
- Biblioterapia - Rebeca
Si exploramos la palabra biblioterapia podemos descubrir que proviene de los vocablos griegos “biblio” libro y “terapia” que significa cura o restablecimiento. Al unir los dos significados nos encontramos con “lecturas que curan”. Bien, la biblioterapia se define como una disciplina que utiliza la relación que se establece entre las personas y el acto de leer como un recurso terapéutico. Existe una inclinación humana a identificarse con los personajes, incluso con personas reales, a través de las expresiones del arte y la literatura. Este hecho facilita que el libro se convierta en una experiencia de intimidad en la que el lector a través del libro abona el terreno de la autoexploración psicológica.
El libro infantil como recurso terapéutico
Con respecto al lector infantil, la biblioterapia busca lograr que a través de la lectura del cuento el niño vea reflejada su situación y se identifique con el protagonista de la historia. De esta manera puede reconocer los sentimientos que están implicados en el desarrollo del relato y puede descubrir en él sentidos que le aclaren su propia situación de vida. Es decir, el libro se convierte en un recurso terapéutico para el niño, y también para adulto, que encuentra en la lectura una manera de explicar situaciones conflictivas para las que a veces es difícil encontrar las palabras.
Una lectura que necesita mediador y destinatario específico
Para ello se necesita: por una parte la existencia de un lector infantil con un problema o situación personal específica, y por otra el papel de un adulto mediador que conoce tanto el conflicto como la actitud del destinatario. Este adulto mediador es el encargado de encontrar una selección de materiales de lectura relevantes para la situación vital del niño. Su labor es facilitar que lea una historia en la que pueda realizar un proceso de identificación y superación del conflicto. A través de los libros de cuentos, álbumes ilustrados, cómics, poemarios, etcétera, es posible encontrar infinidad de oportunidades y mensajes positivos para orientar a los más pequeños.
Algunos ejemplos de obras infantiles
Son cuentos y otras historias ilustradas que hablan del divorcio, de los celos ante la llegada de un hermano, del bullying, el miedo a dormir solo o hasta el que está triste por una enfermedad o la pérdida de un ser querido. Relatos sencillos que a través de las imágenes y/o de los textos, consiguen conectar con el lector y ayudarle a reflexionar sobre su propia situación vital. Aquí tenemos algunos ejemplos:
- Browne, Anthony: Ramón preocupón. Ed. Fondo de Cultura Económica, 2006
Ramón sería un niño normal sino fuera porque tiene miedo de todo. Más que miedo, siente temor, por eso necesita la ayuda de su abuela para poder dormir tranquilo… y dejar de preocuparse.
- Bergua, Ana: La abuela necesita besitos. Ed. Proteus, 2010
A veces los mayores no son los que tienen que cuidar de los niños. En esta historia, son los niños los encargados de recordarle cosas a la abuela, de escribirle carteles para que no se olvide del nombre de las cosas y sobre todo de darle mucho cariño para que sí se olvide de algo: de que tiene una enfermedad llamada Alzheimer.
- Carbó, Joaquim: La gorra. Ed. La Galera, 2000
Catalina lleva una gorra porque ha estado enferma y no tiene pelo. Ahora que está recuperada tiene que volver a clase y le da miedo ¿Qué dirán sus compañeros cuando la vean en el colegio? ¿Conseguirá la gorra esconder todo lo que siente Catalina?
- Puerto, Carlos: El niño que confundió a su prima con una manzana. Ed. Algar, 2009
Archivaldo es todavía un niño pero sufre una grave enfermedad de la que se está recuperando en casa de sus tios. Allí pasará mucho tiempo con su prima Lisa, una chica muy especial que le ayudará a utilizar la imaginación para recuperar la sonrisa.
- Cousins, Lucy: Maisy va al hospital. Ed. Serres, 2007
Maisy ha tenido un pequeño accidente y debe ir al hospital. Le da un poco de miedo, pero una vez allí descubrirá que no es un sitio gris y triste sino un lugar muy alegre en el que encontrará a montones de nuevos y simpáticos amigos entre doctores, enfermeros y otros pacientes.
- Gibert, Bruno: Paraíso. Ed. Los cuatro azules, 2009
Iconos, símbolos y señales de tráfico construyen una tierna historia en la que el lector se pregunta dónde van las personas queridas cuando se marchan de nuestro lado. ¿Está lejos ese paraíso?
- Berrettoni, Marco: Háblame. Ed. Kalandraka Ediciones Andalucía, 2010
La hermana del protagonista es distinta a otras hermanas. A veces no habla. A veces chilla. A veces hace cosas que nadie sabe explicar. Aún así, la hermana es parte de la familia y todos la quieren porque saben que es especial, que no hay nadie como ella.
Puedes encontrar muchas más recomendaciones de títulos interesantes a través del Servicio de Orientación de Lectura.
Un recurso infantil para dar respuesta a problemas “de adultos”
El libro puede ser utilizado para sacar a la luz temas que han sido evitados pero son necesarios de debatir. También puede convertirse en un soporte en el que el niño pueda apoyarse y sentirse reconocido como protagonista de la historia. Además, las formas de aplicar la biblioterapia pueden ir más allá del mero acto de leer un ejemplar impreso. Se puede partir de una lectura en voz alta y desarrollar una conversación a partir de ella, o complementarla con actividades artísticas como el dibujo, diseño gráfico, dramatizaciones o propuestas similares. La biblioterapia puede ser un contexto posible y efectivo para lograr la mejora de actitudes infantiles enfrentadas a problemas adultos. Es una forma de demostrar que la lectura puede transformarse en un medio para que el lector se conozca mejor y además se utilice con un fin terapeútico.
