los pocos pobladores nativos que sobrevivían).

Así fundaron lo que fue La Nueva España. Los españoles se hicieron cargo de la administración del nuevo Estado así como la repartición de tierras entre los habitantes. Se crearon diversas clases sociales (llamadas castas): españoles (nacidos en España y que vivían en el nuevo territorio), criollos (hijos de españoles nacidos en La Nueva España), mestizos (hijos de españoles con indios), indios (nativos) y los negros (que eran esclavos).

Los primeros eran la clase dominante, con acceso a los mejores puestos gubernamentales, eclesiásticos y militares así como grandes negocios. Los criollos eran una clase menos privilegiada, se dedicaban principalmente al comercio, eran sacerdotes o militares de menor rango. Los mestizos (quienes podían acceder a la educación) junto a los indios tenían muy pocas oportunidades de progreso. Los negros eran explotados brutalmente en los campos agrícolas, en las minas y demás trabajos pesados.

Conspiración e inicio de la lucha

Ante aquella desigualdad surgieron diversos grupos que intentaban iniciar una lucha para lograr una mejor estructura económica, social y política en esta colonia española encabezada principalmente por los criollos. La más notable fue la Querétaro encabezada por Doña Josefa Ortiz de Domínguez y su esposo el corregidor Miguel Domínguez.

En dicha junta, se planeaba comenzar una revolución contra el régimen español exigiendo mayor equidad. Dicha situación fue descubierta, por lo que Allende (uno de los líderes de esta guerra) fue el encargado de prevenir al cura Miguel Hidalgo y Costilla quien decidió adelantar la fecha de la batalla.

Fue así que el 16 de septiembre de 1810, tomando en su mano el estandarte de la Virgen de Guadalupe, el párroco de Dolores Guanajuato llamado padre de la patria (Miguel Hidalgo) hizo sonar las campanas llamando a su comunidad a misa. Era muy temprano cuando los ciudadanos comenzaron a llegar y cuando había una razonable cantidad de personas reunidas los convocó a luchar por su libertad y mejores condiciones de vida.

Tomando machetes, coas, picos y demás elementos de trabajo; hombres, mujeres e incluso niños se unieron al movimiento, junto a otros personajes como Ignacio Allende, Juan Ignacio Aldama y Mariano Abasolo. A partir de ese momento, avanzaron a diversas partes del país atacando al ejercito español y obteniendo tanto triunfos como pérdidas humanas.

Muerte de Hidalgo: José María Morelos y Pavón continúa la lucha

Notables batallas como las del Monte de las Cruces, la de Aculco y Puente de Calderón fueron encabezadas por los antes citados caudillos, sin embargo, tras la última lucha caminaron hacia los Estados Unidos de América para abastecerse, siendo sorprendidos y aprehendidos en Norias de Baján, sentenciados a muerte, fusilados y decapitados. Sus cabezas fueron colgadas en la Alhóndiga de Granaditas en Guanajuato como advertencia del destino de todo aquél que se sublevara.

Morelos continuó el movimiento al lado de otros hombres como Ignacio López Rayón y los hermanos José y Hermenegildo Galeana. Los principales logros fueron la promulgación de lo que sería la primera Constitución del país llamada Constitución de Apatzingán. Redactó entonces su escrito: “Sentimientos de la Nación” donde decretaba la Independencia de la Nueva España del régimen español

Consumación de la Independencia

El “Abrazo de Acatempan” entre Vicente Guerrero y Agustín de Iturbide el 10 de febrero de 1821 y a través del Plan de la Profesa donde el segundo se compromete a que el Virrey de la Nueva España acepte la Independencia de ésta; es considerado como el culmino de esta larga batalla. Tras ello, Iturbide crea el Plan de Iguala donde modifica algunos puntos del primer acuerdo, en el cual, se busca unir a los españoles y criollos para independizarse de España. También basa su ejército en tres garantías (o Ejército Trigarante) identificados por tres colores: verde: independencia, rojo: unión y blanco: religión (la cual sería la católica).

Es así como el virrey Juan O´Donoju firma el Tratado de Córdoba el 24 de agosto de 1821 aceptando los términos del Plan de Iguala y declarando a lo que hoy se llama México como independiente del dominio español. El día 27 de septiembre de ese mismo año Iturbide entra a la Ciudad de México con su ejército decretando así el fin de la lucha instalándose al día siguiente el primer gobierno independiente

Transición y Actualidad

Disputas por el poder y por las injusticias que aún existían se dieron en los años siguientes. La defensa de ideas ya sea del pueblo, de la case media, de la clase alta o del clero generó nuevas guerrillas así como invasiones de países extranjeros. Cien años después surge en México lo que es la Revolución como respuesta del pueblo a las carencias y desigualdad que aún existía.

En 2010 celebramos el Bicentenario de la Independencia de México y el Centenario de la Revolución Mexicana. Recordemos estos sucesos y festejemos nuestra identidad como nación libre e independiente.