El último single de la tejana Beyoncé, “Run the World (Girls)" ya tiene videoclip. La canción, que lleva cerca de un mes en el mercado, estrenó su video en el programa estadounidense American Idol.

El video se divide en dos escenarios muy marcados: en el primero, la cantante aparece acompañada en un primer plano por dos bailarines masculinos; en el segundo, Beyoncé se muestra como líder de un ejército enteramente femenino, que pretende demostrar su “poderío militar” frente a un numeroso grupo de desconcertados y atónitos policías.

¿La “B Revolution”?

La canción, junto con su video, pretenden ser un emblema para las mujeres de todo el planeta, de hecho la cantante misma llama a lo iniciado con él, la “B Revolution”. Pero tras esta afirmación, el video choca bastante, pues para promulgarse como un video de fuerte carácter feminista aboga a los fetiches típicos machistas, así como a la compañía masculina como cabezas de baile durante su primera parte. Dentro de los clichés masculinos encontramos sobre todo ropa: sujetadores negros que destacan el pecho, pantalones cortos y ceñidos, altos tacones de agua, corpiños, aperturas de laterales de falda que llegan hasta la cadera, etc. Pero también la coreografía, con movimientos de pecho que parecen carecer de sujetador, posiciones con el cuerpo tumbado enteramente en el suelo o atravesadas por debajo de piernas masculinas, todo ello mostrando un alto grado de erotismo visto desde una perspectiva machista.

El vestuario

Además de lo anteriormente citado de la ropa, cabe destacar que la vestimenta lucida en el videoclip de Beyoncé no se caracteriza por su elegancia. Ejemplos de esto pueden ser el abrigo de pelo largo negro, posado sobre un sujetador del mismo color, y que no terminan de combinar del todo bien con los pantalones cortos, el collar-cinturón dorado y los tacones imposibles. O el traje gris metálico con plataformas, que recuerda demasiado a la indumentaria llevada por Patrick Swayze y sus coprotagonistas en determinadas escenas de la película “A wong foo, gracias por todo Julie Newmar”.

Los planos y el baile

Si algo es indiscutible, es que Beyoncé sabe bailar. De todas formas en esta ocasión sus movimientos, lejos quedan ya de aquel “Single Ladies” que tanto engatusó al público. Ahora podemos apreciar una bailarina con unos pasos un tanto singulares y forzados, que incluso llegan a a levantar la sonrisa a más de un espectador.

En cuanto a los planos, la selección de éstos ha sido poco adecuada, especialmente en la primera parte del vídeo. El uso combinado del contrapicado y el nadir cortan, seguramente de manera deliberada, la cabeza de los bailarines masculinos, aportando a la escena una sensación de asfixia lateral. Las imágenes dispersas y de poca duración de “Run the World (Girls)” contrarrestan con el escenario preponderante, ofreciendo al espectador bellas fotografias. Ejemplo de esto pueden ser las escenas en la que Beyoncé monta a caballo o cuando se disparan las dos mangueras a su espalda.

La reacción de los admiradores

En apenas una hora, el video ya ha superado el medio millón de visitas. Y los fans parecen estar un poco divididos, aunque no tanto como cuando escucharon el sencillo. Entre los comentarios, se pueden leer muchos sobre copia de estilo de otros cantantes, pero pocos hablan sobre lo “blanca” que se está volviendo físicamente (que no estéticamente), la cantante.

El corto ha sido filmado en tan sólo tres días en Los Ángeles y en el desierto de Mojave, ubicado principalmente en el estado estadounidense de California. Su director, Francis Lawrence, ha contado con más de 200 bailarinas y diversos animales exóticos para su ejecución.