El betacaroteno pertenece a la familia de sustancias químicas naturales que se conocen como carotenos o carotenoides. El betacaroteno es uno de los principales carotenoides de la provitamina A que, una vez en el organismo, se encarga de convertirlo en vitamina A. La vitamina A es fundamental para el buen estado de la visión, la piel, la mucosa y los huesos.

Los carotenoides son pigmentos de las plantas que presentan colores naranja, rojo o amarillo, dependiendo de la planta de procedencia. Destacan, sobre todo, por su poder antioxidante, lo que ayuda a proteger a las células.

El betacaroteno está considerado como un gran antioxidante; esto es, impide la oxidación de las células y por tanto que se formen radicales libres. Los radicales libres son los responsables del envejecimiento de las células. El betacaroteno puede encontrarse en las frutas y verduras de color amarillo y anaranjado, así como las verduras de color verde, sobre todo verde oscuro.

Usos del betacaroteno

El betacaroteno forma parte de diversos alimentos, aunque también puede obtenerse a través de suplementos. En este sentido, organizaciones tan importantes como la Asociación Americana del Corazón, la Agencia Internacional para Investigación del Cáncer de la Organización de la Salud Mundial o la Sociedad Americana del Cáncer, entre otras, recomiendan que el consumo de betacaroteno se obtenga preferentemente de los alimentos y no de los suplementos, al menos hasta que las investigaciones demuestren que se obtienen idénticos beneficios.

Aunque no se haya podido demostrar aún de un modo científico e irrefutable, existen serias sospechas de que el betacaroteno, como suplemento, no actúe como aliado contra el cáncer de pulmón, sino todo lo contrario. Sin embargo, en los mismos casos, una dieta rica en betacarotenos sí ayuda a combatir el cáncer.

Para una correcta ingesta de betacarotenos se recomienda consumir cuanto menos cinco porciones de fruta diariamente, como las ciruelas, los melocotones o las naranjas. Las verduras como la zanahoria, las espinacas, el tomate, los espárragos, la calabaza, las acelgas o el brécol, entre otras, también son ricas en betacarotenos.

Propiedades del betacaroteno

El betacaroteno tiene múltiples propiedades, asociándose con la prevención de ciertos tipos de cáncer, así como para los problemas cardiovasculares. El betacaroteno también he demostrado su efectividad para aquellas personas especialmente sensibles al sol, incluso entre quienes padecen protoporfiria eritropoyética. En general, el betacaroteno, fortalece las defensas naturales del organismo y favorece la producción de glóbulos blancos.

Otras afecciones para las que el betacaroteno resulta eficaz son:

Advertencias, precauciones y contraindicaciones en el uso del betacaroteno

Aunque la ingesta de betacaroteno es totalmente recomendable, sobre todo si su procedencia es de los alimentos, no sucede lo mismo cuando se trata de suplementos. No es aconsejable tomar dosis muy elevadas durante un largo periodo de tiempo. Algunas investigaciones apuntan a una mayor incidencia de muerte en general así como un aumento de efectos secundarios con la toma de suplementos de betacaroteno. En cuanto a las advertencias sobre su uso, cabe destacar el peligro añadido para los fumadores, ya que la toma de suplementos de betacaroteno parece aumentar las probabilidades de contraer cáncer de pulmón y de próstata. Las personas que han estado expuestas al asbesto también corren mayor riesgo de contraer cáncer con los suplementos de betacaroteno.

En cuanto a un exceso de betacaroteno procedente de la alimentación, conocido como hipercarotenodermia, tiene como consecuencia una coloración amarillenta de la piel, sobre todo en las palmas de las manos y en las plantas de los pies. Se trata de unas secuelas inocuas que desaparecen tan pronto como los índices vuelven a la normalidad.

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